El centro juvenil de San Esteban estará listo para el verano
jueves, 12 de noviembre de 2009
SOCIEDAD · Los jóvenes de la localidad contarán con un espacio para su autogestión en lo que fue el antiguo matadero municipal, por ahora se ubican en las dependencias del antiguo edificio de Cruz Roja.
El proyecto de convertir el antiguo matadero municipal de San Esteban de Gormaz en centro juvenil verá la luz el próximo verano, una vez que se han adjudicado las obras de la primera fase a la empresa local Hernando y Dueña por un presupuesto de 97.672 euros, financiado al 70% por el Fondo de Cooperación Local de la Junta de Castilla y León, aportando el ayuntamiento el 30% restante.
Este proyecto era una de las promesas electorales del edil ribereño, Millán Miguel Román, quien apostaba porque los jóvenes contaran con un espacio propio donde “autogestionarse y autoorganizarse”.
El proyecto, promovido directamente desde el ayuntamiento ribereño, fue adjudicado mediante procedimiento negociado sin publicidad, realizando la empresa adjudicataria una rebaja de 2.400 euros y la medida es provisional a la espera de que se rarifique en el pleno ordinario que se celebrará a finales de mes.
Se trata de la primera fase de un proyecto que deberá estar finalizado para verano, para posteriormente proceder al equipamiento de las instalaciones.
El centro juvenil de San Esteban se ubicará en el antiguo matadero de la localidad, situado en la travesía de la N-122, al oeste de la localidad, y cuenta con un espacio de cerca de 380 metros cuadrados dividido en tres plantas.
En el sótano se ubicarán diversos despachos, en la planta superior se reservará un espacio diáfano multifuncional y en la planta central se ubicarán varias salas para actividades como informática, juegos, deportes y otras actividades de animación y entretenimiento.
El centro juvenil no es un local, según afirma el regidor municipal, sino “un proyecto para que los chicos aprenda a organizar y gestionar un espacio”- insiste el alcalde de San Esteban, resaltando que serán los propios jóvenes de la localidad los encargados de fijar horarios y actividades.
Los horarios de apertura y las normas de funcionamiento interno los marcarán los jóvenes de la localidad y no el consistorio, quien velará porque se cumplan unas normas mínimas.
“Queremos que los chicos aprendan a autogestionarse, no darles un local y decirles desde el Ayuntamiento a qué hora se lo abrimos”, insiste Miguel, quien mantiene su apuesta por la juventud y cree que hay que preparar a los jóvenes para que sean responsables de sus propias dependencias.
Por eso, y de forma provisional hasta que acaben las obras del matadero, el Consistorio ha habilitado un local en el antiguo edificio de Cruz Roja, que no tenía uso, para que los jóvenes de la localidad, puedan tener su espacio.
El antiguo edificio de Cruz Roja ha sido recientemente remodelado, dentro de las obras financiadas por el plan E estatal, con un presupuesto de 6.900 euros, realizando una reforma interior y el cambio de cubierta, que estaba en mal estado.
Desde que se acabara la prestación social sustitutoria y el 112 se trasladara al centro de salud ribereño, estas dependencias municipales estaban vacías, por lo que se ha ubicado en las mismas al Motoclub Lairón, el despacho de Cruz Roja, y una sala más amplia para que los chicos puedan tener una alternativa de ocio en las tardes invernales.
Este fin de semana se celebraron unas jornadas de puertas abiertas en este espacio provisional del edificio de Cruz Roja, para que los jóvenes de la localidad puedan acudir a disfrutar de sus instalaciones y sirva de prueba piloto para el uso del futuro centro juvenil.
Aunque será la asociación juvenil Asekas la encargada de coordinar, provisionalmente, este nuevo local, está abierto a todos los jóvenes de la localidad e insisten en que se realizará una reunión para fijar entre todos horarios y normas de uso, al margen de los 40 asociados que componen Asekas.
“El ayuntamiento deja el local, Asekas lo coordina, pero es cosa de todos”- recuerda una de las vocales de la asociación, Isabel Fresno.
