Cuatro millones y medio de euros para potenciar el enoturismo
jueves, 10 de abril de 2008
TURISMO · La Ribera del Duero recibirá 4,53 millones de euros para potenciar el enoturismo Ruta del Vino de la Ribera del Duero. El municipio de San Esteban suma 12 de los 19 pueblos implicados en este proyecto.
Además de disponer de una zona de aparcamiento, estos centros deberán contar con tres espacios, uno destinado a prestar el servicio de información, otro para organizar las visitas a bodegas, las entradas en los museos y la gestión de otros servicios, y el tercero para exponer los productos destinados a la venta.
Para ayudar al viajero se fijarán puntos de información temáticos de carácter multimedia en las estaciones y áreas de servicio de la comarca, en los que el visitante podrá conocer la oferta de bodegas, alojamientos, restaurantes, museos y otras actividades relacionadas con el turismo y el ocio.
El nuevo plan contempla diversas actuaciones de promoción de la zona, como la creación de rutas y circuitos turísticos tematizados, así como programas de formación tanto del personal de bodegas como de agentes turísticos vinculados al sector.
Junto a esto, destinará el 14% del presupuesto a la recuperación y puesta en valor del patrimonio.
La mayor parte de la inversión (2,12 millones de euros, lo que supone el 42%), se dedicará a crear nuevos productos enoturísticos.
En este apartado se propone fletar un autocar tematizado que parta de Madrid, puesto que esta comunidad es la primera emisora de turistas hacia la Ribera del Duero, y recorra los principales espacios del patrimonio vitivinícola.
Al mismo tiempo, las instituciones pretenden diseñar y crear circuitos enoturísticos georreferenciados por un sistema GPS para facilitar el acceso a todos los recursos relacionados con el vino, la gastronomía y el patrimonio de la Ribera del Duero.
En este campo también se organizará una ruta específica para discapacitados, que favorecerá la accesibilidad física, pero también la informativa.
Asimismo se propiciará una ruta tematizada por las bodegas subterráneas tradicionales y sendas por los viñedos.
Entre otros eventos, se contempla la organización de unas jornadas gastronómicas de la Ribera del Duero y un festival anual que tendría carácter rotatorio.
Entre las propuestas destaca la puesta en marcha de una red de museos de la Ribera del Duero para ofrecer una oferta integrada y coordinar las labores de promoción y otros servicios.
El objetivo del Plan de Dinamización de Producto Turístico de la Ruta del Vino Ribera del Duero es conseguir que esta comarca vitivinícola se convierta en un destino diferenciado y con personalidad propia.
Se trata de crear una marca de calidad para atraer a visitantes con la cultura del vino y las bodegas como eje central.
El motor del plan será la Denominación de Origen Ribera del Duero, la comarca vitivinícola más importante de Castilla y León tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, de manera que, en un principio, se actuará directamente en el centenar de poblaciones asentadas en el territorio amparado por la misma.
Sin embargo, a la larga se podrán beneficiar los 285 municipios de Burgos. Valladolid, Soria y Segovia.
La cultura del vino es el eje temático de este producto y el Duero su principal recurso natural.
Pero al río se unen una enorme riqueza monumental y una larga lista de tradiciones culturales aprovechables para el enoturismo, que junto a la gastronomía convierten a la Ribera del Duero en un potencial destino turístico.
Se calcula que el plan de dinamización logrará que el gasto turístico se multiplique por 1,22 y genere un crecimiento económico proporcional en el PIB regional.
Está previsto que el Consorcio Ruta del Vino de la Ribera del Duero, certificado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin), juegue un papel importante dentro de la comisión que se cree para el seguimiento del plan, puesto que sus promotores han abanderado una de las principales iniciativas turística que se han gestado en esta comarca vitivinícola.
La iniciativa para constituir la Ruta del Vino de la Ribera del Duero, que cuenta con el apoyo institucional de la Secretaría General de Turismo del Gobierno central, surgió en el año 2003 en el seno del ayuntamiento burgalés de Aranda de Duero, al que posteriormente se sumaron el consistorio vallisoletano de Peñafiel, el también burgalés de Roa y el soriano de San Esteban de Gormaz, además de algunas asociaciones empresariales y el Consejo Regulador de esta denominación de origen.
En la actualidad forman parte de este consorcio, que se constituyó en el 2006, casi una veintena de entidades, entre ellas el ayuntamiento de San Esteban de Gormaz.
Informa Ana Hernando