Una trabajadora de la residencia se defiende de Diputación
jueves, 16 de noviembre de 2006
SOCIEDAD · Azucena Álvaro, trabajadora de la residencia de la tercera edad Virgen del Rivero de San Esteban de Gormaz, ha emprendido acciones legales contra la Diputación tras abrirle un expediente.
La trabajadora ha decidido denunciar a Diputación y a una inspectora de Sanidad después de la que el Gobierno provincial decidiera abrirle un expediente en la última Junta de Gobierno.
La trabajadora asegura que el 28 de septiembre un tribunal médico del Instituto Nacional de Sanidad le otorgó un grado de incapacidad provisional por una minusvalía del 48%, aunque no se tramitó oficialmente hasta el mes de octubre.
Entonces ella asegura que llamó a la residencia y comunicó a la administradora el parte médico, quien, siempre según la trabajadora, le informó de que debía remitirlo a la Diputación, algo que según la empleada debía realizar el propio Instituto de Salud.
La empleada llegó, hace 13 años a la residencia sanestebeña, después de una temporada en El Royo y fue dada de baja el 9 de octubre por vértigos, aunque asegura que el INS no la tramitó.
Para Álvaro la administradora actuó de mala fe informando, mediante una carta a la Diputación de que la trabajadora no se había incorporado a su trabajo tras el periodo vacacional, algo que ella asegura debía realizar el día 11.
El vicepresidente de la Diputación Domingo Heras contestó a los compañeros de otros medios de comunicación de que la trabajadora estaba en su derecho de emprender acciones legales, pero aseguró que también es obligación suya trabajar.
La trabajadora asegura que el 28 de septiembre un tribunal médico del Instituto Nacional de Sanidad le otorgó un grado de incapacidad provisional por una minusvalía del 48%, aunque no se tramitó oficialmente hasta el mes de octubre.
Entonces ella asegura que llamó a la residencia y comunicó a la administradora el parte médico, quien, siempre según la trabajadora, le informó de que debía remitirlo a la Diputación, algo que según la empleada debía realizar el propio Instituto de Salud.
La empleada llegó, hace 13 años a la residencia sanestebeña, después de una temporada en El Royo y fue dada de baja el 9 de octubre por vértigos, aunque asegura que el INS no la tramitó.
Para Álvaro la administradora actuó de mala fe informando, mediante una carta a la Diputación de que la trabajadora no se había incorporado a su trabajo tras el periodo vacacional, algo que ella asegura debía realizar el día 11.
El vicepresidente de la Diputación Domingo Heras contestó a los compañeros de otros medios de comunicación de que la trabajadora estaba en su derecho de emprender acciones legales, pero aseguró que también es obligación suya trabajar.
Informa Redacción