La Cofradía más antigua de Soria se prepara para la Pasión
miércoles, 4 de abril de 2007
SOCIEDAD · La Cofradía más antigua de Soria es la Vera Cruz de San Esteban de Gormaz y su actual presidenta saliente, Esperanza Molina se prepara para vivir sus últimas horas como primer miembro femenino de la historia de esta institución sanestebeña.
Desde 1554 la Vera Cruz de San Esteban de Gormaz apuesta por hacer de la Semana Santa su particular fiesta y compartir con todo el pueblo ribereño la recreación de las últimas horas en la vida de Jesucristo.
Aseguran haber preparado con mimo y esmero cada uno de los actos de este programa religioso y se muestra orgullosa de ser la primera fémina en ostentar un cargo en una institución que ha luchado para no perecer entre el olvido de los feligreses y que ha llegado con nuevos ánimos gracias a la actual junta directiva.
En ella hoy ya aparecen reflejados otros dos nombres femeninos, juntos con los de Esperanza, lo que demuestra la época de cambio que se está viviendo en la Semana Santa sanestebeña.
El año pasado hicieron un gran esfuerzo y desembolso para hacer frente a la compra de nueva imaginería, como es el caso de la conocida Borriquilla, que representa a Jesús entrando en Jerusalén y que, acompañada de palmas y ramos, volvió a salir a las calles del casco histórico de la localidad en la mañana del pasado Domingo de Ramos.
Junto a ella iban, orgullosos, los hermanos de la Cofradía de la Vera Cruz que, junto con la Parroquia, quienes, al igual que el resto de fieles, siguen sin ver cumplido su sueño de tener lista para las procesiones de Semana Santa la parroquia y se tienen que conformar con adaptar los cultos a la iglesia del Rivero, que se queda pequeña para las grandes homilías o modificar el recorrido de la procesión del Viernes Santo.
San Esteban ya se ha vestido de Semana Santa, desde hace una semanas con el sonido de cornetas ensayando por las calles de la localidad, avanzando el recorrido que llevarán los pasos en el Viernes de Dolores.
Pero el plato fuerte llegó el domingo con la salida de la Borriquilla y el sorteo de banzos para poder llevar los pasos en la Semana Santa o ser capuchino con alguna de las imágenes del entierro de Jesús.
Uno de los episodios más peculiares de la Semana Santa sanestebeña se produce el Miércoles Santo, donde los jóvenes son los verdaderos protagonistas de la jornada. Aunque ya no existe la mili y por tanto los chavales no tienen que acudir a cumplir con el servicio militar, las quintas siguen teniendo protagonismo en diversos actos de la localidad, y uno de ellos es en la Semana Santa, con el Via Crucis de los Quintos.
Los que alcanzan en este año la mayoría de edad acuden a decorar el Cristo que luce en San Miguel y, tras haber colocado los pasos del Via Crucis, sacan en andas a esta imagen para contemplar, al anochecer, una estampa de juventud en los oficios religiosos.
Antes de las obras de la parroquia, el Vía crucis terminaba en la iglesia, pero ahora el recorrido es circular y desde la Placituela retornan al templo románico.
El Jueves Santo se vive, con intensidad, la Santa Misa y el lavatorio de pies en la iglesia del Rivero, a partir de las siete de la tarde y por la noche, en la Capilla del Salón Parroquial, se tendrá la Hora Santa y la Adoración Nocturna.
El Viernes Santo, junto con el Vía crucis matutino y los Oficios de la tarde, el pueblo se vuelca y guarda silencio y respeto al paso de la Procesión del Santo Entierro que, desde el Rivero partirá a las diez de la noche por la calle Mayor y la calle de las Cuestas para finalizar, acompañada de capuchinos, Banda de Música y todos los pasos de la imaginería local, de nuevo a los pies de la patrona de la localidad.
El Sábado Santo, en esta ocasión, en la capilla del Salón parroquial, se celebrará la Solemne Vigilia Pascual donde se estrenarán los nuevos óleos con los futuros cristianos que suelen ser bautizados en esta ceremonia.
