San Esteban despidió ayer al joven fallecido en la montaña
miércoles, 15 de diciembre de 2010
SOCIEDAD · Multitudinaria despedida de Luis Javier Calvo Vergara, el joven de 28 años que perdió la vida el sábado mientras realizaba trekking por el monte Moleta, en los Pirineos oscenses. La parroquia acogió la misa tras ser incinerado en Tarazona.
Luis Javier Calvo Vergara, de 28 años y natural de San Esteban de Gormaz, perdió la vida en la tarde del sábado en un accidente de montaña, mientras practicaba trekking con otros tres amigos de Zaragoza, en el pico Moleta del término municipal de Canfranc (Huesca).
El joven sanestebeño residía actualmente en la capital oscense, por motivos de trabajo, y era un gran experto en la montaña, según confirmaron desde el grupo de espeleología y montaña de El Burgo de Osma, GEMBO, al que pertenecía, y cuyos socios habían acompañado al joven fallecido en multitud de ocasiones.
Según explicaron desde la unidad de rescate de la Guardia Civil de Jaca, el accidente se produjo a las cuatro de la tarde del sábado, cuando Calvo cayó por una ladera unos 150 ó 200 metros mientras realizaba el ascenso al pico, en una jornada tranquila, de escasa nieve, en la que los cuatro montañeros de esta expedición iban provistos de crampones y piolets.
En su caída, el joven se golpeó con rocas y nieve y se produjo diversos traumatismos craneoencefálicos, que provocaron que quedara inconsciente en la montaña.
Los compañeros avisaron a los servicios de emergencias, quienes rápidamente pusieron en marcha el dispositivo de emergencia ante la gravedad del herido, aunque la fuerte niebla que cubría la zona de Monzón, donde tiene su base el helicóptero oscense, evitó que pudieran volar, desplazándose agentes a pie hasta la zona del accidente, en espera de la llegada del helicóptero y del equipo de rescate francés que había sido avisado.
Ante la imposibilidad de volar el aparato oscense, y la ausencia de nubes y niebla al otro lado del Pirineo, la Guardia Civil de Jaca solicitó ayuda a la Gendarmería francesa para que acudieran con su helicóptero al rescate.
El grupo de alta montaña de Saint Marie Olorón, Francia, acudió con su helicóptero para participar en un “rescate complicado”, según explicaron desde la unidad de intervención y rescate en montaña de la Guardia Civil oscense, ya que tuvieron que efectuar las maniobras de noche, con gafas de visión nocturna, dificultando este hecho el pilotar y teniendo que extremar las medidas de precaución ante la posible presencia de cables.
Una vez localizado el accidentado, en torno a las 18,40 horas, los agentes y el médico galos, comprobaron que el joven todavía se encontraba con vida, aunque inconsciente, y se le realizó una R.C.P., mientras le trasladaban a la explanada del Coll de Ladrones donde le esperaba la uvimovil de Sabiñánigo para auxiliarle.
A pesar del esfuerzo de los sanitarios galos y españoles, el joven presentaba heridas de extrema gravedad que no pudo superar y falleció, siendo trasladado su cuerpo al tanatorio del hospital comarcal de Jaca, en torno a las 20,30 horas.
Los agentes españoles destacaron que la participación francesa fue “excepcional” a causa de la gravedad del accidente, y que se trataba de una emergencia, ya que al ser un pico de elevada altura sólo se podía facilitar un acceso rápido con helicóptero.
Aunque la Benemérita no explicó las causas de la caída, por encontrarse el caso en manos del juez, desde GEMBO confirmaron que el accidente se produjo cuando el montañero tropezó a causa de un desliz y cayó rodando.
Tanto padres y hermano del fallecido como los compañeros de los dos clubes de montaña a los que pertenecía Luis Javier Calvo, el burgense GEMBO y Peña Guara de Huesca, se trasladaron rápidamente hasta Jaca.
La familia del joven sanestebeño estaban destrozados y los montañeros intentaron en la jornada dominical ofrecer todo su apoyo y solidaridad con la familia, ante estos momentos tan duros.
El lunes fue incinerado en Tarazona, de donde era natural la familia y se celebró en la parroquia de San Esteban de Gormaz, donde reside la familia, una ceremonia religiosa en su honor.
Desde GEMBO recuerdan que se trataba de “uno de los mejores escaladores y espeleólogos del club” y que se ha perdido “una buena promesa”.
El siniestro causó conmoción en San Esteban, donde la familia regenta un establecimiento comercial y son muy conocidos, y donde había estudiado el joven, cuyos compañeros recibieron la noticia con dolor y estupor.
