La magia de la danza cubana emociona a los sanestebeños

La magia de la danza cubana emociona a los sanestebeños
sábado, 3 de agosto de 2002

CULTURA · Un lleno total en la carpa instalada junto al polideportivo fue el agradecimiento de los sanestebeños anoche por disfrutar del espectáculo “La magia de la danza” que ofrecía el ballet nacional de Cuba dentro de ciclo Escenarios

Bajo la dirección de Alicia Alonso los 21 bailarines ofrecieron cinco muestras del talento de una compañía reconocida como una de las mejores internacionalmente.

Su curriculum es tan amplio que mucha gente se desplazó desde Madrid para disfrutar de este espectáculo a un módico precio, ya que la entrada sólo costaba 12 euros (35 si se compraba un abono para los cuatro espectáculos que se llevarán a cabo este verano en la localidad).

Las 350 sillas instaladas en el interior de la carpa acogieron al público que observó esta actividad de la Junta de Castilla y León que pretende acercar a los ciudadanos la cultura y las artes en sus diversas manifestaciones.

El ballet nacional de Cuba, que actuó anoche en San Esteban, es uno de los principales ballets internacionales, que gira anualmente por diversos países y que comenzó el jueves su gira por España dentro de estos escenarios de verano.

Durante un mes recorrerá España, Italia y Japón y llevarán esta antología que recoge importantes momentos en el arte coreográfico del siglo XIX hasta su actuación en Madrid.

La obra que representaron en San Esteban se compone de cinco apartados.

En el primero, En las sombras de un vals, esta música lleva en un salón abandonado, a revivir un pasado de esplendor.

En el dúo de amor Espartaco, Frigia se despide de su amado Espartaco, el célebre héroe de la Roma antigua, quien debe machacar a la guerra.

Antes del intermedio llegó el Canto Vital en el que el hombre primitivo, en su lucha contra el medio, exacerba sus instintos y llega a actuar contra su propia integridad.

Pero el principio vital vuelve a imponerse dentro de las nuevas normas de convivencia.

Durante el intermedio el público comenzó cómo este tipo de espectáculos merecen la pena que sena llevados hasta sus casas, porque muchas veces no pueden desplazarse hasta las grandes ciudades, aunque lamentaban que en algunas ocasiones no se valora la calidad de estas actuaciones.

El espectáculo retornó con el eterno tema de los muñecos que toman vida durante la noche, vigente desde los inicios el teatro, esta vez con una muñeca típica cubana y el universal soldado de plomo. Un rayo e luna y la fabulación promueven la vida y el amor.

Pero el resplandor de la magia llega a su fin y sólo queda nostalgia en el espacio.

Alicia Alonso dirigió a los principales de su compañía hasta el último acto, el divertimento que presenta un contrapunto entre aires hispánicos y la técnica del ballet clásico, usando partes de la ópera El Cid de Massenet: Catalana, Aragonesa, Andaluza, Aubade y Navarra.

La siguiente cita con la danza será el día nueve a las diez de la noche también en San Esteban.
Informa Ana Hernando