El final de la Semana Santa será un día de fiesta con la procesión del Encuentro del Domingo a las Doce de la Mañana, en los alrededores de la iglesia del Rivero y donde se volverá a pujar por quitar el manto a la Virgen y devolverle la sonrisa por el Hijo resucitado.
Aseguran haber preparado con mimo y esmero cada uno de los actos de este programa religioso y se muestra orgullosa de ser la primera fémina en ostentar un cargo en una institución que ha luchado para no perecer entre el olvido de los feligreses y que ha llegado con nuevos ánimos gracias a la actual junta directiva.
En ella hoy ya aparecen reflejados otros dos nombres femeninos, juntos con los de Esperanza, lo que demuestra la época de cambio que se está viviendo en la Semana Santa sanestebeña.
El año pasado hicieron un gran esfuerzo y desembolso para hacer frente a la compra de nueva imaginería, como es el caso de la conocida Borriquilla, que representa a Jesús entrando en Jerusalén y que, acompañada de palmas y ramos, volvió a salir a las calles del casco histórico de la localidad en la mañana del pasado Domingo de Ramos.
Junto a ella iban, orgullosos, los hermanos de la Cofradía de la Vera Cruz que, junto con la Parroquia, quienes, al igual que el resto de fieles, siguen sin ver cumplido su sueño de tener lista para las procesiones de Semana Santa la parroquia y se tienen que conformar con adaptar los cultos a la iglesia del Rivero, que se queda pequeña para las grandes homilías o modificar el recorrido de la procesión del Viernes Santo.
San Esteban ya se ha vestido de Semana Santa, desde hace una semanas con el sonido de cornetas ensayando por las calles de la localidad, avanzando el recorrido que llevarán los pasos en el Viernes de Dolores.
Pero el plato fuerte llegó el domingo con la salida de la Borriquilla y el sorteo de banzos para poder llevar los pasos en la Semana Santa o ser capuchino con alguna de las imágenes del entierro de Jesús.
Uno de los episodios más peculiares de la Semana Santa sanestebeña se produce el Miércoles Santo, donde los jóvenes son los verdaderos protagonistas de la jornada. Aunque ya no existe la mili y por tanto los chavales no tienen que acudir a cumplir con el servicio militar, las quintas siguen teniendo protagonismo en diversos actos de la localidad, y uno de ellos es en la Semana Santa, con el Via Crucis de los Quintos.
Los que alcanzan en este año la mayoría de edad acuden a decorar el Cristo que luce en San Miguel y, tras haber colocado los pasos del Via Crucis, sacan en andas a esta imagen para contemplar, al anochecer, una estampa de juventud en los oficios religiosos.
Antes de las obras de la parroquia, el Vía crucis terminaba en la iglesia, pero ahora el recorrido es circular y desde la Placituela retornan al templo románico.
El Jueves Santo se vive, con intensidad, la Santa Misa y el lavatorio de pies en la iglesia del Rivero, a partir de las siete de la tarde y por la noche, en la Capilla del Salón Parroquial, se tendrá la Hora Santa y la Adoración Nocturna.
El Viernes Santo, junto con el Vía crucis matutino y los Oficios de la tarde, el pueblo se vuelca y guarda silencio y respeto al paso de la Procesión del Santo Entierro que, desde el Rivero partirá a las diez de la noche por la calle Mayor y la calle de las Cuestas para finalizar, acompañada de capuchinos, Banda de Música y todos los pasos de la imaginería local, de nuevo a los pies de la patrona de la localidad.
El Sábado Santo, en esta ocasión, en la capilla del Salón parroquial, se celebrará la Solemne Vigilia Pascual donde se estrenarán los nuevos óleos con los futuros cristianos que suelen ser bautizados en esta ceremonia.
El final de la Semana Santa será un día de fiesta con la procesión del Encuentro del Domingo a las Doce de la Mañana, en los alrededores de la iglesia del Rivero y donde se volverá a pujar por quitar el manto a la Virgen y devolverle la sonrisa por el Hijo resucitado.
Informa Ana Hernando