Aprender oficios y trabajos artesanales en verano
viernes, 12 de noviembre de 2010
COMARCA · Aprovechar el verano para formarse es una buena opción, especialmente si de esa manera se consigue recuperar un oficio legado desde la Edad Media, que permita aprender técnicas artesanales, con las que después poder salir a mercados.
Desde el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz este año se han desarrollado una serie de actividades de difusión de la cultura medieval, que bajo el nombre Estío en el Alfoz, ha permitido que se trabajaran oficios como la cestería, la plata, los adornos naturales, la caligrafía medieval o el hilado de la lana.
Los talleres han viajado también por el municipio, no sólo en la cabecera, sino que los vecinos de Piquera de San Esteban disfrutaron de un taller de lana, mientras que los de Atauta aprendieron a realizar joyas y adornos con materiales que también había en la Edad Media y que se encontraban en la naturaleza, un taller que también se repitió en San Esteban de Gormaz.
Además, los vecinos de Rejas de San Esteban aprendieron los más jóvenes, y recordaron los más mayores, el trabajo realizado con mimo en el arte de la cestería, al igual que hicieron los vecinos de San Esteban como broche de oro a su semana medieval.
Pero junto a estos talleres de un día, también se realizaron cursos de mayor duración para que aprender técnicas y oficios no fuera sólo desde la teoría, sino también desde la práctica.
Así una quincena de alumnas participaron en el curso de caligrafía medieval, que les permitió dominar la técnica de la creación de letras capitales y realizar, al igual que hacían los monjes y copistas en los monasterios, letras capitales, ilustraciones miniadas en oro, dignas de cualquier beato confeccionado en el siglo XII.
Asesoradas por María, la profesora llegada de Urueña, escribieron con pluma de ave, y dieron color a un pergamino que se convirtió en una obra maestra a ser enmarcada.
No fue el único oficio recuperado durante este verano, ya que el curso de plata, permitió a una decena de mujeres , descubrir los secretos del modelado de joyas, la confección de adornos labrados en plata y confeccionar su propio ajuar y adornos de belleza para cualquier celebración, aprendiendo un oficio que todavía hoy tiene sabor artesanal.
Si los talleres iban dirigidos a los más pequeños, los cursos estaban pensados para un público adulto que ha compaginado aprendizaje y ocio, y que en ocasiones se ha mezclado con los más pequeños en actividades lúdicas como paseos y chocolatadas, porque ambos placeres también son un legado medieval.
Esta primera edición del plan de cultura, animación y ocio del municipio ha unido a los 19 núcleos que conforman el municipio de San Esteban de Gormaz.
Los talleres han viajado también por el municipio, no sólo en la cabecera, sino que los vecinos de Piquera de San Esteban disfrutaron de un taller de lana, mientras que los de Atauta aprendieron a realizar joyas y adornos con materiales que también había en la Edad Media y que se encontraban en la naturaleza, un taller que también se repitió en San Esteban de Gormaz.
Además, los vecinos de Rejas de San Esteban aprendieron los más jóvenes, y recordaron los más mayores, el trabajo realizado con mimo en el arte de la cestería, al igual que hicieron los vecinos de San Esteban como broche de oro a su semana medieval.
Pero junto a estos talleres de un día, también se realizaron cursos de mayor duración para que aprender técnicas y oficios no fuera sólo desde la teoría, sino también desde la práctica.
Así una quincena de alumnas participaron en el curso de caligrafía medieval, que les permitió dominar la técnica de la creación de letras capitales y realizar, al igual que hacían los monjes y copistas en los monasterios, letras capitales, ilustraciones miniadas en oro, dignas de cualquier beato confeccionado en el siglo XII.
Asesoradas por María, la profesora llegada de Urueña, escribieron con pluma de ave, y dieron color a un pergamino que se convirtió en una obra maestra a ser enmarcada.
No fue el único oficio recuperado durante este verano, ya que el curso de plata, permitió a una decena de mujeres , descubrir los secretos del modelado de joyas, la confección de adornos labrados en plata y confeccionar su propio ajuar y adornos de belleza para cualquier celebración, aprendiendo un oficio que todavía hoy tiene sabor artesanal.
Si los talleres iban dirigidos a los más pequeños, los cursos estaban pensados para un público adulto que ha compaginado aprendizaje y ocio, y que en ocasiones se ha mezclado con los más pequeños en actividades lúdicas como paseos y chocolatadas, porque ambos placeres también son un legado medieval.
Esta primera edición del plan de cultura, animación y ocio del municipio ha unido a los 19 núcleos que conforman el municipio de San Esteban de Gormaz.
Informa Ana Hernando