Los ciclistas de la Ruta de las Atalayas regresan a San Esteban

Los ciclistas de la Ruta de las Atalayas regresan a San Esteban
lunes, 5 de mayo de 2003

EDUCACIóN · Los ochenta chavales que han participado durante el puente de mayo en la Ruta de las Atalayas regresaron a San Esteban, donde culminaron su peculiar batalla en la frontera de moros y cristianos, entre atalayas, torreones y castillos.

A lomos de sus bicicletas han recorrido, en cuatro etapas, la distancia que separa, por caminos y montes, Ágreda de San Esteban de Gormaz.

Las ganas de los chavales eran tantas que tras la primera noche, cuando amanecieron en la Villa de las Tres Culturas, estaban, desde las seis de la mañana, dos horas antes de tener que despertarse, ya preparados con los guantes y el casco para afrontar los primeros kilómetros, que les llevarían hasta Almenar.

En su recorrido visitaron Masegoso y Noviercas, donde conocieron el torreón y aprendieron a interpretar un paisaje que iba a ser su campo de batalla durante los siguientes días.

Tras un merecido descanso volvieron a tomar sus bicicletas y pedaleron, como los árabes con la llegada del buen tiempo, hasta tomar Almenar y disfrutar allí, del reposo nocturno y de la amabilidad de los vecinos.

Tuvieron la suerte de contemplar el castillo de esta localidad, de propiedad privada, y maravillosamente decorado y restaurado.

Pero también, estos chicos querían dejar un regalo allí donde iban, y para ello, tras admirarse de la belleza de la obra Tierra de Fronteras, llevada a cabo en el Palacio de los Castejones de Ágreda, también quisieron demostrar sus dotes teatrales, con el sainete El museo de la edad media, que representaron no sólo en esta localidad del Moncayo, sino también al día siguiente en Almenar, o el viernes en Barca, tras estar presentes en la exhibición de cetrería de Venalmazán y así en cada localidad que visitaban.

El domingo, tras disfrutar de una comida en la atalaya de Quintanilla de Tres Barrios, volvieron a tomar sus bicicletas por última vez, para entrar triunfales en San Esteban, la última parada y fonda de este viaje y el mejor regalo para las madres de los ciclistas que acudieron a buscarles tras los 200 kilómetros que habían pedaleado durante cuatro días en los que combinaron deporte, historia, naturaleza y turismo.

Ahora sólo les queda esperar a la siguiente ruta cicloturista, tras las seis que se han realizado hasta ahora con: Almanzor, Camino del Cid, la Afrenta de Corpes, Merindades, Comuneros y ahora Atalayas. O el verano para recuperar las marchas de senderismo.
Informa Ana Hernando