San Esteban decreta dos días de luto por la muerte de Trapero
sábado, 8 de diciembre de 2007
SOCIEDAD · San Esteban decretó ayer dos días de luto por la muerte del guardia civil herido en el atentado de Francia el pasado sábado, Fernando Trapero Blázquez. Las banderas ondearán a media asta y con crespón negro hasta el domingo incluido.
El ayuntamiento de San Esteban de Gormaz decretó ayer dos días de luto por la muerte del guardia civil Fernando Trapero Blázquez, que fue vecino de la villa hace casi 20 años, como señal de duelo y respeto por la pérdida del joven agente.
Desde primera hora de la mañana, y durante dos días, las banderas de la localidad ondearán a media asta con crespón negro, como muestra de respeto y condolencia, tal y como se expresó en la lectura del manifiesto aprobado por unanimidad en el pleno extraordinario celebrado ayer.
El alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, fue el encargado de leer el manifiesto en el que se mostró “el rechazo unánime hacia los asesinos”.
Millán Miguel también tuvo palabras de apoyo y solidaridad para las familias que se han visto afectadas, en cualquier ocasión, por el terrorismo etarra y manifestó, como presidente de la corporación municipal, el “rechazo de la manera más enérgica posible a todo acto terrorista realizado dentro y fuera del Estado español”, independientemente de la causa que esgriman los terroristas y al margen de que haya víctimas o no.
En sus palabras el edil ribereño también quiso manifestar el “apoyo incondicional a la lucha antiterrorista realizada por las instituciones y fuerzas de seguridad del Estado, dentro del marco legal establecido”.
Junto con más de la mitad de la corporación municipal reunida bajo las banderas en señal de duelo, había también en la plaza mayor de la localidad que vio nacer a Fernando Trapero, cientos de vecinos que quisieron enviar su cariño y solidaridad a la familia del último agente caído a manos de ETA, y miembros de la Guardia Civil, en un acto de sincero y silencioso homenaje a las víctimas.
En el manifiesto lamentaron y condenaron la actuación de aquellos que “no entienden el lenguaje del diálogo sin apretar el gatillo, la paz si el olor a pólvora o la misma democracia sin sangre inocente”- según expresaron los concejales de San Esteban de Gormaz en su lectura.
San Esteban de Gormaz quiso sumarse de manera especial a esta condena ya que uno de los guardia civiles asesinados el pasado sábado, Fernando Trapero, fue vecino de la localidad y su infancia quiso recordar el alcalde en sus palabras ante los cientos de vecinos que se congregaron en la plaza mayor “fue nuestro vecino”- recordó Miguel Román- “sus primeros juegos infantiles con compartió con nosotros, como también Fernando y Estrella, su padres, y Belén, su hermana, compartieron sus vidas con nosotros, hoy, por desgracia, compartimos su dolor y su llanto”.
Por eso en sus palabras quisieron plasmar el dolor y el lamento de los corazones de los sanestebeños que quieren estar con los que fueron sus vecinos.
La lectura del manifiesto de condena finalizó con cinco minutos de silencio que fueron rotos por un cálido aplauso en memoria del agente Fernando Trapero Blázquez.
Junto con los actos civiles de condena del atentado, la parroquia de la localidad también quiso sumarse al dolor de los familiares y dedicó la misa de la tarde de ayer a la memoria y salvación del joven agente asesinado.
El párroco de la localidad, Fortunato Antón, rezó así, junto con los fieles sanestebeños, por el alma del que fuera un niño de la parroquia y oró por el consuelo de una familia que formó parte de la vida litúrgica de la villa ribereña.
Desde primera hora de la mañana, y durante dos días, las banderas de la localidad ondearán a media asta con crespón negro, como muestra de respeto y condolencia, tal y como se expresó en la lectura del manifiesto aprobado por unanimidad en el pleno extraordinario celebrado ayer.
El alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, fue el encargado de leer el manifiesto en el que se mostró “el rechazo unánime hacia los asesinos”.
Millán Miguel también tuvo palabras de apoyo y solidaridad para las familias que se han visto afectadas, en cualquier ocasión, por el terrorismo etarra y manifestó, como presidente de la corporación municipal, el “rechazo de la manera más enérgica posible a todo acto terrorista realizado dentro y fuera del Estado español”, independientemente de la causa que esgriman los terroristas y al margen de que haya víctimas o no.
En sus palabras el edil ribereño también quiso manifestar el “apoyo incondicional a la lucha antiterrorista realizada por las instituciones y fuerzas de seguridad del Estado, dentro del marco legal establecido”.
Junto con más de la mitad de la corporación municipal reunida bajo las banderas en señal de duelo, había también en la plaza mayor de la localidad que vio nacer a Fernando Trapero, cientos de vecinos que quisieron enviar su cariño y solidaridad a la familia del último agente caído a manos de ETA, y miembros de la Guardia Civil, en un acto de sincero y silencioso homenaje a las víctimas.
En el manifiesto lamentaron y condenaron la actuación de aquellos que “no entienden el lenguaje del diálogo sin apretar el gatillo, la paz si el olor a pólvora o la misma democracia sin sangre inocente”- según expresaron los concejales de San Esteban de Gormaz en su lectura.
San Esteban de Gormaz quiso sumarse de manera especial a esta condena ya que uno de los guardia civiles asesinados el pasado sábado, Fernando Trapero, fue vecino de la localidad y su infancia quiso recordar el alcalde en sus palabras ante los cientos de vecinos que se congregaron en la plaza mayor “fue nuestro vecino”- recordó Miguel Román- “sus primeros juegos infantiles con compartió con nosotros, como también Fernando y Estrella, su padres, y Belén, su hermana, compartieron sus vidas con nosotros, hoy, por desgracia, compartimos su dolor y su llanto”.
Por eso en sus palabras quisieron plasmar el dolor y el lamento de los corazones de los sanestebeños que quieren estar con los que fueron sus vecinos.
La lectura del manifiesto de condena finalizó con cinco minutos de silencio que fueron rotos por un cálido aplauso en memoria del agente Fernando Trapero Blázquez.
Junto con los actos civiles de condena del atentado, la parroquia de la localidad también quiso sumarse al dolor de los familiares y dedicó la misa de la tarde de ayer a la memoria y salvación del joven agente asesinado.
El párroco de la localidad, Fortunato Antón, rezó así, junto con los fieles sanestebeños, por el alma del que fuera un niño de la parroquia y oró por el consuelo de una familia que formó parte de la vida litúrgica de la villa ribereña.
Informa Ana Hernando