Más de 250 niños viven la emoción de los Reyes Magos
domingo, 6 de enero de 2002
FIESTAS · Los niños de San Esteban de Gormaz disfrutaron en la noche del cinco de enero de la jornada más mágica de todas las navidades. La tradicional cabalgata sanestebeña varió este año su recorrido.
Llegó a la villa por el puente que une San Esteban con la carretera de Madrid y allí bajaron a adorar a la Virgen y al niño que estaban en la zona del sotillo, donde se celebró el pasado día 25 el belén viviente. Después bajaron por la carretera hasta el aparcamiento, donde giraron su carroza, llena de regalos y caramelos por la calle mayor. Debido a unas obras en el acceso a la plaza mayor bordearon por la calle de las cuestas, para terminar en el centro de la villa, junto al ayuntamiento, donde se habían instalado los tres tronos para que los reyes pudieran entregar regalos a los más pequeños de la localidad.
Melchor, Gaspar y Baltasar fueron precedidos durante su recorrido por la música de la Salmonete Band que les guió por las calles del pueblo hasta la Plaza Mayor donde el alcalde, José Antonio Alcalá Carralcázar, les dio la bienvenida. Baltasar leyó un pergamino saludando a los cientos de sanestebeños que llenaban la plaza. Después comenzaron a repartir regalos y caramelos a los más pequeños, que fueron accediendo a sus majestades con la ayuda de los pajes.
La cabalgata, que supone uno de los actos más esperados en la navidad sanestebeña, colmó de ilusiones a los niños y mayores que siguieron el recorrido y que esperaron a la mañana siguiente para ver si sus majestades habían atendido sus peticiones.
Melchor, Gaspar y Baltasar fueron precedidos durante su recorrido por la música de la Salmonete Band que les guió por las calles del pueblo hasta la Plaza Mayor donde el alcalde, José Antonio Alcalá Carralcázar, les dio la bienvenida. Baltasar leyó un pergamino saludando a los cientos de sanestebeños que llenaban la plaza. Después comenzaron a repartir regalos y caramelos a los más pequeños, que fueron accediendo a sus majestades con la ayuda de los pajes.
La cabalgata, que supone uno de los actos más esperados en la navidad sanestebeña, colmó de ilusiones a los niños y mayores que siguieron el recorrido y que esperaron a la mañana siguiente para ver si sus majestades habían atendido sus peticiones.
Informa Ana Hernando