San Bur corona el Aneto
viernes, 28 de julio de 2006
DEPORTES · La asociación de senderistas San Bur, de San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma coronaron el pasado puente de Santiago el Aneto, el tercer punto más alto de España, con 3.404 metros
Un total de 23 senderistas acudieron a la convocatoria de la asociación, siendo en su mayoría de San Esteban, ya que sólo había un participante de El Burgo de Osma y cuatro de la segoviana Ayllón.
Se trata de un número elevado de deportistas si se tiene en cuenta que era necesario estar federado y la dificultad de la prueba era alta, pero que ha servido, en palabras de Vidal Lamata, organizador de la marcha, de colofón “a un año pletórico de actividades, donde hemos dominado las montañas de la zona”.
Con esta expedición se ha cerrado un año en el que han visitado el Pico Frentes, Urbión, Buitrera, el Pico Grado, el Pico Lobo y que ha reunido las condiciones necesarias para poder enfrentarse a un 3.000.
Los senderistas partieron de San Esteban el pasado día 22 con destino a Benasque, donde les dejó el autobús, realizaron los preparativos previos a la marcha y pasaron su primera noche en el refugio de la Renclusa, ya a 2.140 metros de altitud. Al día siguiente madrugaron para lograr su objetivo: coronar el Aneto.
Eran las 6:25 de la mañana cuando los deportistas, cuya media de edad se sitúa en los 30 años, pero donde también había chavales de unos 14 años, comenzaron la subida a la cumbre. El día les salió espléndido y pudieron disfrutar de unas vistas únicas.
A unos 2.810 metros de altura encontraron el glaciar más grande de los Pirineos, de unas 100 hectáreas de superficie que está sufriendo las consecuencias del cambio climático, aunque a los ojos de estos sanestebeños se presentaba majestuoso.
Durante la subida las grandes placas de huelo estuvieron a punto de hacer abortar la expedición, pero finalmente siguieron el consejo de subir por las rocas y las lastras y cuando aún no había pasado seis horas desde la salida, a las 12:10, coronaron el Pico más alto de Pirineos. Allí les quedaban aún fuerzas para disfrutar de la música castellana, sacar la dulzaina y amenizar al resto de senderistas con unas buenas jotas, mientras ondeaban la bandera al viento en la cima del norte de la Península.
La bajada fue una maravilla para los sentidos, porque además de disfrutar de una grandes vistas de la zona axial fueron conscientes de la suerte que habían tenido, ya que sólo un día más tarde, no se pudo coronar el Aneto a causa del clima, ellos no sólo pudieron hacerlo con sol, sino que además, al igual que ha ocurrido en el resto de marchas que han organizado, no han tenido ni siquiera una torcedora entre ninguno de los miembros de la expedición.
Pero no contentos con posar en la cumbre del Aneto, aprovecharon el puente para seguir disfrutando de la montaña, y así el día 24 coronaron el Alba, un pico de 3.107 metros de mayor facilidad ya que no hay glaciares, pero con el que tuvieron que salvar un desnivel de 1.000 metros de altitud sobre los que se domina todo el valle del Posets-Maladeta, que los franceses tradujeron como Montes Malditos, pero cuyo origen se debe a que eran los montes más altos, lo que significa Maladeta en la lengua original oscense. Y es que este tipo de excursiones tiene también un marcado carácter educativo, no en vano, durante el camino pudieron aprender sobre el paisaje lunar que iban viendo a su paso.
Precisamente ese afán educativo es el que les lleva a seguir en marcha con su proyecto Conoce tus lindes, por el que han organizado para mayores de 11 años una marcha al río Torderón, más conocido como “arroyo Quintanilla” para el día 10 de agosto, en plenas fiestas patronales de Quintanilla de Tres Barrios.
Se trata de un número elevado de deportistas si se tiene en cuenta que era necesario estar federado y la dificultad de la prueba era alta, pero que ha servido, en palabras de Vidal Lamata, organizador de la marcha, de colofón “a un año pletórico de actividades, donde hemos dominado las montañas de la zona”.
Con esta expedición se ha cerrado un año en el que han visitado el Pico Frentes, Urbión, Buitrera, el Pico Grado, el Pico Lobo y que ha reunido las condiciones necesarias para poder enfrentarse a un 3.000.
Los senderistas partieron de San Esteban el pasado día 22 con destino a Benasque, donde les dejó el autobús, realizaron los preparativos previos a la marcha y pasaron su primera noche en el refugio de la Renclusa, ya a 2.140 metros de altitud. Al día siguiente madrugaron para lograr su objetivo: coronar el Aneto.
Eran las 6:25 de la mañana cuando los deportistas, cuya media de edad se sitúa en los 30 años, pero donde también había chavales de unos 14 años, comenzaron la subida a la cumbre. El día les salió espléndido y pudieron disfrutar de unas vistas únicas.
A unos 2.810 metros de altura encontraron el glaciar más grande de los Pirineos, de unas 100 hectáreas de superficie que está sufriendo las consecuencias del cambio climático, aunque a los ojos de estos sanestebeños se presentaba majestuoso.
Durante la subida las grandes placas de huelo estuvieron a punto de hacer abortar la expedición, pero finalmente siguieron el consejo de subir por las rocas y las lastras y cuando aún no había pasado seis horas desde la salida, a las 12:10, coronaron el Pico más alto de Pirineos. Allí les quedaban aún fuerzas para disfrutar de la música castellana, sacar la dulzaina y amenizar al resto de senderistas con unas buenas jotas, mientras ondeaban la bandera al viento en la cima del norte de la Península.
La bajada fue una maravilla para los sentidos, porque además de disfrutar de una grandes vistas de la zona axial fueron conscientes de la suerte que habían tenido, ya que sólo un día más tarde, no se pudo coronar el Aneto a causa del clima, ellos no sólo pudieron hacerlo con sol, sino que además, al igual que ha ocurrido en el resto de marchas que han organizado, no han tenido ni siquiera una torcedora entre ninguno de los miembros de la expedición.
Pero no contentos con posar en la cumbre del Aneto, aprovecharon el puente para seguir disfrutando de la montaña, y así el día 24 coronaron el Alba, un pico de 3.107 metros de mayor facilidad ya que no hay glaciares, pero con el que tuvieron que salvar un desnivel de 1.000 metros de altitud sobre los que se domina todo el valle del Posets-Maladeta, que los franceses tradujeron como Montes Malditos, pero cuyo origen se debe a que eran los montes más altos, lo que significa Maladeta en la lengua original oscense. Y es que este tipo de excursiones tiene también un marcado carácter educativo, no en vano, durante el camino pudieron aprender sobre el paisaje lunar que iban viendo a su paso.
Precisamente ese afán educativo es el que les lleva a seguir en marcha con su proyecto Conoce tus lindes, por el que han organizado para mayores de 11 años una marcha al río Torderón, más conocido como “arroyo Quintanilla” para el día 10 de agosto, en plenas fiestas patronales de Quintanilla de Tres Barrios.
Informa Ana Hernando