Éxito de participantes en la última marcha otoñal de San Bur

Éxito de participantes en la última marcha otoñal de San Bur
miércoles, 14 de noviembre de 2007

DEPORTES · Los senderistas de San Bur desbordaron el pasado domingo las previsiones en la participación de la última actividad del otoño de esta asociación deportiva que reúne a amantes de la naturaleza de San Esteban de Gormaz, El Burgo y Ayllón.

Un total de 61 socios acudieron a la cita con el desconocido río Pilde, lo que obligó a que 10 personas tuvieran que acudir al punto de salida en tres vehículos particulares. La gran mayoría eran socios de San Esteban, seguidos por los 7 segovianos y por un participante fiel del Burgo de Osma.

El día no les pudo salir mejor para la marcha, ya que el buen tiempo fue el protagonista de toda la jornada, lo que les permitió no sólo disfrutar del deporte, sino también de bellos paisajes.

La ruta comenzó en Espeja de San Marcelino, donde dejaron los vehículos y comenzaron su andadura entre barrancos, miradores sobre el río Espeja, pinares del valle de Castalago y la belleza de las hoces y cañones que el río Pilde crea a su paso.

Tras el almuerzo continuó la ruta por Orillares y las ruinas del monasterio de los Jerónimos, en Guijosa, donde además de disfrutar de la comida, aprovecharon para conocer algo sobre la historia local de un monumento tan extraordinario.

Se trataba de una salida que los responsables de San Bur califican de dificultad baja para que sea una “excursión social” que permita reunir a expertos senderistas con aquellos amantes de la naturaleza menos acostumbrados a la marcha por caminos y veredas.

Uno de los pasos más miserioso fue descubrir los restos del monasterio de los Jerónimos, dedicado a Santa María, a mitad de camino entre Guijosa y Espeja.

El lugar, hoy en ruinas, recuerda a los monjes que elevaron este templo en 1402 en su traslado de la ermita de Santa Águeda.

Fueron los propios frailes los encargados de atender estas iglesias hasta que a mediados del XIX con la desamortización de Mendizábal, el monasterio fue abandonado.

Así los senderistas de San Bur dominaron una de las zonas más acuíferas de la región en el cruce de los ríos Güezo, Perales y Pilde.

Con esta actividad han terminado las actividades otoñales a falta de que un grupo de esta asociación realice una marcha a nivel reducido en la que unirán bicicleta y senderismo por el Cañón del Boos y el Caracena, en el final del puente de diciembre.

Las próximas actividades para todos los miembros de San Bur serán ya en plena Navidad.

La primera será la subida al Urbión para colocar el belén, aunque confían en que todos los interesados puedan subir, porque si no hay nieve el ascenso no es muy complicado y es una “de esas marchas clásicas que todo senderista soriano debe realizar”- explican desde San Bur.

La segunda navideña y que servirá para cerrar el año la realizarán el 27 de diciembre y será a la Sierra de Nafría.

Esta prueba está calificada de dificultad media-baja, por lo que será una cita social, tal y como acostumbras los responsables de esta dinámica asociación.
Informa Ana Hernando