Tierras del Cid apuesta por la diversidad vinícola en Argelia
jueves, 17 de diciembre de 2009
ASOCIACIONES · La asociación de desarrollo local Tierras Sorianas del Cid acaba de regresar de Argelia, donde ha presentado el nuevo proyecto de cooperación con este país y que durante 2010-11 permitirá invertir 150.000 euros.
El proyecto está financiado al 100% por la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo en la búsqueda de alternativas a la industria enológica.
El viaje a la wilaya de Ain Temouchent se celebró la pasada semana, para participar en el seminario de cierre del anterior proyecto sobre diversificación de la viticultura en la comarca Argelina u que durante dos años ha permitido enseñar nuevas técnicas a los bodegueros de la región, con una inversión de 198.000 euros, también como proyecto de cooperación.
En este segundo proyecto que ahora se perfila se han retomarán algunas de las cosas que quedaron pendientes en el anterior proyecto, tal y como explicó el gerente de Tierras Sorianas del Cid, Javier Martín Olmos, y se profundizarán en la búsqueda de alternativas a la elaboración vinícola, buscando el desarrollo económico de los viticultores de la wilaya.
El objetivo del nuevo proyecto tiene una doble vertiente, por un lado se busca lograr la elaboración de una pequeña cantidad de vinos, seguramente en una única bodega argelina, que permita introducir una dinámica de trabajo propia al desarrollo bodeguero de Ribera del Duero, y que establezca una relación directa entre bodega, viñedo y consumidor.
El objetivo es que los viticultores que forman parte de este proyecto también se puedan convertir en bodegueros, elaborando sus propios caldos y comercializando el producto, para lograr mayores rendimientos y resultados de mayor calidad enológica, apostando por un vino de calidad, que comienza a ser demandado en el país.
Aunque los argelinos, por religión, no son consumidores de vino, lo cierto es que el país está demandando una serie de productos para el turismo de calidad y de negocios que de forma incipiente se deja notar en la región y actualmente deben importar el producto de Italia o España, porque no son capaces de ofrecer un vino de calidad a los trabajadores extranjeros.
Por otro lado el nuevo programa de cooperación incluye también el trabajo con distintos agentes del territorio y administraciones argelinas, para estudiar alternativas y posibilidades del cultivo de uvas, de manera que se pueda estudiar la viabilidad de nuevos productos con la misma materia prima, que permitan rentabilizar el cultivo.
Entre las alternativas productivas que se están planteando está la elaboración de uva pasa, vino de mesa, zumos y mostos, alcoholes de boda, vinos sin alcohol o abonos, que permitan complementar la actividad vinícola de Ain Temouchent, con esta nueva forma y productos a comercializar tanto en el mercado nacional como buscando la exportación.
En este proyecto, al igual que ocurría con el anterior, se contará con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Territorio, que es la que financia al 100% esta iniciativa y se contará con un equipo de trabajo en el que no faltan técnicos y especialistas, del gobierno y universidades argelinas y españolas.
En el mes de febrero, los responsables de este proyecto volverán a viajar a Argelia para prsentar al Ministerios de Agricultura argelino en nuevo proyecto de cooperación hispano-argelino, centrado en Ain Temouchent, entonces dejarán marcadas las pautas y calendario de trabajo de estos dos años de cooperación y profundización vinícola.
Su plan de trabajo contempla poner en marcha un proceso colectivo de participación, integración y articulación, que reorganice el sector con el apoyo de las instituciones argelinas y de la cooperación española, para favorecer la puesta en marcha de un sistema de producción vitivinícola integral, equilibrado, estable y sostenible, que amplíe la oferta de productos.
Durante la clausura del anterior proyecto participaron el responsable de la oficina técnica de cooperación de la AECI en Argel, José María Troncoso, así como el propio gerente de Tierras del Cid, Javier Martín Olmos, responsables de la Universidad de Orán, como Ait Habouche, viticultores argelinos como Adjala Kadda, presidente de la asociación de viticultores de Ain Temouchent, la enóloga Sagrario Merino, el gerente de Bodegas Castillejo, Jerónimo Contreras o el coordinador del proyecto, el geógrafo Ernesto García.
