San Esteban despide al vecino que apareció ahogado en el Duero
martes, 9 de noviembre de 2010
SUCESOS · San Esteban se volcó el domingo en el funeral de J.C.S., el vecino de la localidad que había desaparecido de su hogar el martes y fue hallado ahogado en el Duero, en el paraje de la Rambla, en la tarde noche del sábado.
Cientos de vecinos del municipio ribereño y comarca se reunieron en la tarde dominical en la parroquia de San Esteban Protomártir, para acompañar a la viuda, los cuatro hijos, los nietos y familiares del hombre de 65 años fallecido en las aguas del Duero y que tuvo que ser trasladado a Soria para practicarle la autopsia que esclarezca las causas de su muerte.
Fue una emotiva y dolorosa despedida con la que los sanestebeños quisieron arropar a los familiares del fallecido en tan duros momentos, y mostrar su cariño y solidaridad, al igual que hicieron durante los días que duró la búsqueda, en la que vecinos de la localidad colaboraron con los equipos formados por Guardia Civil, Cruz Roja y bomberos, que peinaron San Esteban y la periferia.
El templo parroquial se quedó pequeño y los vecinos incluso soportaron en el atrio de la iglesia el frío para acompañar a los familiares, ya que no cabían en el interior todos los asistentes al sepelio.
Entre los vecinos que acudieron al funeral, había miembros de la Guardia Civil, bomberos y voluntarios del parque sanestebeño, miembros de la asamblea local de Cruz Roja, que durante estos días han trabajado en su búsqueda, confiando en un mejor final para este suceso.
Y junto a ellos, los propios vecinos que durante unos días formaron las patrullas de búsqueda.
A todos ellos, vecinos de la comarca, agentes de los puestos de la Guardia Civil de la tercera demarcación, los GEAS, los bomberos de San Esteban y Soria, los efectivos de Cruz Roja de San Esteban, Soria y El Burgo, así como al equipo cinológico de Zamora y los responsables del helicóptero de base en Logroño, y el Ayuntamiento de San Esteban, que han participado en la búsqueda, quisieron volver a agradecer los familiares del fallecido la dedicación durante estos días, en que por tierra, agua y aire, buscaron cualquier pista del desaparecido.
J.C.S., un pastor jubilado de 65 años y vecino de la villa ribereña se ausentó de su hogar el martes a las 21:45 horas.
Tras la denuncia presentada por la familia, la Guardia Civil montó un amplio dispositivo de búsqueda que no se suspendió en ningún momento, gracias a la ardua tarea que realizaron los efectivos de la Benemérita.
En la mañana del jueves se sumaron a la búsqueda el resto del contingente, que realizaron un rastreo en espiral que les llevó a recorrer montes, pozos, chamizos, huertos, barrancos y pinares de San Esteban, Quintanilla de Tres Barrios, Rejas, Velilla, Atauta, Aldea, Olmillos, Peñalba, Pedraja o Soto, localidades donde acudía a recoger setas o donde había desarrollado su trabajo como pastor hasta el mes pasado en que se jubiló.
Finalmente, tras rastrear las aguas del Duero a su paso por el casco urbano, el equipo de GEAS localizó el sábado a las 17:40 el cuerpo sin vida del desaparecido en el paraje de La Rambla y una hora más tarde, la médico forense decretó el levantamiento del cadaver de un hombre que, durante días mantuvo en vilo a una localidad que hubiera deseado otro final menos doloroso.
Hasta la zona acordonada por la Guardia Civil se acercaron numerosos vecinos de la localidad, después de que el responsable de los equipos de búsqueda avisara a todos los que estaban participando en estas labores, para desmontar el dispositivo.
Un grupo de vecinos esperó hasta que el coche fúnebre abandonó La Rambla, para mostrar sus condolencias a los hijos del fallecido quienes, a pesar del dolor, quisieron agradecer a todos los vecinos de la localidad su colaboración durantes estos días para localizar a su padre y por haber hecho “todo lo que habéis podido”, agradecieron.
