Teatro del Azar trae a San Esteban “Ñaque”
domingo, 18 de agosto de 2002
CULTURA · La prestigiosa compañía teatral “El teatro del Azar” llega a San Esteban este miércoles para interpretar la obra de José Sanchís Sinisterra, Ñaque, o de piojos y actores
La obra está dedicada a la memoria de Canito, Anuska y Hanna, los tres compañeros que perdieron la vida el año pasado en un accidente de tráfico.
Ana Velasco Martín, Ana Gonzalez Lázaro y José Luis Cano Flores fallecieron el 29 de agosto del año pasado en un accidente de tráfico mientras se dirigían a representar el último espectáculo de la compañía (War & Wash) que estaba previsto en el Festival de Villafranca del Penedes (Barcelona).
Desde entonces Carlos Tapia y Jesús Puebla, los otros dos actores, siempre miran al cielo al terminar su representación.
A San Esteban llegan con esta obra de sala, que se estrenó el 15 de enero en Miranda de Ebro (Burgos), y que continuará su gira con su actuación en Ciudad Rodrigo (Salamanca) el próximo día 23.
La obra, que se llevará a cabo en la carpa del polideportivo a partir de las diez de la noche, tras abonar una entrada de 12 euros, cuenta la historia del capitán Malapata (el pirata más famoso de todos los mares), que tiene un problema (más grande que un elefante marino): ha perdido a sus piratas (más feos que tortugas con bigote).
Arrastrando un viejo arcón que encierra todo su "aparato teatral" Solano y Ríos ("famosos representantes") llegan al aquí y al ahora de la representación procedentes de un largo vagabundeo a través del espacio y el tiempo, que comenzó hace poco más de 400 años.
Estos personajes están deliberada e íntimamente emparentados con Vladimir y Estagón, los ambiguos clowns de Samuel Beckett.
A través de ellos, de sus anhelos, debilidades, dudas, necesidades y convicciones, se plantea la condición del actor y la función del teatro mismo, concretada en su relación con el público para llegar al gran interrogante sobre la existencia humana.
Solano (que interpreta Carlos Tapia) y Ríos (a quien da vida Jesús Puebla) son carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre, ya que su debilidad y su fuerza dependen absolutamente del encuentro fugaz y siempre incierto con ese ser múltiple y desconocido que acecha en la sombra de la sala y que, aparentemente, sólo mira y escucha.
La obra, que cierra las cuatro actuaciones que se han desarrollado en San Esteban durante este mes de agosto, corre a cargo del Teatro del Azar, una compañía que nació en 1990 y que ha realizado giras por toda España y por países como Francia, Italia, Malta, Cuba o los Emiratos Árabes.
La Compañía alterna sus trabajos de sala y calle, buscando siempre diferentes formas de comunicación con el público. En los montajes de sala el texto y el cuerpo adquieren la misma importancia y se potencian por igual en un intento de ofrecer al espectador un espectáculo que atrape tanto por lo visual como por el contenido. En esta obra, de corte infantil intentarán hacer las delicias de niños y mayores.
Ana Velasco Martín, Ana Gonzalez Lázaro y José Luis Cano Flores fallecieron el 29 de agosto del año pasado en un accidente de tráfico mientras se dirigían a representar el último espectáculo de la compañía (War & Wash) que estaba previsto en el Festival de Villafranca del Penedes (Barcelona).
Desde entonces Carlos Tapia y Jesús Puebla, los otros dos actores, siempre miran al cielo al terminar su representación.
A San Esteban llegan con esta obra de sala, que se estrenó el 15 de enero en Miranda de Ebro (Burgos), y que continuará su gira con su actuación en Ciudad Rodrigo (Salamanca) el próximo día 23.
La obra, que se llevará a cabo en la carpa del polideportivo a partir de las diez de la noche, tras abonar una entrada de 12 euros, cuenta la historia del capitán Malapata (el pirata más famoso de todos los mares), que tiene un problema (más grande que un elefante marino): ha perdido a sus piratas (más feos que tortugas con bigote).
Arrastrando un viejo arcón que encierra todo su "aparato teatral" Solano y Ríos ("famosos representantes") llegan al aquí y al ahora de la representación procedentes de un largo vagabundeo a través del espacio y el tiempo, que comenzó hace poco más de 400 años.
Estos personajes están deliberada e íntimamente emparentados con Vladimir y Estagón, los ambiguos clowns de Samuel Beckett.
A través de ellos, de sus anhelos, debilidades, dudas, necesidades y convicciones, se plantea la condición del actor y la función del teatro mismo, concretada en su relación con el público para llegar al gran interrogante sobre la existencia humana.
Solano (que interpreta Carlos Tapia) y Ríos (a quien da vida Jesús Puebla) son carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre, ya que su debilidad y su fuerza dependen absolutamente del encuentro fugaz y siempre incierto con ese ser múltiple y desconocido que acecha en la sombra de la sala y que, aparentemente, sólo mira y escucha.
La obra, que cierra las cuatro actuaciones que se han desarrollado en San Esteban durante este mes de agosto, corre a cargo del Teatro del Azar, una compañía que nació en 1990 y que ha realizado giras por toda España y por países como Francia, Italia, Malta, Cuba o los Emiratos Árabes.
La Compañía alterna sus trabajos de sala y calle, buscando siempre diferentes formas de comunicación con el público. En los montajes de sala el texto y el cuerpo adquieren la misma importancia y se potencian por igual en un intento de ofrecer al espectador un espectáculo que atrape tanto por lo visual como por el contenido. En esta obra, de corte infantil intentarán hacer las delicias de niños y mayores.
Informa Ana Hernando