Roban dinero en un chalet amordazando y encañonando a un joven

Roban dinero en un chalet amordazando y encañonando a un joven
jueves, 25 de octubre de 2007

SUCESOS · A última hora de la tarde, la Policía Judicial todavía continuaban buscando pistas e interrogando al joven sanestebeño que en la noche anterior fue amenazado y amordazado por 4 encapuchados que robaron en el interior de su vivienda.

Aunque el cerco policial se levantó ligeramente a media tarde, para permitir que los propietarios volvieran a su vivienda, los agentes estuvieron rastreando el interior de la vivienda y la zona de setos y estanque del exterior de la misma durante toda la tarde.

Buscaban las pistas con las que pudieran descubrir la identidad de las cuatro personas encapuchadas que, entre las nueve y media y las doce de la noche del martes, perpetraron en el interior de una vivienda de las afueras de San Esteban de Gormaz, donde amenazaron, pegaron, maniataron y encañonaron a un joven empresario de la localidad.

El joven, que responde a las iniciales de O.B., tiene 31 años y es empresario del sector mobiliario en San Esteban de Gormaz.

A la hora del siniestro el joven, que acaba de regresar a casa, se encontraba sólo en su vivienda situada en la carretera de Atauta de la villa ribereña, cuando fue atacado por los agresores.

Los ladrones, que recurrieron a la fuerza y le retuvieron contra su voluntad durante cerca de dos horas en su propio domicilio, entraron en la vivienda tras forzar una ventana del chalet, propiedad del padre de la víctima.

Los cuatro delincuentes, que en ningún momentos descubrieron su rostro y que iban armados con pistolas, maniataron y amordazaron al joven, mientras le preguntaban dónde se encontraba el dinero.

Aunque todavía no se ha dado a conocer la cantidad exacta que sustrajeron del domicilio, entre joyas y dinero en metálico, las fuentes de la investigación policial aseguran que se trata de una importante suma de dinero.

Tras las dos horas de asalto, en el que dispararon un tiro que se incrustó en la pared, los ladrones huyeron, dejando al joven atado y amordazado, para evitar que pudiera salir o pedir auxilio.

Tras su huída, O.B. consiguió liberarse de las ataduras que le inmovilizaban los pies y consiguió salir de su casa, situada a las afueras de la localidad, y pedir ayuda a unos familiares que residen junto a su domicilio.

Entonces, tras liberarle del resto de ataduras, llamaron a la Guardia Civil del puesto de San Esteban de Gormaz, quienes iniciaron la investigación policial que, continuó durante toda la tarde de ayer.

Fuentes familiares a la joven víctima aseguraba que los ladrones tenían muy claros los movimientos de la familia y que les habían controlado, ya que sabían que la víctima se encontraba sola y que no iba a acudir nadie más a esa casa en la noche del martes.

De hecho, según los familiares, esas palabras se las hicieron saber a O.B. cuando le amordazaron, y le encañonaron con el arma.

El joven, que durante toda la jornada de ayer tuvo que revivir varias veces lo ocurrido explicándoles los hechos a la policía, estaba agotado y muy asustado, porque además en la lucha le golpearon en la cara y le tiraron al suelo, donde le golpearon.

Le obligaron a bajar la cabeza, por lo que el sanestebeño sólo ha podido dar indicaciones sobre las zapatillas deportivas que llevaban.

Durante las casi dos horas que los ladrones estuvieron en la casa registraron el domicilio y se llevaron una gran cantidad de dinero, aunque no se ha precisado a cuanto asciende.

De hecho, el asalto sorprendió al joven preparándose un vaso de leche, cuando le atacaron, por lo que los familiares creen que los cuatro encapuchados ya estaban dentro de la casa y piensan que huyeron porque un cómplice que tenían en el exterior vio pasar una patrulla de control de la Guardia Civil por la zona.

Mientras le exigían más dinero, los ladrones le chillaban al joven, creen que intentado imitar acentos para no poder identificar sus voces o su origen, que sabían que tenían más dinero porque eran empresarios.

Además, fuentes familiares aseguraron que los ladrones intentaron llevarse un coche que estaba en la propiedad, pero que al no arrancar el mismo desistieron de su empeño.

Mientras O.B. estaba retenido pensó que iban a estar toda la noche, porque los propios ladrones le aseguraron que no tenían prisa y le repitieron que sabían que su padre, propietario de la vivienda, estaba de viaje y que sus familiares no estaban en San Esteban.

Durante el asalto los ladrones dispararon su arma en una ocasión e incrustaron una bala en la pared, pero al ser de piedra, el sonido no salió al exterior ni alertó a vecinos o familiares cercanos, quienes acogieron al joven, cuando éste, al irse los ladrones, consiguió soltarse las ataduras de los pies y acudir a casa de unos familiares a pedir auxilio.

“Ya no estamos seguros “- aseguraban sorprendidos muchos sanestebeños ayer e hicieron de estas palabras la frase más repetida cuando se enteraban de la noticia, o especulaban con rumores que durante toda la jornada protagonizaron los comentarios de la calle.

Mientras se lamentaban no podían evitar entristecerse y preguntarse “dónde vamos a llegar”.

Lo cierto es que a la gran mayoría les entró miedo y aseguraron no sentirse tranquilos en sus casas.

Algunos de los vecinos, que no han querido dar sus nombres por miedo, aseguraron que no notaron nada especial que les llamara la atención a lo largo de la noche, en muchos casos hasta que la propia policía fue a interrogarles por si podían ofrecer datos para la investigación.

Sólo una vecina se sorprendió por la mañana porque en la puerta de la casa vio movimiento, algo extraño a esa hora de la mañana y le pareció ver cajas en el suelo y mucha gente en una casa en la que entre semana no viven demasiadas personas.

Esa sensación de intranquilidad todavía estaba vigente en la tarde de ayer, cuando a la hora de la siesta, muchos sanestebeños aseguraron haber echado el cerrojo de sus casas, invadidos por el miedo de este “asalto”- como ellos mismos lo calificaban.

Por la noche nadie oyó nada de lo que ocurría en el domicilio siniestrado, pero durante toda la jornada de ayer mucha gente, como es habitual en estos casos, afirmaba tener datos, en muchos casos fruto de la rumología y nunca contrastados, pero que servían para calentar las tertulias que ayer tenían como asunto central lo que había ocurrido a este joven vecino de la localidad, conocido de todos y querido por los sanestebeños, ya que siempre ha llevado una vida tranquila y se ha mostrado amable y educado con todos los vecinos, por lo que la noticia aún sorprendía más a todos cuantos le conocen.

Los sanestebeños ayer no salían de su asombro y aseguraban que nunca se había vivido algo parecido en esta tranquila localidad ribereña.

Muchos lo quisieron comparar con los robos que hace unos meses se habían sucedido en la localidad y desbaratado algunos establecimientos, pero en aquellas ocasiones nunca hubo empleo de violencia como en este caso.

Lo cierto es que esta noticia comenzó a desatar la preocupación y las sospechas de los vecinos que, en algunos casos, recordaban haber visto a gente desconocida rondando y vigilando en grupos y eso, en un lugar donde todo el mundo se conoce, siempre llama la atención y, tras la noticia de ayer, pasó a “mosquear a muchos”.

Los vecinos extremaron ayer las precauciones a la hora de cerrar sus coches y puertas y se mostraban a la expectativa de los resultados de la investigación para saber si se trata de un hecho aislado o están ante un grupo organizado que pueda seguir perpetrando acciones como la de ayer.
Informa Ana Hernando