Más de 70 chavales asisten a la Escuela de Música Internacional
jueves, 21 de agosto de 2008
MúSICA · Desde la organización de este nuevo curso de música estival han resaltado que se mantienen en la tónica de años anteriores y que incluso en algunas especialidades la demanda ha superado el número de plazas.
Un total de 74 chavales participan este año en la novena edición del curso de música Internacional que que organiza la Universidad Alfonso VIII, con el apoyo de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de la localidad, el Obispado Osma-Soria y la parroquia sanestebeña y que pretende especializarse en cuerda y piano, para diferenciarse de otros existentes en el mercado.
Los chavales cuentan desde ayer y hasta el próximo viernes, con clases de instrumento individual, clases de música de cámara, de orquesta y ensayos con los pianistas acompañantes del curso.
Mañana y tarde, con una intensiva jornada de trabajo, los alumnos perfeccionan su técnica y consiguen coordinar piezas que mostrar en los distintos conciertos que ofrecen a lo largo de estos días, para ello la planilla de profesores de afana en limar pequeñas impurezas y depurar estilos.
El propio director del curso, Álvaro Huertas, destacaba ayer la importancia de esta nueva edición y la presencia del profesorado, en su reparto de clases y organización de actividades, en la que él también es docente, en la especialidad de violoncello, con el que participará en los conciertos del Cuarteto Leonor del próximo domingo o de los profesores que llevarán a cabo en la noche del martes, ambos a las 21 horas en la iglesia del Rivero.
Y es que paralelamente a la realización del curso de música internacional, se desarrolla también el festival Internacional de Música Francisco de Soto, que alcanza este año su quinta edición y que permitirá contar con primeras figuras de la música de cámara e incluso con algún estreno mundial.
Durante estos once días, la Escuela Hogar de San Esteban de Gormaz se ha convertido en el templo de la música clásica y pasear por las clases del colegio Virgen del Rivero de la localidad, es sumergirse en pasillos donde el sonido de las partituras lo inunda todo, porque estos alumnos, aunque acuden a la villa ribereña para seguir estudiando música, ya cuentan con un nivel alto de formación, como demostraron en el concierto inaugural que ofrecieron en la noche de ayer en la iglesia del Rivero, los alumnos destacados de la pasada edición.
Carlos Leal al violoncello, Daniel Pinteño al violín y el trío Manuel Olaizola, Leire de Antonio y Niguiar Ashkerova al piano ofrecieron en esta inauguración del festival musical, un programa variado con obras de Bach, Schumann, Popper, Mozar y Chopin entre otros.
Para hoy el festival internacional acoge la actuación de la gran artista María Rosa Calvo Manzano, que interpretará con arpa un programa de Haëndel, con arreglos suyos, Naderman, Dubez, Godefroid y Hasselsmans, así como dos piezas personales de esta mujer que estudió en el conservatorio de Madrid las carreras de arpa, piano y ballet y que a los trece años ya había finalizado sus estudios de arpa con premio
extraordinario.
Ha recorrido el mundo entero como solista, incluyendo la condecoración del ayuntamiento de Nueva Cork, como mejor joven artista extranjera del año. Calvo Manzano ha acompañado a los reyes de España y a varios presidentes del Gobierno en numerosos viajes oficiales, tarea que compagina con la docencia en la Universidad Autónoma de Madrid y con las transcripciones y adaptaciones de obras del Renacimiento hasta el Neoclásico.
Por eso, su actuación de esta noche, a las 21 horas, en la iglesia del Rivero la convierte en un lujo accesible, ya que el concierto, además, es totalmente gratuito, como todos los del festival.
Con artistas invitados como Rosa María Calvo Manzano, los alumnos del curso de música internacional, tienen la oportunidad de compartir ensayos, experiencias y vivencias de grandes y prestigiosos artistas, por lo que los alumnos no sólo cuentan con un profesorado prestigioso, sino que además se pone en contacto a los alumnos con estrellas de la música de cámara, que les permite comprobar que el mundo al que dedican tanto esfuerzo es real.
