Los más pequeños participan en un taller de animación lectora
viernes, 23 de noviembre de 2007
CULTURA · Los chavales de San Esteban de Gormaz se acercan a la literatura y se atreven a realizar sus propias creaciones literarias, gracias al taller de animación a la lectura que desarrollan las animadoras socioculturales de la localidad.
El curso, que comenzó la semana pasada para los chicos y chicas de los dos primeros cursos de Primaria, se acabó el jueves con los alumnos de 3º y 4º de Primaria en la sala Sogonal.
La semana pasada un total de 14 chavales participaron en esta experiencia que es novedad en el ocio de San Esteban de Gormaz y donde los chavales sorprendían con sus respuestas.
Para los que aseguran que a los niños les encanta la televisión, estaba la respuesta de estos pequeños a quienes en su mayoría les gusta más leer que “la caja tonta”.
Algunos como Abel aseguraban que leer es algo que le “encanta” y recordaban
cuánto leen antes de irse a la cama cada noche.
“Si son cuentos largos me leo uno y si son cortos me leo dos”- explicaba un pequeño Pablo que se afanaba en perfeccionar su diccionario mágico, un pequeño resumen de unas palabras inventadas por ellos mismos en estas dos sesiones de animación lectora, en la que aparecen palabras nuevas como gártola, serolf o tromouns, de gran belleza y valor para estos infantes.
El resultado de estas palabras salió de dar la vuelta a palabras reales y buscar definiciones para crear su propio cuento, vigilados por Raquel Lagunas, la animadora sociocultural de la localidad.
Para niñas como Laura, Caperucita es uno de sus cuentos favoritos, pero en la larga lista de relatos infantiles del agrado de los participantes están cuentos de koalas, soldaditos o marcianos.
Junto con la creación de palabras, el descubrimiento de los relatos y el potencia que los libros tienen para los más pequeños, este taller invita a los participantes a contar historias, y para ello crean un entorno mágico y divertido, como fue la pasada semana, un pequeño escenario, donde los participantes se disfrazaron, recrearon su personaje y, en torno al misterio de las velas que rodeaban la línea de historias, dieron paso a la magia de la literatura (a expresar todo lo que contienen los libros o los que ellos podrían, quizás, un día escribir).
La semana pasada un total de 14 chavales participaron en esta experiencia que es novedad en el ocio de San Esteban de Gormaz y donde los chavales sorprendían con sus respuestas.
Para los que aseguran que a los niños les encanta la televisión, estaba la respuesta de estos pequeños a quienes en su mayoría les gusta más leer que “la caja tonta”.
Algunos como Abel aseguraban que leer es algo que le “encanta” y recordaban
cuánto leen antes de irse a la cama cada noche.
“Si son cuentos largos me leo uno y si son cortos me leo dos”- explicaba un pequeño Pablo que se afanaba en perfeccionar su diccionario mágico, un pequeño resumen de unas palabras inventadas por ellos mismos en estas dos sesiones de animación lectora, en la que aparecen palabras nuevas como gártola, serolf o tromouns, de gran belleza y valor para estos infantes.
El resultado de estas palabras salió de dar la vuelta a palabras reales y buscar definiciones para crear su propio cuento, vigilados por Raquel Lagunas, la animadora sociocultural de la localidad.
Para niñas como Laura, Caperucita es uno de sus cuentos favoritos, pero en la larga lista de relatos infantiles del agrado de los participantes están cuentos de koalas, soldaditos o marcianos.
Junto con la creación de palabras, el descubrimiento de los relatos y el potencia que los libros tienen para los más pequeños, este taller invita a los participantes a contar historias, y para ello crean un entorno mágico y divertido, como fue la pasada semana, un pequeño escenario, donde los participantes se disfrazaron, recrearon su personaje y, en torno al misterio de las velas que rodeaban la línea de historias, dieron paso a la magia de la literatura (a expresar todo lo que contienen los libros o los que ellos podrían, quizás, un día escribir).
Informa Ana Hernando