La FDS restaurará las pinturas del calvario del Rivero
miércoles, 21 de mayo de 2008
CULTURA · La Fundación Duques de Soria ha confirmado que restaurará las pinturas aparecidas en la iglesia del Rivero de San Esteban de Gormaz, con motivo de las obras de restauración de frescos anteriores, y que podrían representar un calvario
Aunque desde esta institución no han avanzado fecha de inicio de las obras, ha confirmado que correrá con los gastos de esta nueva restauración y también con la solución que finalmente den al pilar que semioculta estas nuevas pinturas.
Los técnicos de la Fundación están actualmente estudiando el caso y realizando el proyecto de obra que mejor se adecue al caso del templo ribereño, ya que se han contemplado muchas posibilidades.
Este nuevo hallazgo se convierte en un nuevo proyecto para la Fundación Duques de Soria dentro del programa Soria Románica, que ya ha trabajado en San Esteban restaurando la iglesia de San Miguel, realizando un estudio arqueológico de la cabecera de este templo románico de 1081, y restaurando también los frescos de la propia ermita del Rivero.
Hace unos meses, cuando los técnicos de la Fundación estaban trabajando en la restauración de los frescos del ábside de este templo románico de San Esteban de Gormaz, encontraron unas nuevas pinturas en el muro norte, en lo que podría ser, según el párroco de la localidad, Fortunato Antón, un altar o un baptisterio.
Estas pinturas, que representa un calvario, a falta de realizar el estudio pertinente, han sido datadas entre los siglos XIII y XIV y representan un calvario con San Juan y la Virgen arrodillados junto a Jesús.
El hallazgo de estas pinturas góticas que estaban frente a la puerta de entrada y ocultas por otras del siglo XVIII y aparecieron tras corar la primera capa, aunque con picaduras realizadas para que la otra puntura se pudiera fijar.
De hecho esas pinturas del siglo XVIII ya han sido restauradas y ahora se pueden contemplar sobre uno de los bancos de la nave del templo, a la espera de darle un destino final, que permita contemplar el calvario con todo su esplendor.
Antón se mostraba satisfecho de la decisión tomada por la Fundación, ya que permitirá dar una nueva imagen al templo y poner en valor los hallazgos.
Antón considera que estas pinturas se pueden restaurar con facilidad y que son coetáneas de las recién restauradas por la propia Fundación con el apoyo económico de la Junta de Castilla y León.
El sacerdote ribereño cree que son la decoración de un altar, ya que durante algunos siglos sólo se podía realizar en los templos una celebración litúrgica de manera que aquellas iglesias que no tenían capillas se vieron obligadas a realizar un altar en los muros para poder celebrar.
Hasta ahora se pensaba que esa media luna, donde han aparecido las nuevas pinturas, podría haber acogido un baptisterio, ya que contaba con la concha bautismal, como es habitual en este tipo de espacios, sin embargo para Fortunato Antón la temática del calvario no es propia de los baptisterios pero sí de los altares, lo que le lleva a inclinarse por esta teoría.
Una de las mayores dificultades de la restauración pasa por dar una solución al pilar que divide este nuevo hallazgo en dos y que fue colocado posteriormente, cuando la techumbre de madera fue sustituida por una bóveda.
De hecho se está estudiando la posibilidad de romper con ese pilar y dividir el peso entre otros dos nuevos pilares que permitiría sujetar la bóveda, recientemente pintada, dentro de los trabajos de restauración y puesta a punto del Rivero, y contemplar en todo su esplendor este nuevo hallazgo.
Cuando finalicen estos nuevos trabajos, se mostrará un templo totalmente renovado, con más luz y nuevos colores sobre sus muros, después de haber recuperado el esplendor que tuvo que tener esta iglesia cuando las pinturas murales decoraron sus paredes.
Desde hace escasas semanas, el templo muestra una nueva cara en la zona del altar mayor, en cuya cúpula luce una nueva imagen del Pantócrator que se imaginaba más que contemplarse antes de la restauración.
Ahora los cuatro evangelistas comparten protagonismo con Jesús en la almendra central y el tono del manto hace que la explicación de las pinturas se pueda hacer con gran claridad.
Estas pinturas de la cabecera están datadas entre los siglos XIII y XIV y antes de la intervención de Soria Románica estaban muy deterioradas.
Ahora se han fijado al muro, se han restituido los restos pictóricos que estaban documentados e iluminan la zona este del templo.
El templo de Santa María del Rivero de San Esteban de Gormaz es una obra románica del siglo XII y se puede contemplar desde cualquier punto de la localidad, ya que fue construida en un altozano.
