Los responsables de las bodegas tranquilizan sobre la vendimia

Los responsables de las bodegas tranquilizan sobre la vendimia
jueves, 18 de octubre de 2007

ECONOMíA · El pasado puente del Pilar ha sido el más recolector de los fines de semana de este mes, donde se espera vivir una vendimia larga y más productiva de lo esperado.

Las bodegas que se encuadran dentro del municipio de San Esteban de Gormaz y que pertenecen a la Denominación Ribera del Duero ya han comenzado la temporada de vendimia.

Aunque tanto Bodegas Gormaz, como Dominio de Atauta comenzaron el lunes día 8 la vendimia en las viñas que se hayan bajo su control, lo cierto es que en este puente del Pilar se ha vivido, como cada año, la intensificación de la vendimia, al unirse las familias y aprovechar para este trabajo agrícola.

En Bodegas Gormaz, situada dentro de la localidad de San Esteban de Gormaz, han iniciado la recogida de uva con las localidades de Ines, Miño de San Esteban y Atauta, las localidades que más han sufrido las heladas que han afectado a la Ribera del Duero.

Soria este año ha tenido suerte, en lo que a climatología se refiere, tal y como explica el responsable de Bodegas y Viñedos Gormaz, José Carlos García, quien asegura que las heladas sólo han perjudicado al 20% de la producción, un dato inferior al registrado en las otras provincias de la Denominación.

García ha tranquilizado también a aquellos alarmistas que aseguraban que estábamos ante un mal año vinícola, al asegurar que sólo el 20% de la uva se ha visto perjudicada, que no estropeada, por lo que la recogida de la uva ha comenzado también por estas cepas.

Según García el problema de la helada ha afectado especialmente a la cepa vieja, que es la más vulnerable y por eso en estas localidades han recogido tanto la uva blanca como la negra.

En el caso del resto de localidades que llevan su uva a la bodega sanestebeña tendrán este fin de semana para acabar de introducir la uva blanca y a partir del lunes le llegará el turno a la tinta, una recogida que se alargará, seguramente, una quincena, ya que siguen realizando los controles de maduración y nada apunta a que la helada haya ocasionado una pérdida de cosecha.

Por tanto García contradice a los viticultores que aseguran que estamos ante un mal año.

“No es un mal año, las heladas han afectado al 20% de la superficie, pero no ha supuesto una merma en la calidad de la uva”- asegura el responsable de Bodegas Gormaz.

No opinaban lo mismo los agricultores que habían recogido sus uvas durante esta jornada y que aprovechaban el festivo para “meter uva en la bodega”, dentro de la fecha que la propia bodega sanestebeña les marca a cada viña.

Tanto Antimo Esteban, como Juan José Miguel, Vicente Albitre o Luis Gil coincidían, a la puerta de la Bodega, donde esperaban con sus tractores y remolques, en que han recogido la mitad de uva que otros años y que creen que el producto es de peor calidad, ya que los racimo están muy dañados y es fácil encontrar en el mismo racimo uvas buenas y malas, ya que la parte más baja de los mismos se encuentra más seca.

Los recolectores aseguran que los problemas en los viñedos se arrastran desde San Juan y que gracias a los tratamientos fitosanitarios se ha podido salvar producto.

Lo cierto es que la uva ha madurado más tarde, ya que como afirma uno de ellos “otros años hemos comido en fiestas (que se celebran del 7 al 11 de septiembre) y este año estaban muy ácidas”.

A tan sólo 5 kilómetros y también dentro del municipio de San Esteban, se encuentra la bodega Dominio de Atauta, dentro de esta pequeña pedanía. S

Su responsable, Bertrand Sourdais, asegura que su bodega no ha sufrido los problemas que afectan al resto de la bodega ya que Dominio de Atauta tiene el 100% de sus cepas viejas (lo que para él es una garantía de estabilidad que permite tener unas costumbres que le ayudan a sobrevivir).

Las inclemencias meteorológicas les han obligado a vigilar más las cepas, pero tiene una cantidad controlada, ya que a principios de julio estudiaron el campo y quitaron racimos anticipándose a cualquier eventualidad.

Afirman contar con unos vinos generosos, reflejos de la tierra y a los que han encontrado el punto de equilibrio.

Aunque van a vivir una vendimia muy larga, ya que las bajas temperaturas han obligado a estirar la etapa de floración, este dato sólo lo va a convertir en una característica del año y no en un problema.

Creen que no terminarán el proceso de vendimia hasta primeros de noviembre, como ya les ocurrió en los años 2000 y 2002. “Trabajamos de manera fina el viñedo”-explica Bertrand Sourdais, mientras recuerda cómo en Atauta han tenido en cuenta el estado de cada hectárea en función de los 32 tipos de suelo que tienen bajo su tutela.

Han calculado un kilo y medio por cepa, lo que ofrecerá un total de 4.000 kilos de uva por hectárea.

Con su anticipación a los problemas se han garantizado un buen año y la uva ya está dando un 13,5 grados y una acidez de 5,5.

Aunque están ante un año “complicado y agradable” Sourdaisard explica que se va a conseguir un vino de alto nivel “unos vinos arrogantes y muy finos y afilados”-precisa, y tranquiliza al campesino, asegurando que ya el tiempo, aunque cambie en estas próximas semanas, no va a afectar a la vendimia.
Informa Ana Hernando