Belinda de Pablo se convierte en la nueva reina de fiestas
miércoles, 8 de septiembre de 2004
FIESTAS · Todos los preparativos se quedaron cortos en la noche de ayer para disfrutar en la Plaza Mayor de nuevo de las fiestas patronales que se celebran hasta el próximo sábado en honor a la Virgen del Rivero y al Santo Cristo de la Buena Dicha.
A las nueve de la noche Millán Miguel Román, teniente de alcalde del Consistorio, se asomó al balcón del ayuntamiento y comenzó la presentación de unas fiestas deseadas por los peñistas que abarrotaban la Plaza sanestebeña.
El momento cumbre de este balcón llegó en la coronación de la reina de fiestas, Belinda de Pablo, a manos de la reina saliente, Sara Moreno, quien también pudo disfrutar con su peña, Las Diabólicas del premio a mejor pancarta.
Junto a Belinda también recibieron su banda de dama de honor las chicas de su quinta, María Arranz, Lidia Encabo, Cristina Sanjosé, Yolanda Moros y Raquel Gómez, quienes salieron al balcón del ayuntamiento para disfrutar con todos los sanestebeños que habían llegado hasta allí precedidos de la música de las charangas o de las presentaciones que realizaron las peñas.
También en ese momento se entregaron los premios a la mejor presentación para Los Chafalmejas, mejor peña a FDS o mejor peña infantil a La Cogorza.
Después sería el alcalde de la localidad, José Antonio Alcalá Carralcázar, quien diera por comenzadas unas fiestas que continuaron durante toda la noche. Junto a Alcalá estaban en el ayuntamiento distintos representantes de las administraciones regionales, locales y provinciales, así como el obispo de la diócesis Osma-Soria, Vicente Zamora, quien visitaba por primera vez el templo sanestebeño como prelado oxomense.
La Salve volvió a reunir a todo un pueblo a los pies de su patrona para cantar esta canción tradicional ya en el programa festivo de San Esteban.
Allí, tras cantar a la Virgen, reina y damas de fiestas entregaron los ramos de flores a la patrona y a continuación fueron todos los sanestebeños que lo desearon quienes rindieron honores a la Virgen del Rivero, obsequiándole con ramos de flores en agradecimiento a los favores recibidos.
Pero no fue hasta después de la misa cuando se produjo el momento más esperado por todos los peñistas: la bajada de la Salve con las charangas.
Un peculiar pasacalles que invita a todos a sumarse a un mar de colores de chalecos y de músicas diversas, que se van mezclando en función de si se acompaña a charangas o a la Banda de Música de la Almunia de Doña Godina, que acompaña al cordón formado por reina, damas de fiestas y autoridades.
Desde algunos balcones se tiraba agua a aquellos peñistas que así lo pedían para satisfacer a unos bailarines que llegaban más tarde de las doce y media de la noche a la Plaza Mayor en esta tradicional bajada de la Salve que concluía con las primeras canciones de la orquesta Canadá, encargada de abrir las verbenas que todas las noches harán las delicias de los sanestebeños.
El momento cumbre de este balcón llegó en la coronación de la reina de fiestas, Belinda de Pablo, a manos de la reina saliente, Sara Moreno, quien también pudo disfrutar con su peña, Las Diabólicas del premio a mejor pancarta.
Junto a Belinda también recibieron su banda de dama de honor las chicas de su quinta, María Arranz, Lidia Encabo, Cristina Sanjosé, Yolanda Moros y Raquel Gómez, quienes salieron al balcón del ayuntamiento para disfrutar con todos los sanestebeños que habían llegado hasta allí precedidos de la música de las charangas o de las presentaciones que realizaron las peñas.
También en ese momento se entregaron los premios a la mejor presentación para Los Chafalmejas, mejor peña a FDS o mejor peña infantil a La Cogorza.
Después sería el alcalde de la localidad, José Antonio Alcalá Carralcázar, quien diera por comenzadas unas fiestas que continuaron durante toda la noche. Junto a Alcalá estaban en el ayuntamiento distintos representantes de las administraciones regionales, locales y provinciales, así como el obispo de la diócesis Osma-Soria, Vicente Zamora, quien visitaba por primera vez el templo sanestebeño como prelado oxomense.
La Salve volvió a reunir a todo un pueblo a los pies de su patrona para cantar esta canción tradicional ya en el programa festivo de San Esteban.
Allí, tras cantar a la Virgen, reina y damas de fiestas entregaron los ramos de flores a la patrona y a continuación fueron todos los sanestebeños que lo desearon quienes rindieron honores a la Virgen del Rivero, obsequiándole con ramos de flores en agradecimiento a los favores recibidos.
Pero no fue hasta después de la misa cuando se produjo el momento más esperado por todos los peñistas: la bajada de la Salve con las charangas.
Un peculiar pasacalles que invita a todos a sumarse a un mar de colores de chalecos y de músicas diversas, que se van mezclando en función de si se acompaña a charangas o a la Banda de Música de la Almunia de Doña Godina, que acompaña al cordón formado por reina, damas de fiestas y autoridades.
Desde algunos balcones se tiraba agua a aquellos peñistas que así lo pedían para satisfacer a unos bailarines que llegaban más tarde de las doce y media de la noche a la Plaza Mayor en esta tradicional bajada de la Salve que concluía con las primeras canciones de la orquesta Canadá, encargada de abrir las verbenas que todas las noches harán las delicias de los sanestebeños.
Informa Ana Hernando