Los Ojos Verdes del grupo de teatro Tizona llegan a San Esteban
martes, 7 de enero de 2003
CULTURA · La actuación del grupo de teatro Tizona fue aplaudida por el público que asistió a las dos representaciones de la obra Ojos Verdes y que premiaban así el esfuerzo de este grupo de actores.
Aunque estrenaron la obra en el homenaje que se realizó a Bécquer en Noviercas el ocho de enero de 2001, todavía no habían llevado la obra a su casa, como suelen hacer con todos los montajes.
La obra cuenta, a través de dos nuevos personajes, la narradora, a quien da vida Deogracias Mozo, y del propio autor, Gustavo Adolfo Bécquer, encarnado en José Luis Martín, que también dirige la obra, la leyenda de inspiración soriana Ojos Verdes del poeta sevillano.
Pero el nuevo texto incluye también poemas sobre los ojos verdes que tanto impresionaron a Bécquer y que durante su estancia en Noviercas, de donde era su mujer, fue creando. Igual que el haz de luz que lleva en sus manos el duende, que introduce a los personajes y que encarna Raquel Lamata, así los Ojos Verdes (que representa Isabel Gutiérrez) cautivan a un Juan Carlos Martín, en la piel de Fernando de Argensola que nada puede hacer para obedecer los consejos del su montero mayor, Juan Pablo Lozano y que le llevan al precipicio del pozo del tío Román, que convirtió en leyenda esta mirada de hechizo, transformadora de almas y espíritus.
Durante los cincuenta minutos que dura la obra todo está medido: la luz de la que se encarga Agustín Antón o el sonido, en manos de Raúl Marina de Diego y Cristina Catalina, para mostrar a los sanestebeños que una mirada puede perder el alma de un hombre que en una tarde de cacería conoció esos Ojos Verdes.
La obra de Tizona da un nuevo valor a esta conocido leyenda y se cuela, como la mirada, en el interior del espectador, para hacerle perder la razón.
Tizona sigue trabajando en otra obra, de que no quieren desvelar el nombre, y que también llevarán a los escenarios en San Esteban.
La obra cuenta, a través de dos nuevos personajes, la narradora, a quien da vida Deogracias Mozo, y del propio autor, Gustavo Adolfo Bécquer, encarnado en José Luis Martín, que también dirige la obra, la leyenda de inspiración soriana Ojos Verdes del poeta sevillano.
Pero el nuevo texto incluye también poemas sobre los ojos verdes que tanto impresionaron a Bécquer y que durante su estancia en Noviercas, de donde era su mujer, fue creando. Igual que el haz de luz que lleva en sus manos el duende, que introduce a los personajes y que encarna Raquel Lamata, así los Ojos Verdes (que representa Isabel Gutiérrez) cautivan a un Juan Carlos Martín, en la piel de Fernando de Argensola que nada puede hacer para obedecer los consejos del su montero mayor, Juan Pablo Lozano y que le llevan al precipicio del pozo del tío Román, que convirtió en leyenda esta mirada de hechizo, transformadora de almas y espíritus.
Durante los cincuenta minutos que dura la obra todo está medido: la luz de la que se encarga Agustín Antón o el sonido, en manos de Raúl Marina de Diego y Cristina Catalina, para mostrar a los sanestebeños que una mirada puede perder el alma de un hombre que en una tarde de cacería conoció esos Ojos Verdes.
La obra de Tizona da un nuevo valor a esta conocido leyenda y se cuela, como la mirada, en el interior del espectador, para hacerle perder la razón.
Tizona sigue trabajando en otra obra, de que no quieren desvelar el nombre, y que también llevarán a los escenarios en San Esteban.
Informa Ana Hernando