San Esteban recordó el pasado de Trapero Blázquez en la localidad

San Esteban recordó el pasado de Trapero Blázquez en la localidad
martes, 4 de diciembre de 2007

SOCIEDAD · San Esteban de Gormaz se encontraba ayer triste, así lo anunció su teniente de alcalde, Eduardo Morido Niño, al inicio de la concentración silenciosa que tuvo lugar en repulsa por el atentado de ETA perpetrado en Cap Breton, el sábado

La tristeza era doble, según explicó el representante del Consistorio en su comunicado, quien manifestó una “enérgica condena y repulsa por el atentado.

Además de solidarizarse con las víctimas de este trágico suceso y de condenar las acciones etarras que costaron la vida al guardia civil Raúl Centeno Payón, San Esteban sentía el dolor por la gravedad del que fuera un vecino de esta localidad, el otro guardia civil que permanece gravemente herido, Fernando Trapero Blázquez.

La plaza mayor de San Esteban estuvo repleta de personas que, en silencio en los soportales, se congregaron para los cinco minutos de silencio y respeto, gente de todas las edades, dos agentes de la Guardia Civil, seis representantes de la corporación municipal y muchos conocidos de los padres del guardia civil que permanece en coma cerebral.

Fernando Trapero Blázquez nació en un hospital madrileño, pero sus orígenes son San Esteban, ya que aquí era donde vivían sus padres, Fernando y Estrella, en la casa cuartel de la localidad, con su otra hija, Belén, más de 10 años mayor que el guardia civil herido en el atentado.

“Nació en un hospital de Madrid, a pesar de que vivían aquí, en la casa cuartel”- explicaba una vecina quien añadió que llegaron a los pocos días con el niño ya bautizado, por lo que no figura en los libros parroquiales.

Su familia, formada por el cabo Fernando Trapero, su esposa Esperanza Blázquez, y la hija de ambos, Belén, estuvo viviendo en San Esteban de Gormaz unos 20 años.

Belén figura en los registros del colegio de la localidad, ya que aquí cursó sus primeros estudios y aquí conoció a muchas de las que hoy, a pesar de vivir en Madrid, siguen siendo sus amigas de infancia, con las que mantiene relación.

Los últimos cuatro años de la estancia de esta familia en la casa cuartel de San Esteban de Gormaz, donde residía, se completó con el nacimiento de Fernando, el benjamín de la familia, quien pasó sus cuatro primeros años de vida y de juegos, entre los sanestebeños, quienes el sábado se sorprendían con la noticia.

Hace casi 20 años que esta familia abandonó San Esteban hacia el destino del padre, pero dejaron muchos amigos en la localidad y algunos recuerdos en la casa cuartel donde residían, aunque aquí sólo lo recuerdan los más veteranos, ya que se han producido muchos cambios en la composición del cuerpo de San Esteban.

Los Trapero Blázquez llegaron a San Esteban de Gormaz procedentes del anterior destino del padre, Medinaceli, su primera incursión soriana.

En San Esteban hicieron muchos amigos, familias que ayer les seguían recordando, explicando anécdotas del padre, ya que del joven Fernando Trapero sólo tienen un vago recuerdo “ya que sólo era un niño cuando se fueron a un pueblo de Tarragona, donde destinaron al padre”- nos explica una sanestebeña que quiere permanecer en el anonimato, pero quien el domingo telefoneaba a la madre de Trapero Blázquez, Esperanza, para darle todo su apoyo y cariño.

El padre del guardia civil que aún permanece con vida tras el atentado de Francia, había pasado a la reserva del cuerpo de la Guardia Civil, donde había alcanzando altos puestos, hace poco y había llegado a comentar con esta vecina de la localidad, sus intenciones de ir a visitarles en breve, una de las tantas visitas que, como amigos, hacían para recordar su paso por la localidad, desde el Tiemblo, Ávila, donde residían habitualmente.

La vida de los padres de Fernando Trapero se divide entre esta localidad abulense, último destino del cabeza de familia, y la capital de España, donde reside la otra hija del matrimonio, Belén, de 34 años, que tiene un niño, al que suelen cuidar los abuelos. Madrid era también el lugar de residencia del joven Fernando, quien tenía planes de futuro con su novia.

“El chico estaba en Madrid, en una academia militar, para prepararse un año más y progresar y ascender”- explicaba la vecina que durante el fin de semana está viviendo el dolor y angustia de una familia y de muchos compañeros, amigos y conocidos.


Según informaba ayer El Mundo en su edición digital:

"El guardia civil español Raúl Centeno, asesinado por ETA el pasado sábado en la localidad francesa de Capbreton, recibió dos balazos, mientras que su compañero Fernando Trapero, que se encuentra en coma en un hospital de Bayona, sufrió un solo disparo en la cabeza, según fuentes judiciales.

La autopsia de Centeno, de 24 años, ha revelado que el agente recibió un impacto en la cabeza y otro disparo que entró por el hombro, pasó por la nariz y la parte superior del cráneo antes de salir por la frente y acabar hiriendo en la pierna a su compañero, informa Efe.

En un primer momento, fuentes de la investigación, informaron de que Raúl Centeno recibió un tiro en la cabeza y murió en el acto, mientras que el otro agresor disparó prácticamente todo el cargador contra Fernando Trapero.

Mientras, Trapero, que se encuentra en coma "sin signos de actividad cerebral", recibió un sólo disparo en la cabeza, según han revelado fuentes judiciales. El guardia civil, de 23 años, está en estado "muy grave" y se teme por su vida.

Esta mañana, el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha visitado a Trapero y, pesimista, ha asegurado que "sigue extremadamente grave" y ha advertido de que los "malnacidos" que le dispararon "lo pagarán".

Mesquida ha visitado durante una hora y cuarto al guardia civil y a su familia en el centro hospitalario Côte Basque de Bayona, en el que el agente permanece ingresado desde el pasado sábado."
Informa Ana Hernando