Los Reyes cruzan San Esteban de Gormaz dejando regalos
miércoles, 6 de enero de 2010
FIESTAS · Los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, tuvieron mucho trabajo en la noche de ayer, desde que llegaron a la localidad por el puente sobre el Duero, en torno a las 19,30 horas.
En San Esteban de Gormaz, los Reyes Magos llegaron por la carretera de Madrid, cruzando el puente sobre el Duero, precedidos por una hilera de antochas, y la ayuda de los pajes que iban a participar en el reparto de caramelos y juguetes.
Montados cada uno en su carroza desde las que lanzaban caramelos a la comitiva, y custodiados por sus pajes y por efectivos de la asamblea local de Cruz Roja, la Salmonete Band les iba abriendo paso hacia la plaza mayor.
Tras efectuar una parada en el Sotillo, para adorar a la Virgen, San José y al niño, continuaron su viaje por la avenida Valladolid y la Calle Mayor hasta llegar a la plaza Mayor, donde les esperaba el alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, junto con los concejales, Eduardo Morido y Begoña Hernando, para recibirles en el escenario instalado junto al Consistorio y que estaba techado por si la lluvia intentaba estropear la cabalgata.
El tiempo fue benévolo en San Esteban y los Magos se dirigieron a los más pequeños, recordándoles que esa noche dejaran todo dispuesto en sus casas para facilitar su llegada y que se fueran pronto a dormir para tener un dulce despertar cubierto de regalos.
Así, comenzaron a recibir a los más pequeños que ya hacían cola en los soportales a la espera de hablar con Melchor, Gaspar y Baltasar, hacer sus últimas peticiones, y recibir de manos directas de los Magos de Oriente su bolsa de caramelos y su primer regalo de la noche, para muchos el de mayor ilusión porque había sido entregado directamente por los Magos.
Entre lloros, sorpresa e ilusión los más pequeños se esforzaron para recordarles sus últimas peticiones, mientras esta mañana se despertaban para comprobar si, bajo el árbol los regalos cumplían sus sueños.
Montados cada uno en su carroza desde las que lanzaban caramelos a la comitiva, y custodiados por sus pajes y por efectivos de la asamblea local de Cruz Roja, la Salmonete Band les iba abriendo paso hacia la plaza mayor.
Tras efectuar una parada en el Sotillo, para adorar a la Virgen, San José y al niño, continuaron su viaje por la avenida Valladolid y la Calle Mayor hasta llegar a la plaza Mayor, donde les esperaba el alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, junto con los concejales, Eduardo Morido y Begoña Hernando, para recibirles en el escenario instalado junto al Consistorio y que estaba techado por si la lluvia intentaba estropear la cabalgata.
El tiempo fue benévolo en San Esteban y los Magos se dirigieron a los más pequeños, recordándoles que esa noche dejaran todo dispuesto en sus casas para facilitar su llegada y que se fueran pronto a dormir para tener un dulce despertar cubierto de regalos.
Así, comenzaron a recibir a los más pequeños que ya hacían cola en los soportales a la espera de hablar con Melchor, Gaspar y Baltasar, hacer sus últimas peticiones, y recibir de manos directas de los Magos de Oriente su bolsa de caramelos y su primer regalo de la noche, para muchos el de mayor ilusión porque había sido entregado directamente por los Magos.
Entre lloros, sorpresa e ilusión los más pequeños se esforzaron para recordarles sus últimas peticiones, mientras esta mañana se despertaban para comprobar si, bajo el árbol los regalos cumplían sus sueños.
Informa Ana Hernando