Cerca de 200 músicos se reunirán en el Aires de Dulzaina

Cerca de 200 músicos se reunirán en el Aires de Dulzaina
viernes, 26 de octubre de 2007

MúSICA · Un total de 150 dulzaineros y los miembros de la banda de música Compases del Duero suman las dos centenas de músicos que este fin de semana re reunirán en la III edición de Aires de Dulzaina que se organiza en San Esteban de Gormaz.

Uno de sus representantes, que vigila con mimos los últimos detalles de esta tercera edición es Alfonso López, quien destaca el alto grado de participación de los grupos, la presencia, por primera vez de un grupo internacional y las novedades de este año.

El Festival comenzará hoy centrado en los más pequeños, a os que destinado el taller didáctico de música tradicional, los sonidos de la memoria, en el Alba Gutiérrez y José María Silva, acompañados de simples objetos y utensilios del hogar popular, ofrecerán canciones, tonadas y servirán un viaje en el tiempo recreando músicas que tienden a desaparecer.

Alfonso López, uno de los organizadores del evento, recuerda la importancia de este taller que buscar “demostrar a los más jóvenes lo bonito de la música tradicional”.

Por eso han adaptado el taller al horario lectivo, de manera que a las 13:00 horas acudan los estudiantes de Secundaria del Instituto La Rambla y a partir de las 15:30 los alumnos de Primaria del Colegio Virgen del Rivero de la localidad y cuantos deseen acercarse hasta el salón de las Escuelas Viejas.

La primera jornada de este fin de semana internacional de la dulzaina se cerrará con la actuación en el Hotel Rivera, a las 22:30 horas, del grupo los de la bodega, que ha contando, a lo largo de su historia con numerosas voces e instrumentos y que abandera las veladas nocturnas musicales de este hotel de la localidad.

Entre las novedades de este año destaca la unión de la dulzaina con la banda de música de San Esteban de Gormaz, en una combinación arriesgada y novedosa que representa otra forma de concebir esta música tradicional que es, en definitiva, a lo que rinden homenaje cada dos años con este Festival de música.

Como “punto de intercambio de experiencias y distintas formas de usar este instrumento en toda la Península”- según explican los propios organizadores, este año la mezcla de la dulzaina con los metales va a marcar la diferencia.

Así, en la tarde de mañana la carpa del polideportivo municipal acogerá, a partir de las seis y media de la tarde, un concierto totalmente gratuito en el que participarán un total de seis grupos.

Los organizadores unidos a los trombones, saxofones, trompetas y bombardinos de la banda ribereña que dirige Óscar Gallardo, interpretarán dos piezas propias del folklore castellano, acompañando con dulzaina y tamboril los acordes armónicos de la banda. Entradilla y pasodoble torero servirá para deleitar al público con esta amalgama sorprendente de sonidos.

No será la única actuación de esa tarde, ya que también subirán al escenario representantes de los distintos tipos de dulzaina de España, como la castellana, la aragonesa, la navarra o la catalana. Junto a los anfitriones estarán los Dulzaineros del Bajo Aragón, llegados de Teruel y que han demostrado su arte en el mundo de la dulzaina en lugares tan exóticos como Tailandia, su propuesta sirve, además, para mostrar la riqueza y variedad de la música aragonesa.

Tras ellos llegaran los dulzaineros al más puro estilo tradicional, los segovianos Mellizos de Lastras, que desde Cuellar han sabido combinar dulzaina y tamboril en sus actuaciones.

La representación catalana llega de la mano de Metralla, un grupo de metales que engloba músicos de diferentes estilos musicales y que ofrecen en sus actuaciones una gran variedad tímbrica, con un variado repertorio.

Y para cerrar la representación nacional de la tarde, han reservado el grupo de dulzaineros del Alto de la Villa que, desde Albacete, llevan seis años ofreciendo la esencia de la música tradicional de La Mancha, con seguidillas, jotas, mazurcas, pericones, sumadas a otras más tradicionales como los paloteos y danzas profesionales.

Precisamente este año verá la luz su primer disco de música para dulzaina de la Mancha albaceteña.

Pero el certamen tiene un marcado carácter internacional y, por primera vez, acude un grupo extranjero.

Serán los portugueses Tocándar, que se compone de 33 grupos y que además de cerrar el concierto de la tarde actuará también en el pasacalles de la mañana del domingo.

El fin de semana dulzainero se completará con el concierto que ofrecerán los sorianos Menaya Fol., los vascos Gaiteros de Elciego y amigos y los palentinos de La Familia Iskariote, que aunque hacen más ska que música tradicional, López destaca su importancia para romper moldes y alargar el concierto, que se iniciará a las 11:30 horas de la noche, también en la carpa, hasta altas horas de la madrugada.

La idea es llamar a la juventud y recordarles que la música tradicional tiene también un componente más divertido del que se conoce.

El sábado es el día grande, ya que a las tres de la tarde habrá también una comida popular en la carpa, al precio de 6 euros.

Una pequeña aportación económica para sufragar el coste cercano a los 30.000 euros que supone organizar este festival de música internacional, en el que los organizadores llevan trabajando desde hace más de un año y medio.

El Festival se cerrará el domingo con un pasacalles y con la actuación del grupo de danzas de San Esteban.

Pero se vivirá también este día uno de los actos más esperados, la apuesta personal de Alfonso López, al conseguir traer hasta San Esteban a la comparsa de gigantes y cabezudos de Zamora, quien demostrará las posibilidades que las actividades que giran en torno a la dulzaina tienen, aunque en la localidad estén un poco “abandonadas”.

Por eso la visión que puede ofrecer un grupo como los zamoranos, que llevan desde 1593 realizando representaciones alegóricas del mundo, servirán para poner la miel en los labios.

El Festival se cerrará, en la tarde del domingo, con el espectáculo infantil que el grupo La Carraca ofrecerá en la carpa del polideportivo y que culminará esta apuesta por la recuperación de las tradiciones que desde hace seis años organizan unos músicos de la Ribera.
Informa Ana Hernando