El domingo se celebra Santa Águeda en San Esteban
jueves, 6 de febrero de 2003
FIESTAS · Aunque la festividad de San Águeda ya fue celebrada ayer en Peñalba, en San Esteban las celebraciones se llevarán a cabo el domingo, cuando la actual alcaldesa, Teresa García Aguilera, entregue el bastón de mando a su sucesora.
Con diferente detalles, pero ensalzando siempre la figura de la mujer, el Día de Santa Águeda se celebró ayer en la comarca con marcada alegría.
Las mujeres de Peñalba, ataviadas con sus trajes regionales típicos, heredados de sus bisabuelas, quienes a su vez los habían heredado también, las vecinas ofrecían a los hombres pastas y cerveza bien fría, ideal para refrescar la soleada mañana de ayer.
Un rito que la treintena de mujeres recuerda que se celebra de "toda la vida".
En la localidad no se divisaba, mientras, a un solo hombre, y es que la mayoría huyó a pasar fuera toda la jornada.
La alcaldesa elegida el año pasado, Gúmer Crespo, saboreó sus últimos momentos ostentando el cargo, dispuesta a ceder el bastón de mando a la alcaldesa de este año.
Satisfechas con los aguinaldos de los conductores que pasaban, las mujeres de Peñalba también cantaron y bailaron en la misma carretera.
Las vecinas cumplieron con la tradición religiosa y acudieron a misa acompañadas por el único hombre que tuvo ayer un cierto protagonista en la localidad, el sacerdote.
A continuación, Santa Águeda recorrió las calles en procesión.
Música de gaiteros y baile pusieron el punto final a un día de fiesta que también incluyó una gran comida en el local del Ayuntamiento.
Se cree que Águeda, santa muy popular cuyo homenaje se celebra anualmente en prácticamente toda España, nació en Sicilia, aproximadamente en el año 230 después de Cristo.
Se narra que era asombrosa la belleza de esta mujer, que pertenecía a una buena familia que la había consagrado desde niña a Dios.
Quinciano, gobernador romano de Sicilia, atraido por su singular belleza, la asediaba.
Como no logró su objetivo quiso que apostatara de su fe, y ordenó que la torturaran con el máximo rigor (incluso se dice que ordenó que le cortaran los pechos) hasta que murió, siendo echada sobre carbones encendidos en Catania, Sicilia.
La iglesia de Santa Águeda (Roma) tiene una gran pintura de su martirio.
Las mujeres de Peñalba, ataviadas con sus trajes regionales típicos, heredados de sus bisabuelas, quienes a su vez los habían heredado también, las vecinas ofrecían a los hombres pastas y cerveza bien fría, ideal para refrescar la soleada mañana de ayer.
Un rito que la treintena de mujeres recuerda que se celebra de "toda la vida".
En la localidad no se divisaba, mientras, a un solo hombre, y es que la mayoría huyó a pasar fuera toda la jornada.
La alcaldesa elegida el año pasado, Gúmer Crespo, saboreó sus últimos momentos ostentando el cargo, dispuesta a ceder el bastón de mando a la alcaldesa de este año.
Satisfechas con los aguinaldos de los conductores que pasaban, las mujeres de Peñalba también cantaron y bailaron en la misma carretera.
Las vecinas cumplieron con la tradición religiosa y acudieron a misa acompañadas por el único hombre que tuvo ayer un cierto protagonista en la localidad, el sacerdote.
A continuación, Santa Águeda recorrió las calles en procesión.
Música de gaiteros y baile pusieron el punto final a un día de fiesta que también incluyó una gran comida en el local del Ayuntamiento.
Se cree que Águeda, santa muy popular cuyo homenaje se celebra anualmente en prácticamente toda España, nació en Sicilia, aproximadamente en el año 230 después de Cristo.
Se narra que era asombrosa la belleza de esta mujer, que pertenecía a una buena familia que la había consagrado desde niña a Dios.
Quinciano, gobernador romano de Sicilia, atraido por su singular belleza, la asediaba.
Como no logró su objetivo quiso que apostatara de su fe, y ordenó que la torturaran con el máximo rigor (incluso se dice que ordenó que le cortaran los pechos) hasta que murió, siendo echada sobre carbones encendidos en Catania, Sicilia.
La iglesia de Santa Águeda (Roma) tiene una gran pintura de su martirio.
Informa Ana Hernando