Paralizado el desmantelamiento de la Valladolid-Ariza

Paralizado el desmantelamiento de la Valladolid-Ariza
viernes, 20 de noviembre de 2009

SOCIEDAD · Tan sólo 24 horas después de que saltara la alarma por la retirada de vías y traveseras de la Valladolid-Ariza en Langa de Duero, el propio subdelegado de Gobierno confirmó que se han paralizado las obras de retirada de estos tramos.

El subdelegado del Gobierno en Soria, Vicente Ripa, confirmó que no se trata de tramos afectados directamente por el trazado viario (tal y como ya explicó a los alcaldes de San Esteban de Gormaz y Langa de Duero en la reunión del pasado 25 de septiembre), sino que es una zona de afección de la autovía. Ante esta situación, añadió, la decisión de retirada de los tramos fue de Adif, sin que desde Soria se tuviera constancia de la medida.

Ante la alarma creada en los pueblos de la zona, desde la Subdelegación se realizó ayer una intervención urgente para aclarar ciertas cuestiones sobre estos trabajos.

En las investigaciones que realizaron descubrieron que fue ADIF, como propietaria de la vía que está fuera de servicio desde 1993, la que tomó la decisión de vender este material ante la inminente expropiación de terrenos por ser área de afección de la futura Autovía del Duero.

Cabe matizar que esta expropiación está todavía en trámite, ya que aunque se han firmado actas previas, todavía estaban a tiempo de producir la retirada de las vías.

A pesar de ello, a través de Emefesa, la comercializadora de recursos de Adif, se decidió proceder a esta subasta para la retirada de vías y traveseras.

Tras la explicación por parte de la Subdelegación, y aclarado que la construcción de la autovía que vertebrará horizontalmente la provincia y la Comunidad no afecta al trazado ferroviario, se decidió suspender la retirada de estos dos tramos, el de 900 metros en Langa de Duero y el que estaba previsto de 1.700 metros en el término municipal de San Esteban de Gormaz.

Ahora el acuerdo lo tendrán que formalizar Emfesa y Ferrometal Ocaña, adjudicataria de las obras, por lo que desde la Subdelegación explicaron que serán ellas las que tengan que estudiar el acuerdo por esta paralización.

Ripa recordó que el propietario de la vía es ADIF y que es a ellos a quien corresponde tomar las decisiones sobre la venta, pero que desde la Subdelegación han informado de la importancia de la vía para la zona, tanto afectivo como histórico y ante la previsión de sacarle partido turístico, por lo que confían en que no se produzca esta retirada en un futuro inmediato, tal y como se está haciendo en la Santander-Mediterráneo.

Por su parte, el alcalde de Langa de Duero, Constantino de Pablo, que fue quien comunicó a la Subdelegación que se estaba llevando a cabo la retirada de la vía, se alegró ayer de la noticia de paralización y quiso "felicitar al subdelegado por la celeridad de las intervenciones" y la resolución del problema, argumentando que no se trata de un capricho.

"Es un patrimonio que merece la pena conservar", manifestó de Pablo, refiriéndose a medidas a tomar en un futuro con un uso turístico, uniéndolo al Plan de Riberas o de Ruta del Vino Ribera del Duero. Incluso apuntó la idea de poder complementar el sendero que se va a trazar entre San Esteban de Gormaz y Langa de Duero con un viaje en tren por la misma zona.

La noticia saltó el martes, cuando cinco operarios de la empresa Ferrometal Ocaña, de Toledo, se encargaban de iniciar los trabajos de retirada de dos tramos de la vía férrea Valladolid-Ariza, dentro del término municipal de Langa de Duero y San Esteban de Gormaz.

En su poder, tenían una notificación de EMFESA (empresa de enajenación de materiales ferroviarios SAU), por la que se autorizaba al levante y retirada de los materiales de vía de 2,6 kilómetros de la línea férrea que desde hace años está en desuso.

En concreto se centra en 900 metros en Langa de Duero, entre los puntos kilométricos 240,7 y 239,8 de la N-122 y en 1.700 metros en San Esteban de Gormaz ente los kilómetros 233,900 y 232,2 de esta vía nacional.

Su trabajo consistirá en retirar los materiales de la vía (carril de 32,5 kilos sobre traviesas de madera) antes del 15 de diciembre, fecha en la que deberán haber retirado y desmontado estos tramos afectados.

La notificación venía de manos de la delegación de patrimonio y urbanismo, referente al expediente de fecha 18 de junio de 2009.

