Éxito de participantes y público en la octava edición del Mercado
lunes, 21 de agosto de 2006
FIESTAS · Decenas de cientos de personas caminaron a lo largo del fin de semana por las calles del centro de San Esteban, en la edición de su octavo mercado medieval.
Los aparcamientos se vieron saturados debido a la afluencia de visitantes, especialmente por las tardes, lo que se tradujo también en buenas ventas para el centenar de mercaderes de congregaban el recinto medieval.
El alcalde de la localidad, José Antonio Alcalá Carralcázar se mostraba satisfecho al cierre de esta octava edición que aseguró había sido la mejor de las celebradas hasta la fecha, tanto en la afluencia de visitantes, número de puestos y el recorrido por el circuito.
Además añadió que ya van a comenzar a trabajar en la próxima edición del mercado, que se celebrará en agosto de 2007 y que será el más “cidiano de cuantos se recuerdan”- un dato importante si se tiene en cuanta que este mercado nació como homenaje, precisamente, a Rodrigo Díaz de Vivar.
En la jornada de ayer los visitantes pudieron disfrutar de distintas actuaciones teatrales y también aprender oficios medievales, como la cerámica, el trabajo de la forja o aprender a defenderse de la mano de espadachines en el arte de la esgrima.
Mientras, todo un mar de sensaciones y olores se entremezclaba en el trazado del mercado, jabones artesanales, esencias, pan recién horneado, o el sabor de crepes, kebabs o chorizo asado que invitaba a saborear, descansar y reponer fuerzas en mesones, fondas y paradas.
Durante la tarde los músicos fueron envolviendo a los visitantes en una amalgaba de ambientes del pasado que recreaban un foro local, el que se tuvo que vivir en un San Esteban cidiano.
La música se trasladó también a otro escenario, la iglesia del Rivero, donde El Lagado de Ziryab puso la huella andalusí a este templo de Castilla.
Sonido de las Cantigas de Santa María a través de laúdes, fídula y percusiones permitieron revivir el esplendor de una Villa alabada en el Cantar.
El concierto estaba organizado por Tierras Sorianas del Cid, dentro de su programa cultural El Sonido de las Piedras románicas, que permite llevar la música al interior de numerosos templos este verano, en colaboración con ADEMA.
Los niños lambieron estuvieron presentes en la programación de este fin de semana medieval, con su escenario favorito: la Placituela, donde diversos talleres les permitieron recrear un pasado de entretenimiento.
Además el tiro con arco servía como hilo conector entre mayores y pequeños y las luchas y reyertas no quedaron ajenas a su entretenimiento gracias a los torneos infantiles que se desarrollaron durante estos días.
El mercado cerró sus puertas con juego de luces y fuegos artificiales a través del espectáculo de pirotécnia del dragón en la escalinata de la iglesia del Rivero, aún más espectacular que el celebrado en la noche del sábado.
El alcalde de la localidad, José Antonio Alcalá Carralcázar se mostraba satisfecho al cierre de esta octava edición que aseguró había sido la mejor de las celebradas hasta la fecha, tanto en la afluencia de visitantes, número de puestos y el recorrido por el circuito.
Además añadió que ya van a comenzar a trabajar en la próxima edición del mercado, que se celebrará en agosto de 2007 y que será el más “cidiano de cuantos se recuerdan”- un dato importante si se tiene en cuanta que este mercado nació como homenaje, precisamente, a Rodrigo Díaz de Vivar.
En la jornada de ayer los visitantes pudieron disfrutar de distintas actuaciones teatrales y también aprender oficios medievales, como la cerámica, el trabajo de la forja o aprender a defenderse de la mano de espadachines en el arte de la esgrima.
Mientras, todo un mar de sensaciones y olores se entremezclaba en el trazado del mercado, jabones artesanales, esencias, pan recién horneado, o el sabor de crepes, kebabs o chorizo asado que invitaba a saborear, descansar y reponer fuerzas en mesones, fondas y paradas.
Durante la tarde los músicos fueron envolviendo a los visitantes en una amalgaba de ambientes del pasado que recreaban un foro local, el que se tuvo que vivir en un San Esteban cidiano.
La música se trasladó también a otro escenario, la iglesia del Rivero, donde El Lagado de Ziryab puso la huella andalusí a este templo de Castilla.
Sonido de las Cantigas de Santa María a través de laúdes, fídula y percusiones permitieron revivir el esplendor de una Villa alabada en el Cantar.
El concierto estaba organizado por Tierras Sorianas del Cid, dentro de su programa cultural El Sonido de las Piedras románicas, que permite llevar la música al interior de numerosos templos este verano, en colaboración con ADEMA.
Los niños lambieron estuvieron presentes en la programación de este fin de semana medieval, con su escenario favorito: la Placituela, donde diversos talleres les permitieron recrear un pasado de entretenimiento.
Además el tiro con arco servía como hilo conector entre mayores y pequeños y las luchas y reyertas no quedaron ajenas a su entretenimiento gracias a los torneos infantiles que se desarrollaron durante estos días.
El mercado cerró sus puertas con juego de luces y fuegos artificiales a través del espectáculo de pirotécnia del dragón en la escalinata de la iglesia del Rivero, aún más espectacular que el celebrado en la noche del sábado.
Informa Ana Hernando