San Esteban se transforma un año más en un escenario medieval

San Esteban se transforma un año más en un escenario medieval
lunes, 20 de agosto de 2007

FIESTAS · Caminar entre mercaderes, trovadores, artesanos y señores era un sueño posible que este fin de semana se hizo realidad en San Esteban de Gormaz.

Desde las once de la mañana que la novena edición del mercado medieval abre sus puertas hasta que el domingo por la noche un espectáculo pirotécnico en la escalinata del Rivero cerró los actos de esta edición de homenaje a la época del Cid, San Esteban ofreció al visitante más de un centenar de puestos y una amplia oferta de actividades en las calles de su casco histórico.

Un grupo de teatro de calle no permitió que la diversión decaiga en ningún momento, en cualquier rincón puede aparecer una escena de dos juglares haciendo de las suyas o un grupo de improvisados sanestebeños encaramados a un balcón o creando un círculo por las calles, representando, a voz en grito, el romance de la loba parda, acompañados de la música de los propios vecinos de la localidad, que sacan sus vestidos medievales y recrean, con la ayuda de los actores de la compañía Factoría de Sueños, el pasado más presente de San Esteban de Gormaz.

El alcalde de la localida, Millán Miguel Román, caracterizado de caballero medieval, inauguró el mercado en tono de romance, acompañado de sus compañeros en el gobierno local y de la segunda ganadora del concurso de romances, Eumelia Sanz, quien recogió su premio y fue una de las primeras visitantes de este mercado que recuerda cómo fue San Esteban cuando el Cid pisó estas tierras, por eso no sorprendía encontrar en los rincones a caballeros, princesas, juglares, moriscos e incluso un Ruy pequeño Cid invitando a perderse por las calles de esta localidad ribereña.

Durante la jornada del sábado uno pudo hacerse una foto con un domador de serpientes y una pitón en la Plaza Mayor, acuñar la moneda conmemorativa del mercado, degustar postres y comidas artesanales o escribir su nombre en letras árabes.

La artesanía y la imaginación se pusieron de manifiesta en el más de un centenar de puestos que se agolparon a lo largo de la calle mayor, desde la calle del convento, hasta la iglesia del Rivero.

Además de los encantos de los puestos hubo también oportunidad de disfrutar de los talleres infantiles para que los más pequeños pasen un rato entretenido en la Placituela o asombrarse de los aparatos de tortura medieval que se expusieron en el lagar de San Miguel.

San Esteban abrió sus puertas del mercado e invitó , como siempre, a que se sumaran amantes del sabor del pasado.

Quien no estuvo presente fue el ganador del segundo concurso de romances, Enrique Barrero Rodríguez, cuya obra: Romance del imposible olvido" se publicará en el programa de fiestas, mientras que el "Pregón del Mercado Medieval", de Eumelia Sanz Vaca, segunda clasificada en este certamen literario medieval, fue incluído en el programa de mano de esta edición del mercado.

Informa Ana Hernando