Los bomberos sofocan cuatro incendios en una tarde
jueves, 15 de noviembre de 2007
COMARCA · El cuerpo de bomberos de San Esteban , compuesto, salvo un efectivo, por voluntarios tuvo en la tarde del sábado cuatro intervenciones en distintas localidades, que se saldaron sin víctimas personales.
El primero de los incendios, y el de mayores consecuencias, se produjo en la localidad de Langa de Duero, en torno a las 14:00 horas en el interior de una vivienda de la calle Del Río, 26 de esta localidad ribereña.
Al parecer el fuego se inició en el tubo de la chimenea de la vivienda, que en aquel momento estaba vacía.
El fuego se propagó, poco después, por el hogar y fue el humo el que hizo saltar la alarma entre los vecinos, que rápidamente avisaron a los cuerpos de seguridad del Estado.
Todo hace suponer que el mal estado de la chimenea propiciara este incendio en una vivienda de dos plantas y buhardilla, que en la mediodía del domingo seguía precintada.
El vecino de Langa, propietario de la vivienda incendiada, tuvo que ser trasladado al centro médico de la localidad ya que, alertado por sus vecinos, se apresuró a su vivienda, donde inhaló humo y sufrió una pequeña crisis de ansiedad, por lo que los primeros responsables de apagar el fuego, vecinos de Langa de Duero, le llevaron al centro de salud de la localidad.
Sin embargo, su estado no revestía gravedad y fue dado de alta por los propios médicos de urgencia del centro médico langueño.
Tras sofocar el fuego los vecinos de la localidad, fueron ayudados por los los bomberos de San Esteban, que acudieron con una motobomba al lugar del incendio.
Con los equipos autónomos de los sanestebeños pudieron acceder al interior de la vivienda para ventilar, comprobar que no quedaba ningún resto del incendio y acceder por el tejado a todos los puntos del incendio.
El interior de la cocina, donde se encontraba la chimenea quedó levemente dañada a causa del humo, pero sin que haya que lamentar grandes destrozos.
A este incendio también acudieron agentes de la Guardia Civil del puesto de Langa de Duero, que fueron los responsables de levantar acta.
Pero la tarde del sábado no tuvo descanso para los efectivos voluntarios del cuerpo de bomberos de San Esteban de Gormaz, quienes a las 16:45 tenían que salir a sofocar otro incendio, en este caso en una chopera de Fuencaliente del Burgo.
El incendio, que fue rápidamente sofocado, afectó a unos 5.500 metros de chopos en las afueras de la localidad.
El tercer incendio se produjo tan sólo dos horas más tarde, tuvo lugar en Velilla de San Esteban, una pedanía de San Esteban de Gormaz situada a unos diez kilómetros.
El incendio se produjo en el kilómetro 234 de la N-122 en una tierra de rastrojos y una cuneta.
Los efectivos del cuerpo de bomberos de San Esteban de Gormaz tuvieron que sofocar los 7 puntos de fuego que se habían originado en la tierra, sin que hubiera que lamentar desgracias personales ni materiales.
Por último, también tuvieron que acudir a un incendio que se producía en una huerta a la entrada de Pedraja de San Esteban a las 19:45, cuando los bomberos voluntarios prácticamente habían llegado a su sede.
El incendio de Pedraja se produjo en una zona de huertas que hay a la entrada de esta localidad en dirección San Esteban-La Rasa y asoló unos 200 metros de campo, siendo rápidamente sofocado y sin que en ningún momento se pusieran en peligro las viviendas de las afueras de la localidad de Pedraja.
Al parecer el fuego se inició en el tubo de la chimenea de la vivienda, que en aquel momento estaba vacía.
El fuego se propagó, poco después, por el hogar y fue el humo el que hizo saltar la alarma entre los vecinos, que rápidamente avisaron a los cuerpos de seguridad del Estado.
Todo hace suponer que el mal estado de la chimenea propiciara este incendio en una vivienda de dos plantas y buhardilla, que en la mediodía del domingo seguía precintada.
El vecino de Langa, propietario de la vivienda incendiada, tuvo que ser trasladado al centro médico de la localidad ya que, alertado por sus vecinos, se apresuró a su vivienda, donde inhaló humo y sufrió una pequeña crisis de ansiedad, por lo que los primeros responsables de apagar el fuego, vecinos de Langa de Duero, le llevaron al centro de salud de la localidad.
Sin embargo, su estado no revestía gravedad y fue dado de alta por los propios médicos de urgencia del centro médico langueño.
Tras sofocar el fuego los vecinos de la localidad, fueron ayudados por los los bomberos de San Esteban, que acudieron con una motobomba al lugar del incendio.
Con los equipos autónomos de los sanestebeños pudieron acceder al interior de la vivienda para ventilar, comprobar que no quedaba ningún resto del incendio y acceder por el tejado a todos los puntos del incendio.
El interior de la cocina, donde se encontraba la chimenea quedó levemente dañada a causa del humo, pero sin que haya que lamentar grandes destrozos.
A este incendio también acudieron agentes de la Guardia Civil del puesto de Langa de Duero, que fueron los responsables de levantar acta.
Pero la tarde del sábado no tuvo descanso para los efectivos voluntarios del cuerpo de bomberos de San Esteban de Gormaz, quienes a las 16:45 tenían que salir a sofocar otro incendio, en este caso en una chopera de Fuencaliente del Burgo.
El incendio, que fue rápidamente sofocado, afectó a unos 5.500 metros de chopos en las afueras de la localidad.
El tercer incendio se produjo tan sólo dos horas más tarde, tuvo lugar en Velilla de San Esteban, una pedanía de San Esteban de Gormaz situada a unos diez kilómetros.
El incendio se produjo en el kilómetro 234 de la N-122 en una tierra de rastrojos y una cuneta.
Los efectivos del cuerpo de bomberos de San Esteban de Gormaz tuvieron que sofocar los 7 puntos de fuego que se habían originado en la tierra, sin que hubiera que lamentar desgracias personales ni materiales.
Por último, también tuvieron que acudir a un incendio que se producía en una huerta a la entrada de Pedraja de San Esteban a las 19:45, cuando los bomberos voluntarios prácticamente habían llegado a su sede.
El incendio de Pedraja se produjo en una zona de huertas que hay a la entrada de esta localidad en dirección San Esteban-La Rasa y asoló unos 200 metros de campo, siendo rápidamente sofocado y sin que en ningún momento se pusieran en peligro las viviendas de las afueras de la localidad de Pedraja.
Informa Ana Hernando