Cien fotógrafos participan en el XVI Rally fotográfico
miércoles, 23 de mayo de 2007
SOCIEDAD · Cien cámaras fotográficas estuvieron disparando fotografías durante toda la mañana del domingo en la XVI edición del Rally Fotográfico Manuel Lafuente Caloto organizado por la Diputación Provincial entre San Esteban de Gormaz y Tiermes.
Con sus cámaras al hombro, simpatía, camaradería y buen humor, se fueron inscribiendo desde primera hora de la mañana en la oficina instalada en el ayuntamiento donde se les entregaban las bases del concurso, el carrete de fotos y el mapa del recorrido de toda la jornada.
Llegados desde casi todos los puntos de la mitad norte peninsular e incluso desde Andorra, los concursantes fueron retratando la propia localidad de San Esteban, las construcciones populares de la localidad, como son las bodegas y palomares y todo aquello que, a gusto del artista, fuera digno de representar a las tierras sanestebeñas en una instantánea.
Trípodes en la escalinata del Rivero, flashes disparando en la galería porticada de San Miguel, obturador abierto para reflejar el arco, la Puerta de Castilla y cientos de tusitas accidentales recorriendo el casco histórico de la localidad es lo que contemplaron los sanestebeños en el amanecer del domingo.
El recorrido, cual hilera de hormigas por tierras de Castilla, continuó su viaje hasta Morcuera, para plasmar las Tierras del Cid y el juego de colores, las pruebas 4 y 5, respectivamente, de este concurso.
Allí saborearon un sabroso almuerzo que les ayudó a reponer las fuerzas perdidas.
Tras esa parada técnica, continuaron su viaje hasta Tiermes, donde también tenían una foto obligada: la romería de la Virgen de Tiermes, un día de campo, fervor y religiosidad al amparo de la sierra Pela, donde el yacimiento arqueológico se transforma, prácticamente, en una gran campa donde acoger a todos los visitantes.
Allí terminaba, también el viaje para todos los participantes, que debían realizar una fotografía de control final que propuso la misma organización a la hora del cierre del concurso.
Además, para dejar libertad al fotógrafo había una foto como tema libre y otra que puede optar a los premios especiales de los carteles anunciadores de los Certámenes de Poesía Leonor y Gerardo Diego.
Tras retratar el suroeste soriano, los fotógrafos y la organización saborearon la comida en el restaurante Termes, en pleno corazón de la Celtiberia soriana.
Además de los platos que les ofreció Manolo, en la Venta, la organización realizó un sorteo de productos sorianos, patrocinado por el Patronato de Turismo para que todos, el 40% de los participantes que eran sorianos, junto con los foráneos se llevaran a casa un recurso sabroso de Soria.
Ahora habrá que esperar todavía para saber quién es el ganador de este rally, ya que queda revelar los carretes, seleccionar las fotos de los ganadores y, por último que el jurado dedica quiénes son los mejores fotógrafos que han recogido, en imágenes, el corazón y el alma de la Ribera.
Llegados desde casi todos los puntos de la mitad norte peninsular e incluso desde Andorra, los concursantes fueron retratando la propia localidad de San Esteban, las construcciones populares de la localidad, como son las bodegas y palomares y todo aquello que, a gusto del artista, fuera digno de representar a las tierras sanestebeñas en una instantánea.
Trípodes en la escalinata del Rivero, flashes disparando en la galería porticada de San Miguel, obturador abierto para reflejar el arco, la Puerta de Castilla y cientos de tusitas accidentales recorriendo el casco histórico de la localidad es lo que contemplaron los sanestebeños en el amanecer del domingo.
El recorrido, cual hilera de hormigas por tierras de Castilla, continuó su viaje hasta Morcuera, para plasmar las Tierras del Cid y el juego de colores, las pruebas 4 y 5, respectivamente, de este concurso.
Allí saborearon un sabroso almuerzo que les ayudó a reponer las fuerzas perdidas.
Tras esa parada técnica, continuaron su viaje hasta Tiermes, donde también tenían una foto obligada: la romería de la Virgen de Tiermes, un día de campo, fervor y religiosidad al amparo de la sierra Pela, donde el yacimiento arqueológico se transforma, prácticamente, en una gran campa donde acoger a todos los visitantes.
Allí terminaba, también el viaje para todos los participantes, que debían realizar una fotografía de control final que propuso la misma organización a la hora del cierre del concurso.
Además, para dejar libertad al fotógrafo había una foto como tema libre y otra que puede optar a los premios especiales de los carteles anunciadores de los Certámenes de Poesía Leonor y Gerardo Diego.
Tras retratar el suroeste soriano, los fotógrafos y la organización saborearon la comida en el restaurante Termes, en pleno corazón de la Celtiberia soriana.
Además de los platos que les ofreció Manolo, en la Venta, la organización realizó un sorteo de productos sorianos, patrocinado por el Patronato de Turismo para que todos, el 40% de los participantes que eran sorianos, junto con los foráneos se llevaran a casa un recurso sabroso de Soria.
Ahora habrá que esperar todavía para saber quién es el ganador de este rally, ya que queda revelar los carretes, seleccionar las fotos de los ganadores y, por último que el jurado dedica quiénes son los mejores fotógrafos que han recogido, en imágenes, el corazón y el alma de la Ribera.
Informa Ana Hernando