Lleno total en la representación de “La cena de los idiotas
viernes, 16 de agosto de 2002
CULTURA · La obra la cena de los idiotas, representada ayer en la carpa del polideportivo municipal, dentro del ciclo Escenarios de Verano, hizo que se llenara el aforo para aplaudir la interpretación dirigida por uno de los miembros de El Tricicle.
Paco Mir dirigió y adaptó el texto de Francis Veber para acercar esta comedia francesa al público español.
Y lo hizo con gran éxito como ha demostrado durante dos temporadas de lleno en Madrid.
Ahora le tocaba viajar y con los Escenarios de Verano de la Junta acercarán esta comedia de dos horas de duración a cuatro pueblos de la Comunidad.
A San Esteban le tocó su turno ayer.
La obra tiene un conocido argumento.
Un grupo de amigos realiza cada semana una cena especial a la que cada uno de ellos invita a una persona a la que considera idiota, para divertirse a su costa.
Una de esas noches, uno de los amigos, Luis Mayo, sufre un ataque de lumbago justo cuando su idiota, Agustín Morán, esta a punto de presentarse.
La obra además enfoca a la crueldad y ceguera que el sentimiento de superioridad imprime en aquellos que lo sufren.
El texto, cómico, va cobrando fuerza a medida que avanza la representación.
Siete actores se encargan de engrasar este mecanismo para sonsacar las sonrisas y carcajadas del público.
Y lo consiguen.
Porque el texto además de dinámico representa situaciones de la vida cotidiana, que hacen que el público se identifique con los personajes.
A pesar de la insistente lluvia que caía sobre el tejado de la carpa que dificultaba el sonido, los sanestebeños pudieron disfrutar de ese “tierno idiota” y del “otro idiota” que logra, gracias a la ayuda de su nuevo amigo separarse de su mujer, reconciliarse con un ex amigo, deshacerse de su amante e introducir en casa a un malvado inspector de Hacienda.
¡Y todo en menos de dos horas!.
El peso de la interpretación recae en el editor Luis Mayo, que representa Fernando Huesca, y en el “idiota” Agustín Morán, a quien da vida Jorge Calvo.
Calvo ha tomado con maestría las riendas de una interpretación que inició Pepón Nieto.
Su sustitución no ha sido ningún parche sino que ha contribuido al enriquecimiento de la obra.
Al termino de la obra, Calvo destacaba el cariño con el que el público le había acogido en San Esteban y explicaba que a él, que es de un pueblo de Valladolid, también la habría gustado “en su día” que se llevaran obra de esta calidad a los vecinos que no tiene un acceso más directo al teatro.
Y lo hizo con gran éxito como ha demostrado durante dos temporadas de lleno en Madrid.
Ahora le tocaba viajar y con los Escenarios de Verano de la Junta acercarán esta comedia de dos horas de duración a cuatro pueblos de la Comunidad.
A San Esteban le tocó su turno ayer.
La obra tiene un conocido argumento.
Un grupo de amigos realiza cada semana una cena especial a la que cada uno de ellos invita a una persona a la que considera idiota, para divertirse a su costa.
Una de esas noches, uno de los amigos, Luis Mayo, sufre un ataque de lumbago justo cuando su idiota, Agustín Morán, esta a punto de presentarse.
La obra además enfoca a la crueldad y ceguera que el sentimiento de superioridad imprime en aquellos que lo sufren.
El texto, cómico, va cobrando fuerza a medida que avanza la representación.
Siete actores se encargan de engrasar este mecanismo para sonsacar las sonrisas y carcajadas del público.
Y lo consiguen.
Porque el texto además de dinámico representa situaciones de la vida cotidiana, que hacen que el público se identifique con los personajes.
A pesar de la insistente lluvia que caía sobre el tejado de la carpa que dificultaba el sonido, los sanestebeños pudieron disfrutar de ese “tierno idiota” y del “otro idiota” que logra, gracias a la ayuda de su nuevo amigo separarse de su mujer, reconciliarse con un ex amigo, deshacerse de su amante e introducir en casa a un malvado inspector de Hacienda.
¡Y todo en menos de dos horas!.
El peso de la interpretación recae en el editor Luis Mayo, que representa Fernando Huesca, y en el “idiota” Agustín Morán, a quien da vida Jorge Calvo.
Calvo ha tomado con maestría las riendas de una interpretación que inició Pepón Nieto.
Su sustitución no ha sido ningún parche sino que ha contribuido al enriquecimiento de la obra.
Al termino de la obra, Calvo destacaba el cariño con el que el público le había acogido en San Esteban y explicaba que a él, que es de un pueblo de Valladolid, también la habría gustado “en su día” que se llevaran obra de esta calidad a los vecinos que no tiene un acceso más directo al teatro.
Informa Ana Hernando