Durante la tarde del domingo, este nuevo espacio se les quedaba pequeño, ya que fueron muchos los que acudieron a disfrutar de los juegos de mesa, el futbolín, los libros reciclados entre todos, la televisión, la playstation y los campeonatos que habían preparado desde la asociación juvenil sanestebeña que cuenta ya con un espacio donde poder preparar sus actividades, como el festival de rock Sanesrock.
Este proyecto era una de las promesas electorales del edil ribereño, Millán Miguel Román, quien apostaba porque los jóvenes contaran con un espacio propio donde “autogestionarse y autoorganizarse”.
El proyecto, promovido directamente desde el ayuntamiento ribereño, fue adjudicado mediante procedimiento negociado sin publicidad, realizando la empresa adjudicataria una rebaja de 2.400 euros y la medida es provisional a la espera de que se rarifique en el pleno ordinario que se celebrará a finales de mes.
Se trata de la primera fase de un proyecto que deberá estar finalizado para verano, para posteriormente proceder al equipamiento de las instalaciones.
El centro juvenil de San Esteban se ubicará en el antiguo matadero de la localidad, situado en la travesía de la N-122, al oeste de la localidad, y cuenta con un espacio de cerca de 380 metros cuadrados dividido en tres plantas.
En el sótano se ubicarán diversos despachos, en la planta superior se reservará un espacio diáfano multifuncional y en la planta central se ubicarán varias salas para actividades como informática, juegos, deportes y otras actividades de animación y entretenimiento.
El centro juvenil no es un local, según afirma el regidor municipal, sino “un proyecto para que los chicos aprenda a organizar y gestionar un espacio”- insiste el alcalde de San Esteban, resaltando que serán los propios jóvenes de la localidad los encargados de fijar horarios y actividades.
Los horarios de apertura y las normas de funcionamiento interno los marcarán los jóvenes de la localidad y no el consistorio, quien velará porque se cumplan unas normas mínimas.
“Queremos que los chicos aprendan a autogestionarse, no darles un local y decirles desde el Ayuntamiento a qué hora se lo abrimos”, insiste Miguel, quien mantiene su apuesta por la juventud y cree que hay que preparar a los jóvenes para que sean responsables de sus propias dependencias.
Por eso, y de forma provisional hasta que acaben las obras del matadero, el Consistorio ha habilitado un local en el antiguo edificio de Cruz Roja, que no tenía uso, para que los jóvenes de la localidad, puedan tener su espacio.
El antiguo edificio de Cruz Roja ha sido recientemente remodelado, dentro de las obras financiadas por el plan E estatal, con un presupuesto de 6.900 euros, realizando una reforma interior y el cambio de cubierta, que estaba en mal estado.
Desde que se acabara la prestación social sustitutoria y el 112 se trasladara al centro de salud ribereño, estas dependencias municipales estaban vacías, por lo que se ha ubicado en las mismas al Motoclub Lairón, el despacho de Cruz Roja, y una sala más amplia para que los chicos puedan tener una alternativa de ocio en las tardes invernales.
Este fin de semana se celebraron unas jornadas de puertas abiertas en este espacio provisional del edificio de Cruz Roja, para que los jóvenes de la localidad puedan acudir a disfrutar de sus instalaciones y sirva de prueba piloto para el uso del futuro centro juvenil.
Aunque será la asociación juvenil Asekas la encargada de coordinar, provisionalmente, este nuevo local, está abierto a todos los jóvenes de la localidad e insisten en que se realizará una reunión para fijar entre todos horarios y normas de uso, al margen de los 40 asociados que componen Asekas.
“El ayuntamiento deja el local, Asekas lo coordina, pero es cosa de todos”- recuerda una de las vocales de la asociación, Isabel Fresno.
Durante la tarde del domingo, este nuevo espacio se les quedaba pequeño, ya que fueron muchos los que acudieron a disfrutar de los juegos de mesa, el futbolín, los libros reciclados entre todos, la televisión, la playstation y los campeonatos que habían preparado desde la asociación juvenil sanestebeña que cuenta ya con un espacio donde poder preparar sus actividades, como el festival de rock Sanesrock.
Informa Ana Hernando