Su espadaña se ha convertido en un símbolo de la localidad, que la mima y la cuida ya que es allí donde se encuentra la imagen de la patrona de la localidad, en cuyo honor se celebran las fiestas patronales del 7 al 11 de septiembre.
Los técnicos de la Fundación están actualmente estudiando el caso y realizando el proyecto de obra que mejor se adecue al caso del templo ribereño, ya que se han contemplado muchas posibilidades.
Este nuevo hallazgo se convierte en un nuevo proyecto para la Fundación Duques de Soria dentro del programa Soria Románica, que ya ha trabajado en San Esteban restaurando la iglesia de San Miguel, realizando un estudio arqueológico de la cabecera de este templo románico de 1081, y restaurando también los frescos de la propia ermita del Rivero.
Hace unos meses, cuando los técnicos de la Fundación estaban trabajando en la restauración de los frescos del ábside de este templo románico de San Esteban de Gormaz, encontraron unas nuevas pinturas en el muro norte, en lo que podría ser, según el párroco de la localidad, Fortunato Antón, un altar o un baptisterio.
Estas pinturas, que representa un calvario, a falta de realizar el estudio pertinente, han sido datadas entre los siglos XIII y XIV y representan un calvario con San Juan y la Virgen arrodillados junto a Jesús.
El hallazgo de estas pinturas góticas que estaban frente a la puerta de entrada y ocultas por otras del siglo XVIII y aparecieron tras corar la primera capa, aunque con picaduras realizadas para que la otra puntura se pudiera fijar.
De hecho esas pinturas del siglo XVIII ya han sido restauradas y ahora se pueden contemplar sobre uno de los bancos de la nave del templo, a la espera de darle un destino final, que permita contemplar el calvario con todo su esplendor.
Antón se mostraba satisfecho de la decisión tomada por la Fundación, ya que permitirá dar una nueva imagen al templo y poner en valor los hallazgos.
Antón considera que estas pinturas se pueden restaurar con facilidad y que son coetáneas de las recién restauradas por la propia Fundación con el apoyo económico de la Junta de Castilla y León.
El sacerdote ribereño cree que son la decoración de un altar, ya que durante algunos siglos sólo se podía realizar en los templos una celebración litúrgica de manera que aquellas iglesias que no tenían capillas se vieron obligadas a realizar un altar en los muros para poder celebrar.
Hasta ahora se pensaba que esa media luna, donde han aparecido las nuevas pinturas, podría haber acogido un baptisterio, ya que contaba con la concha bautismal, como es habitual en este tipo de espacios, sin embargo para Fortunato Antón la temática del calvario no es propia de los baptisterios pero sí de los altares, lo que le lleva a inclinarse por esta teoría.
Una de las mayores dificultades de la restauración pasa por dar una solución al pilar que divide este nuevo hallazgo en dos y que fue colocado posteriormente, cuando la techumbre de madera fue sustituida por una bóveda.
De hecho se está estudiando la posibilidad de romper con ese pilar y dividir el peso entre otros dos nuevos pilares que permitiría sujetar la bóveda, recientemente pintada, dentro de los trabajos de restauración y puesta a punto del Rivero, y contemplar en todo su esplendor este nuevo hallazgo.
Cuando finalicen estos nuevos trabajos, se mostrará un templo totalmente renovado, con más luz y nuevos colores sobre sus muros, después de haber recuperado el esplendor que tuvo que tener esta iglesia cuando las pinturas murales decoraron sus paredes.
Desde hace escasas semanas, el templo muestra una nueva cara en la zona del altar mayor, en cuya cúpula luce una nueva imagen del Pantócrator que se imaginaba más que contemplarse antes de la restauración.
Ahora los cuatro evangelistas comparten protagonismo con Jesús en la almendra central y el tono del manto hace que la explicación de las pinturas se pueda hacer con gran claridad.
Estas pinturas de la cabecera están datadas entre los siglos XIII y XIV y antes de la intervención de Soria Románica estaban muy deterioradas.
Ahora se han fijado al muro, se han restituido los restos pictóricos que estaban documentados e iluminan la zona este del templo.
El templo de Santa María del Rivero de San Esteban de Gormaz es una obra románica del siglo XII y se puede contemplar desde cualquier punto de la localidad, ya que fue construida en un altozano.
Su espadaña se ha convertido en un símbolo de la localidad, que la mima y la cuida ya que es allí donde se encuentra la imagen de la patrona de la localidad, en cuyo honor se celebran las fiestas patronales del 7 al 11 de septiembre.
Informa Ana Hernando