De hecho la familia ha pedido a los medios de comunicación que traslademos su agradecimiento a Guardia Civil, bomberos, Cruz Roja y a todos los vecinos de San Esteban de Gormaz, por su esfuerzo y trabajo durante estos días de búsqueda.
Desde que el miércoles se denunció su desaparición se montó un dispositivo de búsqueda, en el que participaron más de 150 personas, entre guardias civiles, bomberos y voluntarios de Cruz Roja de San Esteban de Gormaz, vecinos de la localidad y familiares del desaparecido que rastrearon el casco urbano y la periferia buscando su rastro.
Los propios responsables del dispositivo de búsqueda recordaron que los equipos estaban masificados, agradeciendo a la gente su colaboración y asegurando que “la gente se había volcado”, ya que no fue necesario ni siquiera hacer un llamamiento de colaboración para que se presentaran grupos de vecinos dispuestos a sumergirse en el agua, rastrear caminos, huertos y campos a pie, buscar con motos y quads una posible pista y peinar toda la comarca desde Quintanilla de Tres Barrios, Rejas de San Esteban, Soto de San Esteban, Aldea y Pedraja, o Atauta, confiando en encontrar al desaparecido.
También participaron un equipo cinológico de la Guardia Civil llegado de Zamora, el helicóptero de la Benemérita, con base en Logroño y patrullas de agentes de San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Langa de Duero, Soria y San Leonardo de Yagüe. A las tareas de búsqueda también asistieron voluntarios de Cruz Roja de la Villa Episcopal y miembros del cuerpo de bomberos de la capital soriana.
Con la base de operaciones situada en la Plaza del Frontón de San Esteban, muchos vecinos se ofrecieron para “echar una mano” a bomberos, Guardia Civil y Cruz Roja, y divididos en grupos fueron realizando una búsqueda en espiral desde el jueves por la mañana, aprovechando las horas solares.
Con la llegada del fin de semana, el número de participantes en las labores de búsqueda fue todavía más numeroso, y desde las ocho de la mañana, hasta que se les ordenó su regreso, en torno a las seis de la tarde del sábado, se dedicaron con todas sus fuerzas a rastrear la zona, y ofrecer su apoyo y solidaridad a la familia en tan duros momentos.
Los familiares de J.C.S., que participaron en todo momento en las labores de búsqueda, agradecían cada día la participación de los vecinos, y la propia Guardia Civil manifestó, a través de los medios de comunicación, el agradecimiento a los vecinos por esta respuesta ejemplar.
Aunque los agentes de la Guardia Civil no dejaron de buscar desde que en la noche del miércoles se formulara la denuncia, los equipos de voluntarios sólo podían trabajar en las horas solares, para evitar pérdidas.
La climatología también se puso en contra de las labores de búsqueda y en la jornada del viernes, la fuerte niebla fijada en la población impidió que el helicóptero sobrevolara la zona y dificultó el trabajo de los equipos de búsqueda.
J.C.S., de 65 años estaba casado y tenía dos hijos y dos hijas, que durante estos días han buscando sin descanso a su padre. Pastor de profesión, estaba recién jubilado y le gustaba pasear y cuidar su huerto, por lo que los corrales y zonas de pastoreo habituales y el trayecto que realizaba hasta su huerto, fueron unas de las primeras zonas a recorrer por los servicios de emergencias, durante la búsqueda del desaparecido.
UN PUEBLO VOLCADO CON LA BÚSQUEDA
Los vecinos de San Esteban de Gormaz y los cuerpos de bomberos, Cruz Roja y Guardia Civil, han ofrecido durante estos días un ejemplo de solidaridad y ayuda, saliendo a la calle para buscar sin descanso a su vecino desaparecido. Desde primera hora de la mañana pusieron a disposición del caso todos los efectivos que tenían, doblaron turnos de trabajo y cambiaron horarios para acudir a prestar servicio ante el dispositivo puesto en marcha por la Guardia Civil.
Con quads, motos de montaña, palos para rastrear el monte, piraguas y toda su voluntad, se reunían en la zona del frontón para ponerse a las órdenes de los coordinadores y participar en las tareas de búsqueda.
