El belén viviente reúne a cien personas para representar el año 0
lunes, 26 de diciembre de 2005
FIESTAS · Los sanestebeños se convirtieron anoche, por décimo año consecutivo, en actores que recrean como era la vida en Belén de Judá cuando nació Jesús.
Con las luces espectaculares dirigidas por José y Carlos Miranda y un sonido armónico de la mano de Alfonso López, la voz de Raquel Lagunas iba narrando cómo vivían los habitantes, como jugaban los niños, como llegaron al pueblo José y María a lomos de la borriquilla y cómo fue el momento que cambió el curso de la Historia.
Con un texto de Fernando García que este año había sido ligeramente modificado y ampliado por Ana Hernando, a quien también le correspondían las labores de dirección, el público fue testigo del Nacimiento y Adoración de Jesús de pastores, posaderos, leñadores, herreros, panaderos, carpinteros, molineros y la vigilancia del castillo de Herodes.
Los actores comenzaron sus reuniones hace casi un mes y con sólo dos ensayos soportaron las bajas temperaturas para meterse en el papel de época de mercaderes, maestros, cantareras, lavanderas, tullidos o soldados con tal de ofrecer a su pueblo, reunido junto a la barbacana del Duero la representación de la aldea elegida para estas fiestas que ahora celebramos.
Con esta felicitación se inician unos días cargados de actividades pero también de espectáculo, amor y comprensión.
Durante una hora, los actores nos trasladan a un pasado y nos enseñan cómo vestían, como vivían y como jugaban los hombres y mujeres de hace 2005 años.
Una estrella permanece encendida desde el momento del nacimiento y al ritmo de la música nos traslada a una adoración de la que ya sólo faltan los tres magos, a los que se menciona, pero que no llegarán hasta la noche del día 5 de enero, el fin de estos días de ilusión.
Con un texto de Fernando García que este año había sido ligeramente modificado y ampliado por Ana Hernando, a quien también le correspondían las labores de dirección, el público fue testigo del Nacimiento y Adoración de Jesús de pastores, posaderos, leñadores, herreros, panaderos, carpinteros, molineros y la vigilancia del castillo de Herodes.
Los actores comenzaron sus reuniones hace casi un mes y con sólo dos ensayos soportaron las bajas temperaturas para meterse en el papel de época de mercaderes, maestros, cantareras, lavanderas, tullidos o soldados con tal de ofrecer a su pueblo, reunido junto a la barbacana del Duero la representación de la aldea elegida para estas fiestas que ahora celebramos.
Con esta felicitación se inician unos días cargados de actividades pero también de espectáculo, amor y comprensión.
Durante una hora, los actores nos trasladan a un pasado y nos enseñan cómo vestían, como vivían y como jugaban los hombres y mujeres de hace 2005 años.
Una estrella permanece encendida desde el momento del nacimiento y al ritmo de la música nos traslada a una adoración de la que ya sólo faltan los tres magos, a los que se menciona, pero que no llegarán hasta la noche del día 5 de enero, el fin de estos días de ilusión.
Informa Redacción