San Esteban disfrutará esta noche del concierto de velas
viernes, 1 de septiembre de 2006
MúSICA · A partir de las 21:30 las calles del casco histórico serán iluminadas por velas que señalarán los distintos puntos donde se ofrecerá un repertorio variado de piezas musicales de cámara, para encaminarnos hasta la iglesia del Rivero.
Uno puede entrar en San Esteban, cerrar los ojos, y dejarse llevar por el calor de las velas y el sonido melodioso de los instrumentos de cuerda que manejan, sabiamente, los 95 alumnos de esta séptima edición del curso de música.
El escenario lo pone San Esteban, un recinto medieval que se viste de gala para la ocasión, el atrezzo corre a cargo de estos futuros profesionales de la música que envolverán las paredes, calles, piedras e iglesias del amor a violines, violas, chelos, y el piano.
El aplauso lo pone el público que, por tercer año consecutivo, va a poder disfrutar de un concierto de velas.
El concierto comenzará en la Placituela, donde el primer conjunto de orquesta ofrecerá su recital, el publico se trasladará entonces, guiado por la luz de las velas, a la Plaza Mayor, donde el segundo grupo estará esperando con sus instrumentos a los pies del Ayuntamiento para continuar este peculiar concierto.
La calle mayor se convertirá entonces en una partitura viva, ya que el siguiente grupo estará esperando en el cruce de esta arteria con la travesía de la calle Las Cuestas para interpretar la siguiente pieza.
El camino les llevará más tarde a los pies de la iglesia románica de San Miguel donde el cuarto grupo hará sonar las piedras con las obras de los grandes genios de la música clásica, y por último, el final del concierto se llevará a cabo en la iglesia del Rivero, que se despedirá, con la quinta parte de este concierto, de unos alumnos que han traído hasta la localidad la mejor cultura musical y han permitido que se acerque la música de cámara al gran público.
Durante dos horas y media los alumnos de este curso, encargados de ofrecer este concierto, interpretarán obras de compositores como Mozart, cuyo 250 aniversario se está celebrando en todo el mundo, Arriega, que se cumplen 200 años de su nacimiento, Schumann, recordando los 150 años de su muerte, o Shostakovich en el centenario de su nacimiento.
El regalo, por tanto está servido, lo único necesario es conseguir una buena butaca donde poder deleitarse.
El escenario lo pone San Esteban, un recinto medieval que se viste de gala para la ocasión, el atrezzo corre a cargo de estos futuros profesionales de la música que envolverán las paredes, calles, piedras e iglesias del amor a violines, violas, chelos, y el piano.
El aplauso lo pone el público que, por tercer año consecutivo, va a poder disfrutar de un concierto de velas.
El concierto comenzará en la Placituela, donde el primer conjunto de orquesta ofrecerá su recital, el publico se trasladará entonces, guiado por la luz de las velas, a la Plaza Mayor, donde el segundo grupo estará esperando con sus instrumentos a los pies del Ayuntamiento para continuar este peculiar concierto.
La calle mayor se convertirá entonces en una partitura viva, ya que el siguiente grupo estará esperando en el cruce de esta arteria con la travesía de la calle Las Cuestas para interpretar la siguiente pieza.
El camino les llevará más tarde a los pies de la iglesia románica de San Miguel donde el cuarto grupo hará sonar las piedras con las obras de los grandes genios de la música clásica, y por último, el final del concierto se llevará a cabo en la iglesia del Rivero, que se despedirá, con la quinta parte de este concierto, de unos alumnos que han traído hasta la localidad la mejor cultura musical y han permitido que se acerque la música de cámara al gran público.
Durante dos horas y media los alumnos de este curso, encargados de ofrecer este concierto, interpretarán obras de compositores como Mozart, cuyo 250 aniversario se está celebrando en todo el mundo, Arriega, que se cumplen 200 años de su nacimiento, Schumann, recordando los 150 años de su muerte, o Shostakovich en el centenario de su nacimiento.
El regalo, por tanto está servido, lo único necesario es conseguir una buena butaca donde poder deleitarse.
Informa Ana Hernando