Los mismos trabajadores reconocían que se trataba de la retirada de materiales, hierro y traviesas, para la construcción de la Autovía del Duero, y que se trata de un carril construido en 1893. Su estimación es finalizar en Langa de Duero en 12 días y si el tiempo acompaña comenzar después en el tramo de San Esteban de Gormaz.

En Langa de Duero los trabajos se centran desde el paso a nivel de la salida de Langa Este hacia la minicentral, mientras que en San Esteban se ubican entre Velilla y Rejas de San Esteban.

Sin notificación previa, los alcaldes de Langa de Duero y San Esteban de Gormaz recibieron la noticia por parte de algunos vecinos de que se estaban llevando a cabo estos trabajos, necesarios para la construcción de la A-11 y su sorpresa fue mayúscula, porque tenían el compromiso de la subdelegación de que no se iba a levantar la Valladolid-Ariza.

Desde la subdelegación explicaron que en ningún momento se ha tratado de mentir a los alcaldes, porque fueron los propios directores de estos dos tramos los que aseguraron que no era necesario desmantelar la línea para pasar la nueva vía, pero lo cierto es que la vía está incluida en la zona de influencia de la A-11 y, según informa ADIF, una vez que fueron expropiados lo que han hecho es aprovechar la coyuntura económica para vender el material.

Insisten desde ADIF que tenían autorización para la venta desde 1995, pero que si no se ha desmantelado antes ha sido precisamente para ser solidarios con proyectos de la zona, pero que ante esta nueva circunstancia de expropiación han optado por vender y sacar un beneficio económico.

Desde la subdelegación de Gobierno insisten en que esta retirada no tiene nada que ver con la Autovía del Duero, sino que se trata de una venta que realiza EMFESA, como sociedad mercantil de ADIF, para vender estructuras ferroviarias en desuso, algo de lo que no tenían constancia, pero se trataba de los mismos 2,6 kilómetros que les llevó a una discusión el pasado septiembre.

El tema del desmantelamiento de la Valladolid-Ariza se trató ya en la reunión que mantuvieron los alcaldes de Langa de Duero y San Esteban de Gormaz, con el propio subdelegado el pasado 25 de septiembre, tres meses después de que se produjera esta subasta.

Entonces los ediles ribereños le preguntaron al representante del Gobierno por este desmantelamiento recordándole que esta vía podía ser un recursos turístico, dentro del programa de Vías Verdes o del Plan de Dinamización Ribera del Duero, como tren del vino.

Entonces la respuesta fue negativa sobre la retirada de la vía, y además el subdelegado, Vicente Ripa, les increpó por haber hecho caso a comentarios ajenos, mientras les aseguraba que Fomento la declaraba como zona de afección.

El malestar en los dos ediles ribereños, Constantino de Pablo y Millán Miguel Román, era notable, especialmente porque en aquella reunión el subdelegado les recibió con un “la ignorancia es atrevida”, en relación a su desconocimiento del tema, algo que tras el inicio ayer de los trabajos de retirada venía a confirmar sus sospechas.

Millán Miguel Román adelantó que desde el Consistorio tenían previsto en su próximo pleno ordinario, que se celebrará el 27 de septiembre, presentar una moción para solicitar a la Junta que declare la Valladolid-Ariza BIC para que se pueda proteger.

Desde la subdelegación de Gobierno aseguran que ellos no tenían noticias de esta obras y han realizado las gestiones pertinente para obtener información de lo que ocurría en la Valladolid-Ariza, basado en razones mercantiles de ADIF, al igual que han realizado con la Santander-Mediterráneo, que les llevan a subastar material, siendo su única noticia la carta remitida por el edil langueño, Constantino de Pablo.

En relación con la reunión de septiembre, desde la subdelegación de Gobierno recuerdan que entonces también estuvo presente el jefe de la Unidad de Carreteras y que, tras examinar los proyectos se vio que la A-11 no afectaba a la Valladolid-Ariza, y que “a no ser que nos estén mintiendo, nos han garantizado que para esos tramos de la A-11 no es necesario desmantelar”- explicaron fuente de la subdelegación, a instancias del director de la obra.

La Valladolid-Ariza cerró sus líneas para el transporte de viajeros el 1 de enero de 1985, dejando sin comunicación ferroviaria los 254 kilómetros de una vía ancha que costó poco más de 500 euros y que había estado en activo desde 1929.

Para las mercancías aguantó hasta 1993, fecha en que fue definitivamente abandonada, al margen de algunos intentos turísticos que no siempre cuajan, porque Adif nunca vende los edificios y sólo los alquila por un periodo de ocho años prorrogables otros ocho, lo que hace que los promotores se echen para atrás al no tener garantías de poder amortizar su inversión con vistas a un periodo de tiempo más largo.
Informa Ana Hernando