El primer programa de cooperación de Tierras del Cid se inició en 2008 y durante dos años se ha trabajado con viticultores argelinos en el asesoramiento y técnicas de trabajo del mundo del vino, realizando varios viajes al territorio de Ribera del Duero, donde aprendieron los viticultores argelinos participantes, los métodos de elaboración habituales en la denominación de origen.
El viaje a la wilaya de Ain Temouchent se celebró la pasada semana, para participar en el seminario de cierre del anterior proyecto sobre diversificación de la viticultura en la comarca Argelina u que durante dos años ha permitido enseñar nuevas técnicas a los bodegueros de la región, con una inversión de 198.000 euros, también como proyecto de cooperación.
En este segundo proyecto que ahora se perfila se han retomarán algunas de las cosas que quedaron pendientes en el anterior proyecto, tal y como explicó el gerente de Tierras Sorianas del Cid, Javier Martín Olmos, y se profundizarán en la búsqueda de alternativas a la elaboración vinícola, buscando el desarrollo económico de los viticultores de la wilaya.
El objetivo del nuevo proyecto tiene una doble vertiente, por un lado se busca lograr la elaboración de una pequeña cantidad de vinos, seguramente en una única bodega argelina, que permita introducir una dinámica de trabajo propia al desarrollo bodeguero de Ribera del Duero, y que establezca una relación directa entre bodega, viñedo y consumidor.
El objetivo es que los viticultores que forman parte de este proyecto también se puedan convertir en bodegueros, elaborando sus propios caldos y comercializando el producto, para lograr mayores rendimientos y resultados de mayor calidad enológica, apostando por un vino de calidad, que comienza a ser demandado en el país.
Aunque los argelinos, por religión, no son consumidores de vino, lo cierto es que el país está demandando una serie de productos para el turismo de calidad y de negocios que de forma incipiente se deja notar en la región y actualmente deben importar el producto de Italia o España, porque no son capaces de ofrecer un vino de calidad a los trabajadores extranjeros.
Por otro lado el nuevo programa de cooperación incluye también el trabajo con distintos agentes del territorio y administraciones argelinas, para estudiar alternativas y posibilidades del cultivo de uvas, de manera que se pueda estudiar la viabilidad de nuevos productos con la misma materia prima, que permitan rentabilizar el cultivo.
Entre las alternativas productivas que se están planteando está la elaboración de uva pasa, vino de mesa, zumos y mostos, alcoholes de boda, vinos sin alcohol o abonos, que permitan complementar la actividad vinícola de Ain Temouchent, con esta nueva forma y productos a comercializar tanto en el mercado nacional como buscando la exportación.
En este proyecto, al igual que ocurría con el anterior, se contará con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Territorio, que es la que financia al 100% esta iniciativa y se contará con un equipo de trabajo en el que no faltan técnicos y especialistas, del gobierno y universidades argelinas y españolas.
En el mes de febrero, los responsables de este proyecto volverán a viajar a Argelia para prsentar al Ministerios de Agricultura argelino en nuevo proyecto de cooperación hispano-argelino, centrado en Ain Temouchent, entonces dejarán marcadas las pautas y calendario de trabajo de estos dos años de cooperación y profundización vinícola.
Su plan de trabajo contempla poner en marcha un proceso colectivo de participación, integración y articulación, que reorganice el sector con el apoyo de las instituciones argelinas y de la cooperación española, para favorecer la puesta en marcha de un sistema de producción vitivinícola integral, equilibrado, estable y sostenible, que amplíe la oferta de productos.
Durante la clausura del anterior proyecto participaron el responsable de la oficina técnica de cooperación de la AECI en Argel, José María Troncoso, así como el propio gerente de Tierras del Cid, Javier Martín Olmos, responsables de la Universidad de Orán, como Ait Habouche, viticultores argelinos como Adjala Kadda, presidente de la asociación de viticultores de Ain Temouchent, la enóloga Sagrario Merino, el gerente de Bodegas Castillejo, Jerónimo Contreras o el coordinador del proyecto, el geógrafo Ernesto García.
El primer programa de cooperación de Tierras del Cid se inició en 2008 y durante dos años se ha trabajado con viticultores argelinos en el asesoramiento y técnicas de trabajo del mundo del vino, realizando varios viajes al territorio de Ribera del Duero, donde aprendieron los viticultores argelinos participantes, los métodos de elaboración habituales en la denominación de origen.
Informa Ana Hernando