Socios de AFASIA visitan San Esteban y comarca

Socios de AFASIA visitan San Esteban y comarca
viernes, 16 de noviembre de 2007

SOCIEDAD · Tener afasia es un problema que mucha gente no conoce. A veces se cae en tópicos y en ocasiones se autoaislan de la sociedad, porque sus problemas de expresión y de comprensión les hace más difícil la comunicación.

Por eso desde la asociación AFASIA luchan porque esto no suceda y organizan actividades lúdicas como la excursión del domingo que permitió a 32 afectados por esta incapacidad lingüística conocer Tiermes y San Esteban de Gormaz y disfrutar de una jornada de convivencia en el paraje sanestebeño del Molino de los Ojos.

Su problema radica en que el cerebro a sufrido un daño cerebral que les hace “tener contínuamente la palabra en la punta de la lengua”- tal y cómo explicaba la secretaria de esta asociación, Elena Briales.

Pero la asociación lleva entre manos un proyecto mucho más importante: marcar pautas de mejora de la incapacidad (no quieren llamarlo enfermedad) y enseñar a sus asociados a vivir con el problema, tanto porque lo sufran directamente, como lo tenga algún familiar y entonces les enseñan a tratar el problema.

“Son personas muy inteligentes”- recuerda Briales, asegurando que entre sus asociados hay médicos, químicos, banqueros, amas de casa o personas de cualquier preparación intelectual, o de cualquier edad que “han sufrido un accidente que les ha matado una zona del cerebro”.

A esa zona le ha faltado, por diversas causas el oxígeno y esa zona del cerebro ha muerto, a veces las próximas han quedado dañadas, pero “el cerebro es muy plástico”- explica Elena Briales mientras insiste en que hay que aprender a utilizar otras zonas para mejorar la comunicación.

Comunicarse con una persona que padezca afasia depende del grado de daño que tenga, aunque en todo caso es importante comunicarse de forma ordenada, tranquila y tener paciencia, para que ellos, a su vez, puedan expresarse, ya que mantienen su lenguaje interior con sus ideas y sus convinciones, pero no siempre tienen los elementos necesarios para extrapolarlo fuera de su boca.

Este problema se agrava, en ocasiones, cuando las afecta también a la comprensión, y a veces hay que partir de cero y enseñar al paciente a leer y escribir, para solventar su agramatismo telegráfico.

El sistema motor también se puede ver dañado por este problema, si se ha sufrido una hemiplagia, o derivar en asuntos como los problemas de memoria auditiva o errores de atención.

Los motivos que pueden generar este daño cerebral sobrevenido (ya que no se nace con esta discapacidad) son tan variados como accidentes cardiovasculares, infartos, embolias, derrames cerebrales, aneurisma, etc..).

Pero no todo es irrecuperable, desde AFASIA luchan también por prevenir, por eso recuerdan de la importancia de sensibilizar a la población y prevenir a los familiares de riesgo, de la importancia de pruebas como el SPECT, que ayudaría a diagnosticar precozmente este problema y operar antes de que se produzca el aneurisma que derivaría en una afasia.

Por ahora esta asociación sólo lleva dos años (lo que significa que aún no han tenido derecho a recibir ayudas públicas) y cuanta con 35 socios.

Por eso actividades como la de ayer no habría sido posible sin la ayuda de gente como Industrias Fenar o Paco Santos.

Su sede está en Madrid, pero atienden a cualquier persona afectada de afasia a través de su web (www.afasia.org).

Si uno quiere recibir ayuda puede pedírsela al neurólogo y solicitarle un logopeda (el sistema público sólo garantiza el apoyo los dos primeros años) y además ponerse en contacto con la asociación.

Para ellos el apoyo de la familia es fundamental, ya que también los que rodean al afásico tiene que aprender a convivir con ello.

En la asociación les entregan pautas personalizadas de trabajo, ejercicios acordes a su problema concreto y se les realiza una evaluación, paso fundamental para trabajar individualmente.

Usan mucho las nuevas tecnologías y han creado programas específicos de memoria para que puedan trabajar en su mejoría.

Es importante no aislarse, no quedarse en casa y romper esas barreras y buena muestra de ello es una simpática presidenta, Paloma Blanco, que es un punto a seguir y un verdadero referente para sus compañeros.

Ella sufre afasia, pero no se ha dejado vencer por ella, nunca ha dejado de hacer sus gestiones, aunque le supusieran más esfuerzo que a otra persona o que a ella misma antes de su derrame.

Su testimonio sirve para animar a otros afásicos, aunque ella ha tenido un gran pulmón de energía: sus hijas, que cuando ocurrió su derrame y supo de su enfermedad se lo explicó a sus niñas, que tenían 4 y 2 años y encontró en ellas “la motivación y la fuerza que me hacía falta”.

Su inteligencia y su fuerza son verdaderos ejemplos para todos, afectados o no, porque luchan por comunicarse en tiempos en que las prisas parecen olvidar la esencia de la palabra y el diálogo humano.
Informa Ana Hernando