Los vecinos de Villálvaro reclaman atención para su ermita
lunes, 7 de abril de 2003
VILLáLVARO · Los vecinos de Villálvaro reclaman mayor atención para el momumento de la ermita de la Virgen de las Lagunas, porque cree que se está cayendo a trozos y necesita intervención, según explicaron en Heraldo en Soria, habitantes de Villálvaro.
El pueblo de Villálvaro, localidad agregada a San Esteban de Gormaz, comienza a preparar de nuevo la romería del último fin de semana de mayo.
Algunos vecinos se lamentan de que año tras año se encuentran la ermita más caída, más pobre, y temen que a este paso serán simples piedras las que sobrevivan al paso del tiempo.
Reconocen sin pudor los vecinos que hace unos años, viendo que este pequeño templo románico situado a dos kilómetros de la localidad comenzaba a perderse de forma alarmante, decidieron "inventar" una peregrinación.
Buscaban así, rescatar el protagonismo de la ermita, mantenido a lo largo de los siglos.
El acceso está cada vez peor y, quizá por ese motivo, la Virgen de las Lagunas sufre una cierta marginación por parte de los visitantes.
Esto no es, de todos modos, lo que más preocupa a los vecinos.
Hay en la escuela una salita prácticamente convertida en trastero que, sin embargo, se utiliza para hacer deporte cuando llueve.
Su estado no es el mejor: carece de calefacción, las paredes están llenas de desconchados y podría haber tenido hasta hace bien poco algunos cristales rotos.
Algunos vecinos se lamentan de que año tras año se encuentran la ermita más caída, más pobre, y temen que a este paso serán simples piedras las que sobrevivan al paso del tiempo.
Reconocen sin pudor los vecinos que hace unos años, viendo que este pequeño templo románico situado a dos kilómetros de la localidad comenzaba a perderse de forma alarmante, decidieron "inventar" una peregrinación.
Buscaban así, rescatar el protagonismo de la ermita, mantenido a lo largo de los siglos.
El acceso está cada vez peor y, quizá por ese motivo, la Virgen de las Lagunas sufre una cierta marginación por parte de los visitantes.
Esto no es, de todos modos, lo que más preocupa a los vecinos.
Hay en la escuela una salita prácticamente convertida en trastero que, sin embargo, se utiliza para hacer deporte cuando llueve.
Su estado no es el mejor: carece de calefacción, las paredes están llenas de desconchados y podría haber tenido hasta hace bien poco algunos cristales rotos.
Informa Ana Hernando