San Esteban se traslada al medievo con más talleres y cetrería

San Esteban se traslada al medievo con más talleres y cetrería
lunes, 18 de agosto de 2008

FIESTAS · Más talleres y el regreso de la cetrería, tras años de ausencia, fueron el fin de semana los protagonistas de la décima edición del mercado medieval de San Esteban de Gormaz.

Talleres de soplado de vidrio, fundición y forja, hilanderas, panaderos y otros artesanos comparten puestos a lo largo del recorrido medieval, con las paradas de los vendedores locales de San Esteban que también sacaron sus productos a la calle para mostrar el saber ancestral que mantienen en la localidad.

Este año la cetrería, situada en la plaza Marqués de Estella, antes de llegar a la Plaza mayor, ha supuesto el regreso de un espectáculo que siempre ha sido del agrado del visitante.

El momento central de la jornada del sábado, el pregón de apertura del mercado, que cumple una década en esta edición, fue un ir y venir constante de gente, el año de mayor afluencia en la mañana de sábado de mercado, según fuentes de la organización.

Músicos y trovadores, bien artistas contratados o artistas locales, ocuparon las calles amenizando la jornada durante todo el fin de semana.

Las zonas habilitadas para aparcamiento también es una de las novedades de este año, se han señalado más puntos y se han cortado al tráfico rodado calles cercanas al mercado, en las que sólo pueden circular los residentes en el casco urbano, para facilitar el camino al público que acudirá, también hoy, a conocer los encantos de este mercado único y pìonero en la provincia de Soria.

Durante el fin de semana se pudo disfrutar de la animación itinerante de los cómicos y músicos y del torneo medieval infantil, además habrá teatrillo con una escena de tahona, en la que podrá vivir las escaramuzas medievales entre harina y, por si fuera poco, disfrutar de una subasta pública antes de que se produzca el descanso para el yantar, en cualquiera de las posadas y tabernas que jalonan desde la Placituela, la Puerta de San Gregorio o la propia Plaza Mayor, el recorrido del mercado.

Un recorrido que terminaba a los pies de la escalinata del Rivero, prácticamente, y en cuyo recorrido el visitante puede comprar obras de artesanía y recuerdos más asequibles.

Además la referencia gastronómica sigue siendo clara y son muchos los que repiten en este mercado con sus productos elaborados con mimo y esmero.

Por la tarde, el mercado ofrecía pasacalles, pícaros, torneo medieval, cantareras y cacharrero, el espectáculo de las lavanderas y el cierre, espectacular, de los fuegos mágicos en los que no faltó la pirotecnia y los adornos musicales.

Según los responsables de los puestos, aunque ha habido menos participantes exhibiendo sus productos, se ha primado la calidad de los mismos, y las ventas, a pesar de ser un año de crisis, han sido más elevadas que ningún año, por lo que muchos repetirán en la próxima cita medieval.

Informa Ana Hernando