Alternativas a la economía en el mundo rural para ellas

Alternativas a la economía en el mundo rural para ellas
jueves, 29 de diciembre de 2011

SOCIEDAD · El otoño ha estado plagado de actividades para las mujeresy una muestra de ellos fue el curso de diversificación de la economía rural, para una veintena de alumnas en el centro de las mujeres de la localidad.

Las participantes acudieron al curso organizado por AFAMMER que, de manera totalmente gratuito, impartió formación durante 40 horas en varios aspectos como cuero, marquetería, manualidades o plantas medicinales, a través de las enseñanzas de tres profesoras: Pilar Manso, Rosa Alcubilla Hernando y Lucía Martín Ríos, que compartieron con las alumnas consejos y convivencia.

Este tipo de actividades siempre son un atractivo para las vecinas de la localidad que no dudan en apuntarse a cuantas actividades se organizan para ocupar su tiempo libre y también para aprender nuevos oficios.

Porque el objetivo de estos cursos no es solamente que las alumnas compartan experiencias y convivan en torno a la mesa de trabajo, sino, sobre todo, que se forme a las mujeres del mundo rural para que puedan buscar alternativas laborales o de ingresos económicos para la realización profesional.

Este tipo de cursos están financiados por el Fondo Social Europeo y el Ministerio de Medio Ambiente y permiten que las mujeres no tengan impedimentos laborales en el medio rural, con la enseñanza de nuevos oficios.

Con tres horas cada tarde, las alumnas iban aprendiendo manualidades y técnicas que poner en marcha para aprovechar los recursos del entorno en el que se mueven habitualmente, el mundo rural, para sacar partido a sus posibilidades y ofertas.

Con este tipo de iniciativas consigue un doble objetivo: formación y autoestima, porque a través de los diversos contenidos del curso, las alumnas han aprendido que pueden crear, con sus propias manos, elementos que les podrían permitir realizar en un futuro este tipo de tareas como economía propia para obtener nuevas fuentes de recursos económicos.

Cada uno de los profesores que han tenido durante las cuarenta horas de formación les han ido acercando a nuevas técnicas y les han facilitado la forma de obtener los mejores resultados.

Además durante las clases la convivencia era constante y de esa manera no sólo se reforzaba el grupo sino que se mejoraban las relaciones personales, algo también necesario actualmente.

La llegada del otoño facilita este tipo de cursos y formación, ya que las tareas habituales de las participantes bajan de ritmo y pueden dedicarse a su propia formación para buscar, en el futuro, una nueva fuente de ingresos.
Informa Ana Hernando