Fin de curso en el CEIP Virgen del Rivero con actividades lúdicas
martes, 13 de julio de 2010
EDUCACIóN · Los chavales y profesores del colegio Virgen del Rivero han finalizado su última semana de clase, con diversas actividades y los últimos repasos antes de las ansiadas vacaciones.
Ahora tienen por delante dos meses de vacaciones hasta que comiencen de nuevo las clases en la segunda semana de septiembre y estrenen sus nuevos libros.
En esta última recta final del curso, y como es habitual cada año, han aprovechado para hacer actividades complementarias a las clases, que les permitan aprender mientras disfrutan y se divierten en el entorno escolar.
Así los alumnos de 1º de Primaria del centro sanestebeños se mancharon de barro, para usar torno y arcilla y convertir esa pasta marrón en su pequeña obra de arte.
Con unos tornos únicos de los que puede presumir el centro ribereño, dieron forma a cestos, dados y animales que posteriormente decoraron y pintaron en el aula con originalidad.
Sus compañeros de curso, pero de la otra clase dedicaron la jornada al aprendizaje de la naturaleza y el cuidado de la misma a través del reciclaje.
Visitaron y aprendieron el uso de los distintos contenedores: plástico, vidrio, papel y orgánico y plasmaron todas esos nuevos conocimientos en fichas en clase.
También los alumnos de religión aprovecharon para pintar mandalas y decorar los pasillos con los rosetones del camino, mientras los de sexto se inventaban y dirigían una obra de teatro como fiesta fin de curso, que puso sobre el escenario la creatividad de los alumnos.
Ahora toca actividades de refuerzo y de repaso, reponer fuerzas y esperar a que llegue septiembre para llenar las aulas.
En esta última recta final del curso, y como es habitual cada año, han aprovechado para hacer actividades complementarias a las clases, que les permitan aprender mientras disfrutan y se divierten en el entorno escolar.
Así los alumnos de 1º de Primaria del centro sanestebeños se mancharon de barro, para usar torno y arcilla y convertir esa pasta marrón en su pequeña obra de arte.
Con unos tornos únicos de los que puede presumir el centro ribereño, dieron forma a cestos, dados y animales que posteriormente decoraron y pintaron en el aula con originalidad.
Sus compañeros de curso, pero de la otra clase dedicaron la jornada al aprendizaje de la naturaleza y el cuidado de la misma a través del reciclaje.
Visitaron y aprendieron el uso de los distintos contenedores: plástico, vidrio, papel y orgánico y plasmaron todas esos nuevos conocimientos en fichas en clase.
También los alumnos de religión aprovecharon para pintar mandalas y decorar los pasillos con los rosetones del camino, mientras los de sexto se inventaban y dirigían una obra de teatro como fiesta fin de curso, que puso sobre el escenario la creatividad de los alumnos.
Ahora toca actividades de refuerzo y de repaso, reponer fuerzas y esperar a que llegue septiembre para llenar las aulas.
Informa Ana Hernando