Dedicación a los demás: el cuerpo de la Benemérita

Dedicación a los demás: el cuerpo de la Benemérita
viernes, 2 de diciembre de 2011

SOCIEDAD · Los agentes que prestan su servicio en el cuartel de San Esteban de Gormaz son un ejemplo de dedicación a una población con la que se implican y a la que dedican su esfuerzo y sacrificio.

La Guardia Civil firmó hace décadas un compromiso de servicio y sacrificio por España y muestra de ello lo siguen ofreciendo en un ámbito más cercano.

El cuartel de San Esteban de Gormaz es un buen ejemplo del espíritu de entrega de la Benemérita, especialmente en unas localidades donde el conocimiento de los vecinos permite ofrecerles una dedicación exacta y precisa y conocer las necesidades de una sociedad a la que ofrecen protección y seguridad desde distintos niveles.

El acuartelamiento de San Esteban cuenta con diez guardias civiles de San Esteban de Gormaz y los tres agentes del Seprona que también desarrollan su trabajo en la ribera.

En el caso del cuartel sanestebeño no se han realizado obras desde hace año, y sería precisa una reforma integral de sus instalaciones, como prometió en su visita a las obras del plan E el subdelegado de Gobierno, Vicente Ripa.

Mientras en Soria el sudelegado accidental anunciaba las inversiones que se han realizado en la provincia en materia de actuaciones en las Casas Cuartel, en San Esteban de Gormaz, el puesto abrió sus puertas a los vecinos para celebrar con ellos el día del Pilar.

Fue un nuevo ejemplo de colaboración entre agentes y ciudadanos, una forma de agradecer el trato recibido por la población y un nuevo ejemplo de la voluntad de servicio que tiene la Benemérita.

A la celebración acudieron numerosos vecinos de la villa ribereña que, acompañados de la banda de música y la coral de la localidad, entraron en el patio del cuartel para sumarse a los gritos de Viva España, Viva el Rey y Viva la Guardia Civil.

El último año ha sido especialmente duro para los agentes de la localidad, que han tenido que trabajar duramente para resolver distintos casos que han unido aún más a vecinos y agentes.
El deber de la Guardia Civil es proteger, pero no por ello dejan de agradecer a los vecinos su colaboración para hacer más fácil su trabajo y su comprensión en todo momento.

Por eso, aprovechando el día de fiesta, el propio sargento del puesto sanestebeño quiso agradecer, en nombre del cuartel ribereño, el trabajo de los vecinos, entregando placas homenaje a la Mancomunidad Mío Cid y a uno de sus trabajadores, Javier Cervero, así como al grupo de senderistas San Bur, en reconocimiento a su colaboración.

Un merecido aplauso que demuestra que, a pesar de la dureza de los casos, navegar juntos permite resolver casos, aunque no siempre sean con final feliz.
Informa Ana Hernando