La localidad está compungida ante esta desgracia y esperan poder arropar a la familia en esta pérdida. El alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, quiso mostrar su solidaridad con la familia y trasladarles el cariño y apoyo de toda la localidad, manifestando la consternación del pueblo y el deseo de arropar a sus familiares ante “esta desgracia que nos ha dejado helados”, manifestó el edil ribereño, un sentimiento compartido ayer por todos los vecinos.
El joven sanestebeño residía actualmente en la capital oscense, por motivos de trabajo, y era un gran experto en la montaña, según confirmaron desde el grupo de espeleología y montaña de El Burgo de Osma, GEMBO, al que pertenecía, y cuyos socios habían acompañado al joven fallecido en multitud de ocasiones.
Según explicaron desde la unidad de rescate de la Guardia Civil de Jaca, el accidente se produjo a las cuatro de la tarde del sábado, cuando Calvo cayó por una ladera unos 150 ó 200 metros mientras realizaba el ascenso al pico, en una jornada tranquila, de escasa nieve, en la que los cuatro montañeros de esta expedición iban provistos de crampones y piolets.
En su caída, el joven se golpeó con rocas y nieve y se produjo diversos traumatismos craneoencefálicos, que provocaron que quedara inconsciente en la montaña.
Los compañeros avisaron a los servicios de emergencias, quienes rápidamente pusieron en marcha el dispositivo de emergencia ante la gravedad del herido, aunque la fuerte niebla que cubría la zona de Monzón, donde tiene su base el helicóptero oscense, evitó que pudieran volar, desplazándose agentes a pie hasta la zona del accidente, en espera de la llegada del helicóptero y del equipo de rescate francés que había sido avisado.
Ante la imposibilidad de volar el aparato oscense, y la ausencia de nubes y niebla al otro lado del Pirineo, la Guardia Civil de Jaca solicitó ayuda a la Gendarmería francesa para que acudieran con su helicóptero al rescate.
El grupo de alta montaña de Saint Marie Olorón, Francia, acudió con su helicóptero para participar en un “rescate complicado”, según explicaron desde la unidad de intervención y rescate en montaña de la Guardia Civil oscense, ya que tuvieron que efectuar las maniobras de noche, con gafas de visión nocturna, dificultando este hecho el pilotar y teniendo que extremar las medidas de precaución ante la posible presencia de cables.
Una vez localizado el accidentado, en torno a las 18,40 horas, los agentes y el médico galos, comprobaron que el joven todavía se encontraba con vida, aunque inconsciente, y se le realizó una R.C.P., mientras le trasladaban a la explanada del Coll de Ladrones donde le esperaba la uvimovil de Sabiñánigo para auxiliarle.
A pesar del esfuerzo de los sanitarios galos y españoles, el joven presentaba heridas de extrema gravedad que no pudo superar y falleció, siendo trasladado su cuerpo al tanatorio del hospital comarcal de Jaca, en torno a las 20,30 horas.
Los agentes españoles destacaron que la participación francesa fue “excepcional” a causa de la gravedad del accidente, y que se trataba de una emergencia, ya que al ser un pico de elevada altura sólo se podía facilitar un acceso rápido con helicóptero.
Aunque la Benemérita no explicó las causas de la caída, por encontrarse el caso en manos del juez, desde GEMBO confirmaron que el accidente se produjo cuando el montañero tropezó a causa de un desliz y cayó rodando.
Tanto padres y hermano del fallecido como los compañeros de los dos clubes de montaña a los que pertenecía Luis Javier Calvo, el burgense GEMBO y Peña Guara de Huesca, se trasladaron rápidamente hasta Jaca.
La familia del joven sanestebeño estaban destrozados y los montañeros intentaron en la jornada dominical ofrecer todo su apoyo y solidaridad con la familia, ante estos momentos tan duros.
El lunes fue incinerado en Tarazona, de donde era natural la familia y se celebró en la parroquia de San Esteban de Gormaz, donde reside la familia, una ceremonia religiosa en su honor.
Desde GEMBO recuerdan que se trataba de “uno de los mejores escaladores y espeleólogos del club” y que se ha perdido “una buena promesa”.
El siniestro causó conmoción en San Esteban, donde la familia regenta un establecimiento comercial y son muy conocidos, y donde había estudiado el joven, cuyos compañeros recibieron la noticia con dolor y estupor.
La localidad está compungida ante esta desgracia y esperan poder arropar a la familia en esta pérdida. El alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, quiso mostrar su solidaridad con la familia y trasladarles el cariño y apoyo de toda la localidad, manifestando la consternación del pueblo y el deseo de arropar a sus familiares ante “esta desgracia que nos ha dejado helados”, manifestó el edil ribereño, un sentimiento compartido ayer por todos los vecinos.
Informa Ana Hernando