Los viticultores argelinos se despiden hoy de esta comarca
miércoles, 1 de noviembre de 2006
ASOCIACIONES · Cuatro bodegueros y cinco vitivultores de la Cooperativa Vitivinícola de Ain Temouchent, que pertenecen a la denominación de Oued-Berkeche, buscan en la bodega soriana técnicas que puedan aplicar en sus bodegas.
Nueve viticultores argelinos participan hasta hoy en la tercera sesión del
Proyecto de Cooperación Hispano-Argelino Formación a la carta para vitivinicultores
argelinos en la Ribera del Duero soriana desarrollado por la Asociación Tierras Sorianas del Cid con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional.
Durante esta tercera sesión de trabajo descubren en Castillejo de Robledo, en las
instalaciones de Bodegas Castillejo, el proceso de vinificación que se sigue en la Ribera del Duero.
Cuatro bodegueros y cinco vitivultores de la Cooperativa Vitivinícola de Ain Temouchent, que pertenecen a la denominación de Oued-Berkeche, buscan en la bodega soriana técnicas que puedan aplicar en sus bodegas. Buscan mejorar el conocimeinto de la fermentación alcohólica para mejorar la calidad de los 280.000 hectolitros que producen al año, de los que sólo 30.000 están reconocidos en la Denominación argelina.
Los medios con los que cuenta en su país son inferiores con respecto a los españoles, más modernos, pero quieren conseguir que sus bodegas, de entre 40 y 50 años de existencia apliquen nuevas tecnologías a su sistema tradicional.
La uva es muy parecida, ya que tienen en su región un clima mediterráneo, sólo afectado por el siroco, que a través de golpes de calor, produce efectos negativos en sus cosechas, como ha ocurrido este año.
Además tienen que contar con una pluviometría irregular que sólo registra unos 300 mililitros por metro cuadrado a lo largo del año.
Tras los problemas políticos que ha sufrido su país, reconocen que el Estado argelino, a través del Programa Nacional de Desarrollo Agrícola (PNDA) ha subvencionado la plantación desde el año 2000, pero no la comercialización, por lo que ahí los bodegueros encuentran su mayor problema de desarrollo.
Su región represente el 60% de la produción vinícola de su país, aportando su industria el cuarto o quinto puesto de ingreso de dinero para las arcas del Estado.
Con esta ayuda estatal consiguieron, como señala Adjala-Kadda, presidente de la alianza nacional de viticultores, solucionar el problema de paro, al utilizar los viñedos como desarrollo agrario, después de intentarlo con el cereal o los árboles frutales.
Además, tal y como señala este viticultor, heredaron de la colonización francesa las
técnicas y la cultura del vino y el clima invitaba a apostar por este cultivo para dar
salida a la mano de obra del país y solucionar así el problema del paro.
Antiguamente exportaban a Estados Unidos, Francia o Países del Este, pero ahora el
mercado es más competitivo y el 80% de su producción se reparte en el mercado
interior, aunque cuentan con particulares que están invirtiendo en exportación.
El problema, señalan lo bodegueros, lo tienen en la comercialización, ya que es el primer año de fabricación y por eso les gustaría contar con un nuevo proyecto de cooperación que les permita investigar en este tipo de técnicas de la Ribera para implantarlas en sus negocios de Argelia y lograr nuevas estrategias de desarrollo.
Proyecto de Cooperación Hispano-Argelino Formación a la carta para vitivinicultores
argelinos en la Ribera del Duero soriana desarrollado por la Asociación Tierras Sorianas del Cid con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional.
Durante esta tercera sesión de trabajo descubren en Castillejo de Robledo, en las
instalaciones de Bodegas Castillejo, el proceso de vinificación que se sigue en la Ribera del Duero.
Cuatro bodegueros y cinco vitivultores de la Cooperativa Vitivinícola de Ain Temouchent, que pertenecen a la denominación de Oued-Berkeche, buscan en la bodega soriana técnicas que puedan aplicar en sus bodegas. Buscan mejorar el conocimeinto de la fermentación alcohólica para mejorar la calidad de los 280.000 hectolitros que producen al año, de los que sólo 30.000 están reconocidos en la Denominación argelina.
Los medios con los que cuenta en su país son inferiores con respecto a los españoles, más modernos, pero quieren conseguir que sus bodegas, de entre 40 y 50 años de existencia apliquen nuevas tecnologías a su sistema tradicional.
La uva es muy parecida, ya que tienen en su región un clima mediterráneo, sólo afectado por el siroco, que a través de golpes de calor, produce efectos negativos en sus cosechas, como ha ocurrido este año.
Además tienen que contar con una pluviometría irregular que sólo registra unos 300 mililitros por metro cuadrado a lo largo del año.
Tras los problemas políticos que ha sufrido su país, reconocen que el Estado argelino, a través del Programa Nacional de Desarrollo Agrícola (PNDA) ha subvencionado la plantación desde el año 2000, pero no la comercialización, por lo que ahí los bodegueros encuentran su mayor problema de desarrollo.
Su región represente el 60% de la produción vinícola de su país, aportando su industria el cuarto o quinto puesto de ingreso de dinero para las arcas del Estado.
Con esta ayuda estatal consiguieron, como señala Adjala-Kadda, presidente de la alianza nacional de viticultores, solucionar el problema de paro, al utilizar los viñedos como desarrollo agrario, después de intentarlo con el cereal o los árboles frutales.
Además, tal y como señala este viticultor, heredaron de la colonización francesa las
técnicas y la cultura del vino y el clima invitaba a apostar por este cultivo para dar
salida a la mano de obra del país y solucionar así el problema del paro.
Antiguamente exportaban a Estados Unidos, Francia o Países del Este, pero ahora el
mercado es más competitivo y el 80% de su producción se reparte en el mercado
interior, aunque cuentan con particulares que están invirtiendo en exportación.
El problema, señalan lo bodegueros, lo tienen en la comercialización, ya que es el primer año de fabricación y por eso les gustaría contar con un nuevo proyecto de cooperación que les permita investigar en este tipo de técnicas de la Ribera para implantarlas en sus negocios de Argelia y lograr nuevas estrategias de desarrollo.
Informa Ana Hernando