La quinta de 2011 celebra su fiesta con música y dianas
miércoles, 4 de mayo de 2011
SOCIEDAD · Aunque no exista la mili y los quintos ya no cumplan el servicio militar, en San Esteban se sigue manteniendo viva la tradición y los chicos que cumplen 18 años salen a la calle cada Sábado Santo para celebrar su fiesta.
La quinta del 2011 ha recuperado tradiciones y formas de celebrar este día que habían desaparecido hace años y que han permitido devolver la alegría de las celebraciones de quintos a la calle, demostrando que los jóvenes tienen mucho que decir en el futuro.
Como es tradicional pidieron dinero para sostener la fiesta, parando a coches y vecinos y ofreciendo a cambio tortillas, empanada y dulces, para alegrar el espíritu y convertir en más generosos a los transeúntes.
Además no pedían sin ofrecer nada a cambio, ya que contrataron a la Salmonete Band y con ellos salieron a la calle para dar dianas en una mañana completa de actividades de todo tipo que se mezclaron sin problemas.
Cruzaron la plaza mayor durante el transcurso de la Feria del Libro y allí invitaron a los participantes a sumarse a su fiesta de quintos.
Tras la comida del grupo, prepararon la carpa municipal, para ofrecer una noche de música, contrataron una disco móvil y recordaron a los más mayores aquellas verbenas de quintos de su época.
La demostración de que las tradiciones siguen vivas y se pueden mantener se puso de manifiesto de la mano de unos quintos de 2011 que nacieron en 1983 y que todavía tienen mucho que decir, porque acaban de tomar las riendas.
Como es tradicional pidieron dinero para sostener la fiesta, parando a coches y vecinos y ofreciendo a cambio tortillas, empanada y dulces, para alegrar el espíritu y convertir en más generosos a los transeúntes.
Además no pedían sin ofrecer nada a cambio, ya que contrataron a la Salmonete Band y con ellos salieron a la calle para dar dianas en una mañana completa de actividades de todo tipo que se mezclaron sin problemas.
Cruzaron la plaza mayor durante el transcurso de la Feria del Libro y allí invitaron a los participantes a sumarse a su fiesta de quintos.
Tras la comida del grupo, prepararon la carpa municipal, para ofrecer una noche de música, contrataron una disco móvil y recordaron a los más mayores aquellas verbenas de quintos de su época.
La demostración de que las tradiciones siguen vivas y se pueden mantener se puso de manifiesto de la mano de unos quintos de 2011 que nacieron en 1983 y que todavía tienen mucho que decir, porque acaban de tomar las riendas.
Informa Ana Hernando