La asociación de pensionistas despide el Carnaval con la piñata

La asociación de pensionistas despide el Carnaval con la piñata
martes, 27 de febrero de 2007

FIESTAS · Más de 50 personas estuvieron disfrazados en esta fiesta que ya es un reclamo para los más adultos de la localidad que se resisten a guardar sus trajes y que buscan, en la piñata de papel, la reminiscencia de aquella olla de barro.

San Esteban de Gormaz dijo ayer adiós al invierno.

No climatológicamente, sino a través de la celebración del Domingo de Piñata, ultimo de los actos en honor a Don Carnal que durante estos días se han vivido en la villa ribereña.

Los más mayores de la localidad fueron los encargados, un año más, de celebrar en el primer domingo de Cuaresma una tradición italiana que llegó a España en el siglo XVIII.

San Esteban la rescató hace más de 14 años de la mano de la asociación de pensionistas San Miguel, quienes ayer bailaban disfrazados al ritmo de la Salmonete Band y con la piñata como juego de broche final de estas fiestas de la lujuria y el desenfreno frente a la tradición religiosa de preparación para la Semana Santa.

Una venda, que en algunos lugares dio origen al Domingo de Máscaras y que las mujeres de la asociación de pensionistas San Miguel llevaban ayer ocultando sus rostros como simbiosis de las tradiciones latinas de este fin del Carnaval.

Pero para muchas culturas esta tradición que se remonta incluso a los celtas sirve para festejar también el final de invierno, mes y medio antes del equinoccio de primavera, por lo que ayer San Esteban se vistió de primavera.

De hecho, y como si el tiempo se hubiera aliado con los pensionistas de la localidad, los nubarrones y la lluvia de la mañana se cambió por un cielo despejado y los rayos de sol a primera hora de la tarde, invitando a todos a acudir hasta el Hogar del Pensionista situado en la planta baja de la Biblioteca y donde se vivía una auténtica fiesta.

Una demostración de que el baile y la juerga no conocen edad, sino ganas de divertirse.

Demostrando una agilidad inusual, los socios de una de las agrupaciones más numerosas de San Esteban, disfrutaban ayer en su salón del baile, de esa música de antaño, de los coloridos disfraces que cada año, especialmente las mujeres, lucen para animar a todos a realizar pasacalles con ellas y a romper esas piñatas que cuelgan del suelo y de las que manan caramelos y dulces con las que calmar la tristeza por el fin de la fiesta.

Las piñatas tienen incluso una versión catecumenal, según la tradición religiosa que ha marcado el que hacer de la cultura española.

En México incluso se les explicaba a los indígenas que la piñata simbolizaba tres virtudes: la fe (porque los ojos se tapan con una venda), la esperanza (porque se mira al cielo esperando algo) y la caridad (porque al romper la piñata se rompen los colores para alcanzar unos regalos a compartir).

Sea por una tradición o por otra lo cierto es que el Domingo de Piñata sanestebeño es ya un referente obligatorio entre los vecinos de la localidad que, contagiados por los más mayores, esperan hasta este domingo de piñata para guardar sus disfraces.

En la jornada de ayer, además de romper la piñata, objetivo principal de la tarde, se le quitó la máscara al personaje X de este Carnaval, el sanestebeño Lorenzo Navas, quien desde el Viernes de Carnaval ha sido el hombre más buscado de la localidad, escondido bajo nueve pistas que han servido para que los más pequeños intentaran conocer el trabajo de aquellos a los que se les homenajea ocultando su identidad bajo claves para, con disfraz o sin el, permitir que sean reconocidos.
Informa Ana Hernando