Cuando el viernes una vecina afirmó haberle visto en Riaza todos respiraron aliviados y se entristecieron cuando se confirmó que era una falsa pista.
Sin dudarlo volvieron a salir a la calle y demostraron su apoyo a la familia y se ofrecieron para buscar en pozos y fosas que los vecinos más mayores conocen.
Profesionales y sanestebeños ha dado un ejemplo de vecindad.
Fue una emotiva y dolorosa despedida con la que los sanestebeños quisieron arropar a los familiares del fallecido en tan duros momentos, y mostrar su cariño y solidaridad, al igual que hicieron durante los días que duró la búsqueda, en la que vecinos de la localidad colaboraron con los equipos formados por Guardia Civil, Cruz Roja y bomberos, que peinaron San Esteban y la periferia.
El templo parroquial se quedó pequeño y los vecinos incluso soportaron en el atrio de la iglesia el frío para acompañar a los familiares, ya que no cabían en el interior todos los asistentes al sepelio.
Entre los vecinos que acudieron al funeral, había miembros de la Guardia Civil, bomberos y voluntarios del parque sanestebeño, miembros de la asamblea local de Cruz Roja, que durante estos días han trabajado en su búsqueda, confiando en un mejor final para este suceso.
Y junto a ellos, los propios vecinos que durante unos días formaron las patrullas de búsqueda.
A todos ellos, vecinos de la comarca, agentes de los puestos de la Guardia Civil de la tercera demarcación, los GEAS, los bomberos de San Esteban y Soria, los efectivos de Cruz Roja de San Esteban, Soria y El Burgo, así como al equipo cinológico de Zamora y los responsables del helicóptero de base en Logroño, y el Ayuntamiento de San Esteban, que han participado en la búsqueda, quisieron volver a agradecer los familiares del fallecido la dedicación durante estos días, en que por tierra, agua y aire, buscaron cualquier pista del desaparecido.
J.C.S., un pastor jubilado de 65 años y vecino de la villa ribereña se ausentó de su hogar el martes a las 21:45 horas.
Tras la denuncia presentada por la familia, la Guardia Civil montó un amplio dispositivo de búsqueda que no se suspendió en ningún momento, gracias a la ardua tarea que realizaron los efectivos de la Benemérita.
En la mañana del jueves se sumaron a la búsqueda el resto del contingente, que realizaron un rastreo en espiral que les llevó a recorrer montes, pozos, chamizos, huertos, barrancos y pinares de San Esteban, Quintanilla de Tres Barrios, Rejas, Velilla, Atauta, Aldea, Olmillos, Peñalba, Pedraja o Soto, localidades donde acudía a recoger setas o donde había desarrollado su trabajo como pastor hasta el mes pasado en que se jubiló.
Finalmente, tras rastrear las aguas del Duero a su paso por el casco urbano, el equipo de GEAS localizó el sábado a las 17:40 el cuerpo sin vida del desaparecido en el paraje de La Rambla y una hora más tarde, la médico forense decretó el levantamiento del cadaver de un hombre que, durante días mantuvo en vilo a una localidad que hubiera deseado otro final menos doloroso.
Hasta la zona acordonada por la Guardia Civil se acercaron numerosos vecinos de la localidad, después de que el responsable de los equipos de búsqueda avisara a todos los que estaban participando en estas labores, para desmontar el dispositivo.
Un grupo de vecinos esperó hasta que el coche fúnebre abandonó La Rambla, para mostrar sus condolencias a los hijos del fallecido quienes, a pesar del dolor, quisieron agradecer a todos los vecinos de la localidad su colaboración durantes estos días para localizar a su padre y por haber hecho “todo lo que habéis podido”, agradecieron.
De hecho la familia ha pedido a los medios de comunicación que traslademos su agradecimiento a Guardia Civil, bomberos, Cruz Roja y a todos los vecinos de San Esteban de Gormaz, por su esfuerzo y trabajo durante estos días de búsqueda.
Desde que el miércoles se denunció su desaparición se montó un dispositivo de búsqueda, en el que participaron más de 150 personas, entre guardias civiles, bomberos y voluntarios de Cruz Roja de San Esteban de Gormaz, vecinos de la localidad y familiares del desaparecido que rastrearon el casco urbano y la periferia buscando su rastro.
