Más de 25 chavales aprenden la importancia de cuidar el entorno

Más de 25 chavales aprenden la importancia de cuidar el entorno
martes, 9 de agosto de 2005

SOCIEDAD · El ayuntamiento de San Esteban preparó en la jornada de ayer un taller medioambiental dirigido a niños de entre 3 y 8 años, totalmente gratuito.

Un total de 25 chavales se acercaron hasta el salón de usos múltiples de las Escuelas Viejas para aprender la importancia que tiene el cuidado del medioambiente en la vida diaria.

En primer lugar, y asesorados por dos monitoras, les explicaron la importancia de reciclar agua, vidrio y les fueron inculcando los valores necesarios para tener buena conciencia y tomar buena nota para la vida diaria, porque desde pequeños es más fácil corregir los errores.

Una vez tomada conciencia de la importancia de su trabajo, les dieron pinturas y comenzaron a pintar dibujos de animales y de especies en peligro de extinción, incluso de dinosaurios, para que supieran como vivían en la prehistoria, por lo que el taller de juegos medioambientales superó lo “natural” para formar parte del terreno, también, de lo educativo.

Después, las monitoras les guiaron para dirigir cada tema a su sitio, así crearon un juego en el que los niños tenían que colocar cada resto en el lugar que debía ser reciclado, de manera que el que no cometiera errores ganaba el juego, y aquí los más pequeños dieron una lección a los adultos, ya que por la tarde, una vez finalizado el taller, todavía repetían en qué lugar se debía tirar cada resto orgánico o inorgánico y donde se encontraba el punto limpio de San Esteban, ubicado en la Carretera de Madrid, y donde tienen una visita pendiente con los padres, para completar la actividad realizada en la tarde de ayer.

Una de las últimas actividades fue colorear un pez con el lema cuida tu entorno y mandarles que lo pegaran por las calles del pueblo, para que los demás, que no habían asistido a los juegos pudieran disfrutar de esta actividad.

Les repartieron folletos, pulseras y reglas con temática de educación ambiental, para que al salir del taller, pudieran llevarse a su casa un recuerdo, aunque el elemento que más agradó a los pequeños fue un collar con dos gatos que solicitaban ser cuidados y que cerró el taller, a falta de haber realizado una excursión por el entorno como tenían programada, pero que sirvió para que todos tomaran conciencia de que en la calle hay que continuar con esa tarea.
Informa Ana Hernando