Cuaderno de bitácoras de José

Cuaderno de bitácoras de José
viernes, 24 de febrero de 2006

DEPORTES · Aburridos de los monótonos fines de semana sanestebeños, don Jose Luis propuso a sus secuaces un fin de semana alternativo para respirar aire puro.

La ruta decidió tocar tierras de Aragón, viendo una sierra. Como tiene morro fino, que menos que Albarración.

Éramos un número extraño hicimos una suma 12+1.

Hubo una lisa para que se apuntara el que quisiera o le dejara la mujer. Se contactó con el señor “Turuta” para que nos dejara las llaves de la casa rural.

Llevamos algo de intendencia, entre lo que aparecía en la lista (almuerzo, comida energética, chorizo, fiambrera) había que regarlo con vino de Ribera como para una boda, con cerveza Aguilita y tal y tal. Un poco chocolate de las dos clases y unas mandarinas de propaganda.

Se queda en la Plaza de los Cochinos para salir aproximadamente sobre las 19:00, siempre hay alguno que se lía y llega tarde por culpa de la gomina.

Esto marcha y llegan a Guadalviar, después dejan la tarjeta de visita y ver el percal.

Huevos, beicon y a roncar. Don Jose Luis pone su peluco para dar diana a las siete de la mañana.

Arrancamos con un mapa de fotografía a coronar el Comodoro, siguiendo el GR 10-1, llegamos a Griegos y primera pérdida.

Capitaneados por David “El Rubio”, estábamos más perdidos que Kunta Kinte en la cabaña del tío Tom.

Cuando el reloj marcaba las diez echamos algo al estómago y a seguir.

Visto que no sabíamos donde estaba el norte, subcomandante Angelito agachó la cabeza y tiró del grupo.

Llegando a un punto donde se veía el horizonte y viendo que no podíamos llegar a la cima, tras echarse la niebla y algarazadas de granizo, media vuelta y para la Casa Rural.

Bajando el gran líder vio una liebre y hábil besó el suelo.

Sufriendo una contusión en la zona lumbar tuvo que cambiar sus sustancias por pastillas analgésicas y reposo.

Llegada de la marcha y ducha, partida de mus y pelada de patatas para tortilla.

Tras la degustación de la cena, felicitando a los cocineros, Don Germán y Doña Gloria, Don Ángel se da cuenta de que tiene que comprar tabaco, siendo acompañado por el grupo poco después de haber acostado y cantado una nana al jefe.

Una vez llegada al bar del señor “Turuta” y su gran equipo de música, unas bellas doncellas nos retaron a partidas de dianas, futbolín y barra fija.

Aguantámos, eso sí, salimos con los pies vueltos, una gran nevada y cantando “Viva la República”.

Tras llegar a la Casa Rural alegres dianas floreadas a nuestro conductor espiritual, el jefe, y a dormir.

Tras amanecer Carlitos nos deleitó con una izada de bandera pisando el asfalto de la calle vimos peligrar la vuelta tras la gran neveda y las placas de hielo visitamos Albarracín, gran pueblo. Alubias, ternera y la vuelta os la podeis imaginar.
Informa Los hombres de Jose