Los propios responsables del dispositivo de búsqueda recordaron que los equipos estaban masificados, agradeciendo a la gente su colaboración y asegurando que “la gente se había volcado”, ya que no fue necesario ni siquiera hacer un llamamiento de colaboración para que se presentaran grupos de vecinos dispuestos a sumergirse en el agua, rastrear caminos, huertos y campos a pie, buscar con motos y quads una posible pista y peinar toda la comarca desde Quintanilla de Tres Barrios, Rejas de San Esteban, Soto de San Esteban, Aldea y Pedraja, o Atauta, confiando en encontrar al desaparecido.
También participaron un equipo cinológico de la Guardia Civil llegado de Zamora, el helicóptero de la Benemérita, con base en Logroño y patrullas de agentes de San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Langa de Duero, Soria y San Leonardo de Yagüe. A las tareas de búsqueda también asistieron voluntarios de Cruz Roja de la Villa Episcopal y miembros del cuerpo de bomberos de la capital soriana.
Con la base de operaciones situada en la Plaza del Frontón de San Esteban, muchos vecinos se ofrecieron para “echar una mano” a bomberos, Guardia Civil y Cruz Roja, y divididos en grupos fueron realizando una búsqueda en espiral desde el jueves por la mañana, aprovechando las horas solares.
Con la llegada del fin de semana, el número de participantes en las labores de búsqueda fue todavía más numeroso, y desde las ocho de la mañana, hasta que se les ordenó su regreso, en torno a las seis de la tarde del sábado, se dedicaron con todas sus fuerzas a rastrear la zona, y ofrecer su apoyo y solidaridad a la familia en tan duros momentos.
Los familiares de J.C.S., que participaron en todo momento en las labores de búsqueda, agradecían cada día la participación de los vecinos, y la propia Guardia Civil manifestó, a través de los medios de comunicación, el agradecimiento a los vecinos por esta respuesta ejemplar.
Aunque los agentes de la Guardia Civil no dejaron de buscar desde que en la noche del miércoles se formulara la denuncia, los equipos de voluntarios sólo podían trabajar en las horas solares, para evitar pérdidas.
La climatología también se puso en contra de las labores de búsqueda y en la jornada del viernes, la fuerte niebla fijada en la población impidió que el helicóptero sobrevolara la zona y dificultó el trabajo de los equipos de búsqueda.
J.C.S., de 65 años estaba casado y tenía dos hijos y dos hijas, que durante estos días han buscando sin descanso a su padre. Pastor de profesión, estaba recién jubilado y le gustaba pasear y cuidar su huerto, por lo que los corrales y zonas de pastoreo habituales y el trayecto que realizaba hasta su huerto, fueron unas de las primeras zonas a recorrer por los servicios de emergencias, durante la búsqueda del desaparecido.
UN PUEBLO VOLCADO CON LA BÚSQUEDA
Los vecinos de San Esteban de Gormaz y los cuerpos de bomberos, Cruz Roja y Guardia Civil, han ofrecido durante estos días un ejemplo de solidaridad y ayuda, saliendo a la calle para buscar sin descanso a su vecino desaparecido. Desde primera hora de la mañana pusieron a disposición del caso todos los efectivos que tenían, doblaron turnos de trabajo y cambiaron horarios para acudir a prestar servicio ante el dispositivo puesto en marcha por la Guardia Civil.
Con quads, motos de montaña, palos para rastrear el monte, piraguas y toda su voluntad, se reunían en la zona del frontón para ponerse a las órdenes de los coordinadores y participar en las tareas de búsqueda.
Cuando el viernes una vecina afirmó haberle visto en Riaza todos respiraron aliviados y se entristecieron cuando se confirmó que era una falsa pista.
Sin dudarlo volvieron a salir a la calle y demostraron su apoyo a la familia y se ofrecieron para buscar en pozos y fosas que los vecinos más mayores conocen.
Profesionales y sanestebeños ha dado un ejemplo de vecindad.
Informa Ana Hernando