San Esteban apuesta por el turismo consolidando sus productos
lunes, 8 de septiembre de 2003
FIESTAS · Hace dos fines de semana San Esteban también se vistió de fiestas, sólo que del pasado. La quinta edición del Mercado Medieval fue un auténtico éxito en opinión tanto de actores, organizadores o público.
Las autoridades locales afirmaron que unas 30.000 personas visitaron el recinto y el incremento en el número de visitantes se vio en las calles de la villa que quedaron totalmente inundadas de vehículos que buscaban aparcamiento. Las área habilitadas para ello quedaron rápidamente ocupadas y la procesión de coches se extendía por toda la localidad.
El mercado medieval de San Esteban tiene un sabor especial y distinto a otros mercados, según sus organizadores, por el carácter de los vecinos, que participan activamente. Fijado el último fin de semana del mes, o justo el anterior si está cerca de las fiestas, se ha convertido un reclamo para todos los sorianos, que suelen acudir a dar una vuelta por este mercado y a disfrutar de los espectáculos que la compañía Gusarapo prepara para todos.
La localidad se vuelca en esta idea y consigue imprimirle un color único.
Desde el ayuntamiento también son conscientes de la importancia que este sector tiene para la Villa y por eso van a ser incluidos en una reformada red del Duero o van a reformar la oficina de turismo.
El punto de información turística comparte oficinas con el punto de información juvenil en un edificio situado junto al frontón, cercano a la estación de autobuses. Transcurridos varios años desde su inauguración, durante este invierno se va a volver a pintar y se va a habilitar y mejorar el acceso para discapacitados.
Pero no sólo desde los organismos públicos se realizan obras, también la iniciativa privada ha apostado fuerte por este sector. La hostelería está intentando mejorar y ofrecer un mejor servicio y muestra de ello es el número de establecimientos que ofrecen un lugar donde degustar la comida típica de la zona o el incremento de plazas hoteleras de la localidad.
Un hotel en construcción, otro recientemente inaugurado que ofrece semanalmente veladas musicales, un paraje para la naturaleza y la gastronomía que intenta imprimir un sabor único a las afueras de la localidad o un edificio antiguo, como la Fonda, que cuenta los días que le queda para ser reformada y devolver este emblemático edificio situado en la Plaza Mayor, a la categoría y tradición que tenía en el pasado.
Todo esto en una localidad que muestra sus encantos en cada visita y a través de la página web donde se puede conseguir información de la Villa. Y en una localidad que consiguió el premio C de turismo en su primera edición regional, un premio que en Soria sólo han conseguido San Esteban y Almazán.
Si aún no la conoces en fiestas te abren sus puertas y peñas para descubrir un rincón donde el románico y del Duero se dan un abrazo.
El mercado medieval de San Esteban tiene un sabor especial y distinto a otros mercados, según sus organizadores, por el carácter de los vecinos, que participan activamente. Fijado el último fin de semana del mes, o justo el anterior si está cerca de las fiestas, se ha convertido un reclamo para todos los sorianos, que suelen acudir a dar una vuelta por este mercado y a disfrutar de los espectáculos que la compañía Gusarapo prepara para todos.
La localidad se vuelca en esta idea y consigue imprimirle un color único.
Desde el ayuntamiento también son conscientes de la importancia que este sector tiene para la Villa y por eso van a ser incluidos en una reformada red del Duero o van a reformar la oficina de turismo.
El punto de información turística comparte oficinas con el punto de información juvenil en un edificio situado junto al frontón, cercano a la estación de autobuses. Transcurridos varios años desde su inauguración, durante este invierno se va a volver a pintar y se va a habilitar y mejorar el acceso para discapacitados.
Pero no sólo desde los organismos públicos se realizan obras, también la iniciativa privada ha apostado fuerte por este sector. La hostelería está intentando mejorar y ofrecer un mejor servicio y muestra de ello es el número de establecimientos que ofrecen un lugar donde degustar la comida típica de la zona o el incremento de plazas hoteleras de la localidad.
Un hotel en construcción, otro recientemente inaugurado que ofrece semanalmente veladas musicales, un paraje para la naturaleza y la gastronomía que intenta imprimir un sabor único a las afueras de la localidad o un edificio antiguo, como la Fonda, que cuenta los días que le queda para ser reformada y devolver este emblemático edificio situado en la Plaza Mayor, a la categoría y tradición que tenía en el pasado.
Todo esto en una localidad que muestra sus encantos en cada visita y a través de la página web donde se puede conseguir información de la Villa. Y en una localidad que consiguió el premio C de turismo en su primera edición regional, un premio que en Soria sólo han conseguido San Esteban y Almazán.
Si aún no la conoces en fiestas te abren sus puertas y peñas para descubrir un rincón donde el románico y del Duero se dan un abrazo.
Informa Ana Hernando