El entierro de la Sardina despide los Carnavales de San Esteban
miércoles, 25 de febrero de 2004
FIESTAS · Cuando Elena encendió la llama con la que empezó a arder la sardina, los sanestebeños camuflados bajo disfraces que se acercaron hasta la Placituela sabían que decían adiós a cinco días de fiestas, que comenzaron el pasado jueves lardero.
La Sardina, que rendía este año homenaje a la Salmonete Band había sido confeccionada por chavales de la Escuela Hogar y de 5º y 6º de Primaria, bajo la batuta de Evaristo y Vidal, dos de sus maestros.
A las diez de la noche numerosos vecinos, conservando sus disfraces o añadiendo un tono negro a sus ropas acudieron hasta la Plaza Mayor para comenzar el pasacalles, siempre con la compañía de la charanga sanestebeña, por la Avenida de Valladolid, la Calle Mayor, hasta llegar a la Placituela, donde estaba todo preparado para ser quemada.
Allí, entre sarmientos y música, el símbolo por excelencia del carnaval sanestebeño quedó convertido en ascuas.
Pero la alegría siguió durante bastante rato ya que unos 140 litros de chocolate sirvieron para endulzar la noche y calentar los cuerpos de los vecinos, algunos de los cuales siguieron luciendo sus galas durante toda la noche por los bares de la localidad.
Además anoche se desvelaron las dos últimas pistas del personaje oculto que eran: que le encantan las rutas cicloturísticas y que es un experto en ciencias de la atmósfera, estas sumadas a las ya conocidas de hombre mayor de edad, que trabaja en San Esteban, pero que sin ser de esta localidad ni vivir en ella se siente muy orgulloso de estar empadronado en la misma, que es de un equipo de fútbol que no es el Real Madrid ni el Barcelona, que tiene pareja, que desde el inicio del Carnaval de la era moderna siempre ha acudido a la presentación, está rodeado de gente joven en su trabajo y utiliza el coche a diario, además su casa está situada en un lugar de idéntico nombre a un paraje de una serie de televisión de los años 60.
Con estas pistas el que descubra quién es el personaje oculto tiene hasta el viernes a la una del mediodía para presentarse en el ayuntamiento con un sobre con sus datos y la respuesta correcta. La solución y el ganador se darán a conocer el domingo, cuando se celebre en la asociación de pensionistas San Miguel el domingo de piñata.
A las diez de la noche numerosos vecinos, conservando sus disfraces o añadiendo un tono negro a sus ropas acudieron hasta la Plaza Mayor para comenzar el pasacalles, siempre con la compañía de la charanga sanestebeña, por la Avenida de Valladolid, la Calle Mayor, hasta llegar a la Placituela, donde estaba todo preparado para ser quemada.
Allí, entre sarmientos y música, el símbolo por excelencia del carnaval sanestebeño quedó convertido en ascuas.
Pero la alegría siguió durante bastante rato ya que unos 140 litros de chocolate sirvieron para endulzar la noche y calentar los cuerpos de los vecinos, algunos de los cuales siguieron luciendo sus galas durante toda la noche por los bares de la localidad.
Además anoche se desvelaron las dos últimas pistas del personaje oculto que eran: que le encantan las rutas cicloturísticas y que es un experto en ciencias de la atmósfera, estas sumadas a las ya conocidas de hombre mayor de edad, que trabaja en San Esteban, pero que sin ser de esta localidad ni vivir en ella se siente muy orgulloso de estar empadronado en la misma, que es de un equipo de fútbol que no es el Real Madrid ni el Barcelona, que tiene pareja, que desde el inicio del Carnaval de la era moderna siempre ha acudido a la presentación, está rodeado de gente joven en su trabajo y utiliza el coche a diario, además su casa está situada en un lugar de idéntico nombre a un paraje de una serie de televisión de los años 60.
Con estas pistas el que descubra quién es el personaje oculto tiene hasta el viernes a la una del mediodía para presentarse en el ayuntamiento con un sobre con sus datos y la respuesta correcta. La solución y el ganador se darán a conocer el domingo, cuando se celebre en la asociación de pensionistas San Miguel el domingo de piñata.
Informa Ana Hernando