Nicolás Peracho Jubero cumple cien años arropado por los suyos

Nicolás Peracho Jubero cumple cien años arropado por los suyos
jueves, 6 de enero de 2011

OLMILLOS · Dice que bolero que “cien años no es nada...”, pero para un vecino de Olmillos, Nicolás Peracho Jubera, cien años son una vida de emociones, alegrías y tristezas, que ha compartido con los suyos en el pueblo de Olmillos.

Un siglo de vida que fue el motivo de una fiesta de cumpleaños especial, organizada por sus familiares y amigos, y la Diputación Provincial de Soria, a través del CEAS Ribera del Duero, y que fue celebrada por todos los vecinos de Olmillos que quisieron arropar a la familia en esta celebración.

El 21 de diciembre de 1910 nacía en Olmillos este hombre al que le ha tocado vivir años duros y difíciles. Años de sacrificio, de esfuerzo en el campo e incluso la guerra.

Esa guerra que dividió al país y que le obligó a salir de su pueblo natal para luchar en Valencia. Incluso estuvo a punto de ser fusilado por las tropas republicanas en la localidad valenciana de Celsa.

Fue la única vez que salió del pueblo, ni para ir al médico, ya que nunca cayó enfermo.

En Olmillos encontró la felicidad y no necesitó de nada que no pudiera encontrar entre sus vecinos y amigos.

Con su trabajo de agricultor sacó adelante a su familia, María, su esposa, que falleció hace tres años, y a la que en la celebración de cumpleaños recordaban todos los presentes con lágrimas en los ojos.

Junto a ella vivió años felices y compartió la alegría de ver crecer sanos a sus tres hijos, Nicolás, Felipe y Cecilia, que le acompañaron el pasado martes, junto a Petra, su nuera.

Sus hijos varones viven en la zona, y Cecilia en Barcelona, pero ninguno se quiso perder la fiesta.

También estuvo presente una de sus dos nietas, Carmen, que leyó una emotiva carta en la que recordaba los buenos ratos vividos con su abuelo en los parajes de Olmillos, que recordaban a los párrafos que Delibes describía en El Camino, entre tordos, pichones, viñas y campos arados.

Su otra nieta, Silvia, no pudo acudir porque el temporal de nieve la dejó atrapada en el aeropuerto de Londres, donde reside actualmente.

La familia se completó con Javier, el novio de Carmen.

Una emotiva fiesta en la que Nicolás puso el humor al asegurar que iba a invitar a todos a lentejas o pedir ayuda a sus hijos cuando el alcalde de San Esteban, y diputado provincial, Milán Miguel, le entregó la placa conmemorativa, explicando que “no me alcanza la vista”.
Informa Ana Hernando