Los chavales de San Esteban pedalean la Ruta de la Lana
jueves, 3 de junio de 2010
EDUCACIóN · Una treintena de escolares de San Esteban de Gormaz, de 5º y 6º del Colegio Público Virgen del Rivero de la localidad, y de la Escuela Hogar Alfonso VIII, pusieron en valor una de las rutas que atraviesan la comarca ribereña.
Amenazaba un temporal, la ruta era dura, con ascensos y kilómetros, pero la expedición escolar se atrevió, con un buen equipo de “coche escoba” incluido a realizar su peculiar peregrinación Jacobea en el Año Santo Compostelano: la Ruta de la Lana.
La Ruta de la Lana es el único camino soriano que recoge oficialmente la asociación de Federaciones de Caminos de Santiago y es una vía bien conocida por los organizadores, porque comparte ruta ovina, del Cid y de parajes centenarios.
Las rutas escolares en bicicleta vinculadas a motivos históricos, literarios o de actualidad son un clásico de este centro docente sanestebeño y buena muestra de ello son expediciones al pasado histórico (Cid, Afrenta, Comuneros, Almanzor, Atalayas y Celtíberos) y cultural (Merindades, Alvargonzález, Románico, Expo y Madrid 2016).
Por eso este año 2010, Año Jacobeo, no podían ser menos y quisieron homenajear a una ruta usada tradicionalmente y desde la Edad Media, por peregrinos manchegos y del levante español que se dirigían a Santiago a través de la Cañada Real.
Esta vía marcada por el paso del ganado lanar que surca el suroeste de Soria se conoce como Ruta de la Lana, y los chavales la tejieron, cual bobina de hilo a cada kilómetro.
Para lograr llegar al primer punto del Camino, Caracena, optaron por un sendero de ascenso: Atauta, Morcuera, Montejo, Tiermes, Valderromán, hasta llegar a Caracena y su castillo y hacer noche en el añorado Campamento “Las Praderas”.
En su recorrido no sólo se encontraron con la historia, sino también con una naturaleza única, como la carrasca milenaria de Valderromán.
Y el Buen Camino Compostelano llegó el domingo, con el descenso desde Carrascosa de Abajo atravesando Fresno de Caracena, Ines y Olmillos, donde llegaron a comer y fueron recibidos como auténticos héroes por la población local, antes de culminar en San Esteban.
Un logro que supone convivir durante un fin de semana, aprender la importancia del compañerismo y la ayuda en la superación de obstáculos que en esta ruta tenía nombre de cuestas, pero que forja amistades.
En cada tramo del camino hay un amigo dispuesto a empujar y animar, para llegar al destino satisfecho y “fuertes como toros”, como les gusta decir a los organizadores.
Una fuerza que en estos chavales se traslada al interior. No han logrado la Compostelana pero han aprendido a amar su entorno y a descubrir una Soria que ellos heredarán mañana.
La Ruta de la Lana es el único camino soriano que recoge oficialmente la asociación de Federaciones de Caminos de Santiago y es una vía bien conocida por los organizadores, porque comparte ruta ovina, del Cid y de parajes centenarios.
Las rutas escolares en bicicleta vinculadas a motivos históricos, literarios o de actualidad son un clásico de este centro docente sanestebeño y buena muestra de ello son expediciones al pasado histórico (Cid, Afrenta, Comuneros, Almanzor, Atalayas y Celtíberos) y cultural (Merindades, Alvargonzález, Románico, Expo y Madrid 2016).
Por eso este año 2010, Año Jacobeo, no podían ser menos y quisieron homenajear a una ruta usada tradicionalmente y desde la Edad Media, por peregrinos manchegos y del levante español que se dirigían a Santiago a través de la Cañada Real.
Esta vía marcada por el paso del ganado lanar que surca el suroeste de Soria se conoce como Ruta de la Lana, y los chavales la tejieron, cual bobina de hilo a cada kilómetro.
Para lograr llegar al primer punto del Camino, Caracena, optaron por un sendero de ascenso: Atauta, Morcuera, Montejo, Tiermes, Valderromán, hasta llegar a Caracena y su castillo y hacer noche en el añorado Campamento “Las Praderas”.
En su recorrido no sólo se encontraron con la historia, sino también con una naturaleza única, como la carrasca milenaria de Valderromán.
Y el Buen Camino Compostelano llegó el domingo, con el descenso desde Carrascosa de Abajo atravesando Fresno de Caracena, Ines y Olmillos, donde llegaron a comer y fueron recibidos como auténticos héroes por la población local, antes de culminar en San Esteban.
Un logro que supone convivir durante un fin de semana, aprender la importancia del compañerismo y la ayuda en la superación de obstáculos que en esta ruta tenía nombre de cuestas, pero que forja amistades.
En cada tramo del camino hay un amigo dispuesto a empujar y animar, para llegar al destino satisfecho y “fuertes como toros”, como les gusta decir a los organizadores.
Una fuerza que en estos chavales se traslada al interior. No han logrado la Compostelana pero han aprendido a amar su entorno y a descubrir una Soria que ellos heredarán mañana.
Informa Ana Hernando