Desde la organización recuerdan que el nivel de los alumnos sube de año en año y en la casi una década de celebración del curso de música estival, se ha visto una progresión significativa.
A su aprendizaje académico se suma, además, la convivencia que, durante estos días reina entre los que dentro de poco estarán ocupando un puesto en una orquesta.
Los chavales cuentan desde ayer y hasta el próximo viernes, con clases de instrumento individual, clases de música de cámara, de orquesta y ensayos con los pianistas acompañantes del curso.
Mañana y tarde, con una intensiva jornada de trabajo, los alumnos perfeccionan su técnica y consiguen coordinar piezas que mostrar en los distintos conciertos que ofrecen a lo largo de estos días, para ello la planilla de profesores de afana en limar pequeñas impurezas y depurar estilos.
El propio director del curso, Álvaro Huertas, destacaba ayer la importancia de esta nueva edición y la presencia del profesorado, en su reparto de clases y organización de actividades, en la que él también es docente, en la especialidad de violoncello, con el que participará en los conciertos del Cuarteto Leonor del próximo domingo o de los profesores que llevarán a cabo en la noche del martes, ambos a las 21 horas en la iglesia del Rivero.
Y es que paralelamente a la realización del curso de música internacional, se desarrolla también el festival Internacional de Música Francisco de Soto, que alcanza este año su quinta edición y que permitirá contar con primeras figuras de la música de cámara e incluso con algún estreno mundial.
Durante estos once días, la Escuela Hogar de San Esteban de Gormaz se ha convertido en el templo de la música clásica y pasear por las clases del colegio Virgen del Rivero de la localidad, es sumergirse en pasillos donde el sonido de las partituras lo inunda todo, porque estos alumnos, aunque acuden a la villa ribereña para seguir estudiando música, ya cuentan con un nivel alto de formación, como demostraron en el concierto inaugural que ofrecieron en la noche de ayer en la iglesia del Rivero, los alumnos destacados de la pasada edición.
Carlos Leal al violoncello, Daniel Pinteño al violín y el trío Manuel Olaizola, Leire de Antonio y Niguiar Ashkerova al piano ofrecieron en esta inauguración del festival musical, un programa variado con obras de Bach, Schumann, Popper, Mozar y Chopin entre otros.
Para hoy el festival internacional acoge la actuación de la gran artista María Rosa Calvo Manzano, que interpretará con arpa un programa de Haëndel, con arreglos suyos, Naderman, Dubez, Godefroid y Hasselsmans, así como dos piezas personales de esta mujer que estudió en el conservatorio de Madrid las carreras de arpa, piano y ballet y que a los trece años ya había finalizado sus estudios de arpa con premio
extraordinario.
Ha recorrido el mundo entero como solista, incluyendo la condecoración del ayuntamiento de Nueva Cork, como mejor joven artista extranjera del año. Calvo Manzano ha acompañado a los reyes de España y a varios presidentes del Gobierno en numerosos viajes oficiales, tarea que compagina con la docencia en la Universidad Autónoma de Madrid y con las transcripciones y adaptaciones de obras del Renacimiento hasta el Neoclásico.
Por eso, su actuación de esta noche, a las 21 horas, en la iglesia del Rivero la convierte en un lujo accesible, ya que el concierto, además, es totalmente gratuito, como todos los del festival.
Con artistas invitados como Rosa María Calvo Manzano, los alumnos del curso de música internacional, tienen la oportunidad de compartir ensayos, experiencias y vivencias de grandes y prestigiosos artistas, por lo que los alumnos no sólo cuentan con un profesorado prestigioso, sino que además se pone en contacto a los alumnos con estrellas de la música de cámara, que les permite comprobar que el mundo al que dedican tanto esfuerzo es real.
Desde la organización recuerdan que el nivel de los alumnos sube de año en año y en la casi una década de celebración del curso de música estival, se ha visto una progresión significativa.
A su aprendizaje académico se suma, además, la convivencia que, durante estos días reina entre los que dentro de poco estarán ocupando un puesto en una orquesta.
Informa Ana Hernando