Cientos de personas visitan la séptima edición del mercado
lunes, 22 de agosto de 2005
SOCIEDAD · Cientos de personas han pasado por San Esteban de Gormaz a lo largo de este fin de semana para vivir con los vecinos y actores la celebración del séptimo mercado medieval de la villa, que terminó anoche.
El fin de fiesta fue un espectáculo nocturno de malabares después de dos jornadas de multitud de actividades y ochenta puestos que han hecho las delicias de los compradores, dejándose sumergir en los sabores del pasado y disfrutando de horas de diversión con las actividades de calle.
Por la mañana, el frío fue protagonista del mercado, y los viandantes se paraban a ver las actuaciones o los productos que se mostraban, o a entrar en calor en las fondas, calentarse con un vino, un crepes o un kebab.
Mientras veían ropas, joyas o productos alimenticios, siempre los más solicitados de este tipo de mercados, porque sirven también para tener un recuerdo dulce de la fiesta medieval.
En la tarde de ayer, la plaza mayor se llenó de cientos de curiosos que esperaron para ver el torneo medieval de los niños o las sensacionales acrobacias aéreas con las que los actores se arriesgaron provocando sensaciones alegre entre el público que se congregaba alrededor de la herrería.
Paseos en burro, tiro con arco o pasacalles con malabaristas o bailarinas dieron el cierre a un espectáculo que traslada a la localidad al pasado y la convierte en un hervidero de turistas que disfrutan con el casco histórico, las iglesias románicas, el lagar de San Miguel o el recién inaugurado Parque Temático del Románico.
Por la mañana, el frío fue protagonista del mercado, y los viandantes se paraban a ver las actuaciones o los productos que se mostraban, o a entrar en calor en las fondas, calentarse con un vino, un crepes o un kebab.
Mientras veían ropas, joyas o productos alimenticios, siempre los más solicitados de este tipo de mercados, porque sirven también para tener un recuerdo dulce de la fiesta medieval.
En la tarde de ayer, la plaza mayor se llenó de cientos de curiosos que esperaron para ver el torneo medieval de los niños o las sensacionales acrobacias aéreas con las que los actores se arriesgaron provocando sensaciones alegre entre el público que se congregaba alrededor de la herrería.
Paseos en burro, tiro con arco o pasacalles con malabaristas o bailarinas dieron el cierre a un espectáculo que traslada a la localidad al pasado y la convierte en un hervidero de turistas que disfrutan con el casco histórico, las iglesias románicas, el lagar de San Miguel o el recién inaugurado Parque Temático del Románico.
Informa Ana Hernando